El Nuevo Orden del Tiempo (wakfu) - Capítulo 69
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- Capítulo 69 - 69 Capítulo 69 – Sombras en los escombros
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69: Capítulo 69 – Sombras en los escombros 69: Capítulo 69 – Sombras en los escombros En las afueras de Metroville, la zona de impacto aún estaba acordonada.Grúas y reflectores iluminaban los restos retorcidos de la Fortaleza del Reloj, convertida ahora en un paisaje de engranajes oxidados y fragmentos de maquinaria imposible.
Un grupo de agentes con trajes protectores caminaba entre los escombros, recogiendo piezas con pinzas y guardándolas en contenedores blindados.Cada engranaje parecía pulsar con una energía extraña, como si aún llevara el eco del tiempo atrapado en sus fibras metálicas.
El coronel Hargrove, al mando del operativo, observaba con los brazos cruzados.Su rostro curtido no mostraba emoción, pero sus ojos estaban fijos en el corazón de la escena:un fragmento intacto, un enorme engranaje incrustado en el suelo, que brillaba débilmente con una luz azulada.
—¿Qué demonios es esto?
—murmuró uno de los técnicos, ajustando sus gafas.—No es tecnología de aquí —respondió otro—.
Ni siquiera debería funcionar, pero sigue emitiendo energía.
El coronel encendió un cigarro, expulsando humo con calma.—Quiero un informe completo.
Lo que sea que haya alimentado a esa máquina, no puede caer en manos equivocadas.
Uno de los agentes se inclinó sobre una consola parcialmente destruida.En su pantalla parpadeaban símbolos extraños, relojes superpuestos, runas que parecían cambiar de forma cuando se intentaba fijar la mirada en ellas.
—Señor… —dijo con voz temblorosa—.
Creo que esto no es solo energía.
Es… tiempo.
El coronel frunció el ceño.—Explícate.
—Los registros muestran patrones que no corresponden a ninguna medición conocida.
Como si… como si la máquina estuviera retrocediendo segundos en un bucle constante.
Un silencio gélido se apoderó del campamento.El coronel apagó su cigarro contra un trozo de metal aún tibio.—Encapsulen todo.
Nadie habla de esto.
Pero mientras se marchaba, el engranaje azul emitió un pulso leve, apenas perceptible.Un destello que pareció recorrer la línea de tiempo misma, como si alguien —en algún lugar— siguiera observando.
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