El Nuevo Orden del Tiempo (wakfu) - Capítulo 82
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- Capítulo 82 - 82 Capítulo 82 – La visitante inesperada
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82: Capítulo 82 – La visitante inesperada 82: Capítulo 82 – La visitante inesperada En la oscuridad del laboratorio subterráneo, la doctora Luthen observaba el panel central del Selacubo.Un registro se disparó como un latido: un pico de energía temporal tan fuerte que los sensores temblaron.
—Ah… ahí estás —susurró, ajustando los lentes—.
El huésped despertó.
La mujer activó una proyección holográfica: la sombra de Nox emergiendo en la cuna, deformada, apenas sostenida por la energía de Jack-Jack.Su sonrisa fue un filo delgado en la penumbra.
—Está incompleto.
Todavía necesita anclarse.
Y para eso… necesita a su familia.
La mañana siguiente, los Parr intentaban fingir normalidad.Dash jugaba con un cereal empapado, Violeta apenas probaba el café, y Bob repasaba una y otra vez los pedazos de engranaje que había guardado como prueba.Helen, agotada, acunaba a Jack-Jack en brazos.
De pronto, un golpe seco en la puerta los sobresaltó.Bob se levantó de inmediato, en guardia.
Al abrir, la encontró a ella: la doctora Luthen, impecable, con un portafolio en la mano y una expresión serena, como si no se tratara de una intrusión.
—Buenos días, señor Parr —dijo con tono cortés, pero firme—.
Lamento aparecer sin invitación… pero lo que ocurrió anoche no puede ignorarse.
Bob apretó los dientes.—¿Cómo lo sabe?
Luthen levantó el portafolio, mostrando una tableta llena de lecturas.—Porque lo sigo desde el momento en que el Selacubo cruzó con él a su mundo.
Y ahora… él intenta regresar.
Helen apretó a Jack-Jack contra su pecho.—No va a tocar a mi hijo.
Luthen sostuvo la mirada de Helen.—No quiero que lo toque.
Quiero evitar que lo devore.
Un silencio pesado se instaló en la sala.Por primera vez, la doctora no parecía una enemiga.
Bob cerró la puerta detrás de ella, con el ceño fruncido.—Entonces hablemos.
Pero si me entero de que lo está usando para sus experimentos… —levantó el puño, amenazante—.
Se acabó.
La doctora simplemente asintió.—Acepto sus condiciones.
Pero si no hacemos nada, Nox volverá… completo.
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