El Nuevo Orden del Tiempo (wakfu) - Capítulo 60
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- Capítulo 60 - 60 Capítulo 60 – Voces de la ciudad
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60: Capítulo 60 – Voces de la ciudad 60: Capítulo 60 – Voces de la ciudad La mañana avanzaba en Metroville, pero no había rutina que pudiera tapar lo evidente:en el horizonte aún se alzaban columnas de humo, restos de la maquinaria que había caído del cielo.
Los noticieros no daban tregua.En cada canal, periodistas hablaban sobre lo ocurrido la noche anterior.Algunos lo llamaban un milagro, otros lo describían como una invasión mecánica sin precedentes.Todos coincidían en algo: la ciudad había estado a punto de desaparecer.
Las cámaras mostraban restos de engranajes incrustados en edificios, calles partidas por impactos, y testigos que juraban haber visto un titán de relojería caminar entre las nubes.
—Fue como… como un dios de hierro —decía una mujer con lágrimas en los ojos frente a la cámara—.
Creí que iba a aplastar todo… pero luego desapareció.
Como si alguien hubiera apagado un reloj gigante.
En otra transmisión, un senador levantaba la voz:—¡Esto es lo que pasa cuando seguimos dependiendo de los superhéroes!
No sabemos de dónde vino esa máquina, ni quién la detuvo.
Lo único claro es que estábamos indefensos.
¡El gobierno debe actuar!
La palabra “indefensos” se repetía en los titulares.
En la casa de los Parr, el televisor estaba encendido.Dash miraba con los ojos abiertos como platos, fascinado de que todo el mundo hablara de lo que ellos habían visto tan de cerca.
—¡Mamá!
—gritó—.
¡Salen engranajes en todas las noticias!
Helen apagó la televisión de inmediato.—Eso no es para niños, Dash.
Violeta frunció el ceño.—Tampoco para adultos, mamá.
Bob permaneció en silencio, de brazos cruzados.Sabía que las palabras del senador no eran casuales.Lo había visto antes: el miedo de la gente siempre buscaba un culpable.Y los supers eran un blanco fácil.
En ese momento, una llamada entró al teléfono de la casa.Bob contestó, y al otro lado escuchó una voz conocida, grave y directa: —Bob… soy Rick Dicker.Hubo una pausa.—Tenemos que hablar.
El silencio en la cocina se volvió pesado.La familia Parr se miró entre sí, y en sus rostros había una mezcla de miedo y determinación.
El mundo había visto la sombra de Nox.Ahora vería también sus consecuencias.
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