El Nuevo Orden del Tiempo (wakfu) - Capítulo 83
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- Capítulo 83 - 83 Capítulo 83 – La propuesta imposible
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83: Capítulo 83 – La propuesta imposible 83: Capítulo 83 – La propuesta imposible La mesa del comedor estaba en silencio.La doctora Luthen desplegó planos holográficos: un diagrama de la Fortaleza del Reloj, fracturada, y del Selacubo, que pulsaba con energía azulada.
—Nox no es un simple parásito —comenzó, con calma académica—.
Es un cuerpo incompleto anclado en la consciencia de su hijo.
Lo que ustedes vieron anoche fue solo un borrador.
Helen frunció el ceño.—¿Un borrador?
¡Casi nos mata con su simple sombra!
—Precisamente —respondió Luthen, sin perder la compostura—.
Si no lo enfrentan completo, seguirá drenando a Jack-Jack hasta que el niño deje de ser él mismo.
Bob golpeó la mesa, furioso.—¡Entonces díganos cómo destruirlo!
Un silencio grave llenó la sala.Luthen apretó los labios, casi con pesar, y finalmente dijo:—No pueden.
Todos se quedaron helados.
—No hay forma de destruirlo en fragmentos —continuó—.
El tiempo no se rompe en pedazos.
Solo hay una manera: resucitarlo por completo.
Forzarlo a manifestarse con todo su poder… y después, sellarlo definitivamente.
Helen se levantó de golpe, indignada.—¿Quiere que traigamos a ese monstruo al mundo?
¿Que lo pongamos frente a nuestro hijo otra vez?
¡Está loca!
Dash tragó saliva, con los ojos brillando de miedo y curiosidad.—Pero si funciona… ¿ya no volvería a meterse con Jack-Jack?
Violeta miró fijamente los hologramas, pensativa.—¿Qué necesitaría para esa resurrección?
Bob la miró horrorizado.—¡Vi, no!
La doctora Luthen bajó la voz, como si cada palabra pesara toneladas.—El Selacubo.
La Fortaleza rota.
Y… el vínculo del niño.
El aire se volvió helado.Helen apretó aún más a Jack-Jack, como si pudiera esconderlo del mundo.
—Nunca —dijo, con un hilo de voz—.
No usarán a mi bebé como cebo.
Pero en la mesa, el tic-tac invisible del tiempo resonaba más fuerte que sus palabras.
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