El Nuevo Orden del Tiempo (wakfu) - Capítulo 79
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- Capítulo 79 - 79 Capítulo 79 – El ancla de los sueños
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79: Capítulo 79 – El ancla de los sueños 79: Capítulo 79 – El ancla de los sueños El vacío de engranajes temblaba con cada risa de Jack-Jack.Noximilien, antes sombra inestable, comenzaba a definirse con líneas más claras, como si cada eco del niño tejiera carne sobre el metal, memoria sobre cenizas.
—Eres… más que un simple infante —murmuró, observando al pequeño que lo miraba sin miedo—.
Tienes dentro de ti la misma herida que yo… un vínculo con el tiempo mismo.
Jack-Jack no respondió con palabras.
Balbuceó, pero su voz resonó como un coro en las profundidades del vacío, provocando que varios relojes estallaran en cascadas de arena dorada.
Nox extendió sus manos hacia esos granos flotantes, y al tocarlos, absorbió fragmentos de recuerdos: escenas de Metroville, de la familia Parr, de la Fortaleza colapsando.Vio su propia caída, su disolución.Y ahora… su renacer.
—Sí… —susurró, con los ojos brillando de furia y anhelo—.
A través de ti, volveré.
En la realidad, el cuerpo de Jack-Jack se arqueó levemente en la cuna.Helen, medio dormida, se acercó, pero lo único que notó fue que el aire estaba más frío, y que los relojes de la casa se habían detenido otra vez.
Bob, desde la sala, levantó la vista del televisor, desconcertado al ver que las manecillas no se movían.
En el laboratorio, la doctora Luthen observaba cómo el fragmento del Selacubo brillaba con un pulso irregular.Sus sensores captaban ondas cada vez más estables, como si una entidad intentara reconstruirse desde dentro del cristal.
—No es un residuo —murmuró, impresionada y aterrada a la vez—.
Es un renacimiento.
Dentro del sueño, Nox inclinó la cabeza hacia el niño.—Pequeño… aún no puedo caminar en tu mundo.
Pero tus sueños son míos ahora.
Con ellos, me harás fuerte.
El vacío se llenó con el eco de un tic-tac atronador, como si el tiempo mismo aplaudiera su regreso.Y en la cuna, Jack-Jack sonrió, inconsciente del pacto que estaba sellando cada noche.
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