El Nuevo Orden del Tiempo (wakfu) - Capítulo 90
- Inicio
- Todas las novelas
- El Nuevo Orden del Tiempo (wakfu)
- Capítulo 90 - 90 Capítulo 90 – El regreso inevitable
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
90: Capítulo 90 – El regreso inevitable 90: Capítulo 90 – El regreso inevitable La madrugada rompió con un estruendo seco.Las ventanas de la casa Parr estallaron hacia adentro como si hubieran recibido una descarga invisible.
Jack-Jack despertó llorando, y con cada sollozo, el aire se deformaba en ondas azuladas.Engranajes espectrales comenzaron a materializarse en el techo, girando lentamente, marcando un ciclo incomprensible.
Bob y Helen se levantaron de golpe, preparados para luchar.Dash corrió junto a su hermana, pero se detuvo al ver la expresión en el rostro de Violeta.Ella no estaba sorprendida.No estaba asustada.Estaba… esperando.
La figura oscura descendió del vórtice, más sólida que nunca.Un cuerpo de armadura incompleta, un rostro cubierto por placas fracturadas, y en el centro de su pecho un reloj titilante que marcaba una hora imposible.
—Al fin… —la voz reverberó, más clara, más humana—.
Mi cuerpo… casi completo.
Bob gritó, lanzándose contra él.Helen lo siguió, estirando sus brazos como látigos para sujetar a la criatura.Pero Nox los repelió con un gesto, como si apartara polvo de su hombro.El golpe los arrojó contra la pared, dejándolos jadeando.
Dash intentó correr en círculos, creando un torbellino a su alrededor, pero las agujas flotantes que giraban en torno a Nox atraparon su velocidad como si el tiempo mismo se hubiera congelado.El niño se desplomó al suelo, inmóvil por unos segundos, antes de recuperar el aire entre sollozos.
En medio del caos, Violeta se adelantó.No levantó un campo de fuerza.No intentó bloquearlo.Sólo lo miró, con los puños temblorosos a los costados.
—Violeta, ¡aléjate!
—gritó Helen, con la voz rota.
La chica dio un paso más.El resplandor azul de Nox se reflejó en sus pupilas.Las palabras de Luthen resonaban en su cabeza: No lo rechaces.
Deja que se ancle.
La sombra extendió un brazo hacia ella, un brazo que aún parecía hecho de humo y engranajes.Por un instante, el mundo entero guardó silencio.
Violeta cerró los ojos… y no resistió.
El brazo la rodeó como un abrazo helado.El contacto hizo que el cuerpo de Nox se solidificara aún más, las piezas de su armadura encajando unas con otras con un chasquido metálico.El reloj de su pecho giró violentamente, proyectando destellos azules en todas direcciones.
Bob se arrastró, desesperado.—¡VIOLETA!
¡No!
Pero era tarde.El pacto estaba en marcha.
La casa entera tembló.El aire se quebró como vidrio.Y el cuerpo de Nox, por primera vez, estuvo casi completo.
Violeta, aún atrapada en su abrazo, abrió los ojos.Sus labios temblaron al susurrar:—Lo siento, papá.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com