El Nuevo Orden del Tiempo (wakfu) - Capítulo 84
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- Capítulo 84 - 84 Capítulo 84 – La semilla de la discordia
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84: Capítulo 84 – La semilla de la discordia 84: Capítulo 84 – La semilla de la discordia Bob golpeó la mesa con tanta fuerza que los hologramas se deshicieron.—¡Se acabó!
—bramó—.
No vamos a traer de vuelta a ese monstruo, ¿me oyó?
¡No voy a arriesgar a mi hijo!
Helen asintió, firme, abrazando a Jack-Jack como si pudiera fundirse con él.—No lo discutiremos más.
La doctora Luthen recogió lentamente su portafolio, sin mostrar enfado.Solo un brillo calculador cruzó sus ojos.—Lo entiendo —respondió, seca—.
El miedo nubla el juicio.
Pero recuerden: cuanto más lo nieguen, más fuerte se hará dentro del niño.
Se puso de pie y caminó hacia la puerta.—Volveré cuando estén listos para escuchar la verdad.
La puerta se cerró con un golpe metálico.
En la sala, el silencio era asfixiante.Dash jugueteaba con el borde de la mesa, incómodo.Bob murmuraba para sí mismo, como repitiendo un mantra:—No lo permitiremos.
No lo permitiremos… Helen acarició la frente de Jack-Jack, que dormía tranquilo.—Encontraremos otra forma —dijo, más para convencerse que para convencer a los demás.
Pero Violeta permanecía en un rincón, con los brazos cruzados y la mirada perdida en el suelo.Las imágenes del holograma seguían ardiendo en su mente: la sombra en la cuna, el tic-tac que había sentido en su piel, y la frase de Luthen: si no lo enfrentan completo, lo perderán.
—¿Y si tiene razón?
—preguntó en voz baja.
Todos voltearon a mirarla.Bob abrió los ojos con furia contenida.—¡Violeta!
No vuelvas a decir eso.
Ella bajó la mirada, mordiéndose el labio, pero no se retractó.En silencio, guardó la tarjeta de la doctora en su bolsillo.
Nadie lo notó.
Esa noche, mientras el resto de la familia dormía, Violeta encendió una lámpara en su cuarto.Sacó la tarjeta, la sostuvo entre sus dedos y susurró: —Si es la única forma de salvarte, Jack-Jack… yo lo haré.
El reloj de su mesa marcó la medianoche.Y en la penumbra, por un instante, creyó escuchar una risa débil, mecánica, proveniente del otro lado del tiempo.
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