El Nuevo Orden del Tiempo (wakfu) - Capítulo 91
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- Capítulo 91 - 91 Capítulo 91 – La científica en la penumbra
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91: Capítulo 91 – La científica en la penumbra 91: Capítulo 91 – La científica en la penumbra El suelo de la casa se partía en grietas que brillaban con energía azul.Las lámparas, las pantallas y hasta los relojes en las paredes giraban sin control, como si obedecieran al pulso del pecho de Nox.
Bob y Helen forcejeaban en vano contra la presión invisible que los mantenía contra la pared.Dash trataba de arrastrarse hacia Violeta, pero sus piernas estaban demasiado pesadas, como si el tiempo lo arrastrara hacia abajo.
Violeta estaba en medio del abrazo de sombras, sus pupilas reflejando engranajes que giraban dentro de su mirada.Cada segundo que pasaba, el cuerpo de Nox se volvía más sólido, más real.
Entonces, una explosión de luz blanca atravesó el techo.Un círculo de símbolos y fórmulas giró sobre la sala, proyectando chispas en todas direcciones.
Del resplandor descendió la doctora Luthen, envuelta en un traje metálico que parecía tejido con luz y acero.Sus ojos brillaban con la misma frialdad de siempre.
—Suficiente.
Con un movimiento de su mano, varias columnas de energía surgieron del suelo, rodeando a Nox como una jaula en expansión.El impacto hizo que el abrazo se rompiera, y Violeta cayó al suelo jadeando.
—¡¿Tú?!
—gruñó Bob, reconociéndola.La ira en su voz era evidente, pero también la esperanza: ella era la única que parecía comprender qué pasaba.
Luthen no lo miró.Sus ojos estaban fijos en Nox.—Has tardado demasiado en regresar.
Pero ya estás lo bastante completo para ser contenido.
Nox rió, un eco metálico que hizo vibrar las paredes.—¿Contenerme?
Fuiste tú quien sembró mi regreso.
Sin ella… —señaló a Violeta con un dedo oscuro y afilado— …nunca habría podido anclarme.
Violeta lo escuchó, con el corazón desbordado de culpa.—Yo… yo lo hice.
Helen la abrazó, temblando.—No, Vi.
No fue tu culpa.
La doctora Luthen extendió su brazo, y el círculo de energía se cerró más.—No te confundas, niña.
Has cumplido tu parte.
Ahora es mi turno.
La jaula de energía se tensó, apretando la figura de Nox.Pero en lugar de debilitarse, el villano sonrió.Su cuerpo entero resplandeció con un destello azul, y las columnas empezaron a quebrarse como cristal.
Luthen apretó los dientes.—No puede ser… ¡todavía no está completo!
Nox levantó el rostro, sus ojos brillando como relojes fundidos.—Y aún así… soy demasiado para ti.
Con un grito gutural, rompió las cadenas de energía, lanzando una onda expansiva que destruyó media sala.
Cuando el polvo se asentó, Violeta estaba de rodillas, Helen la protegía con sus brazos extendidos, Bob apenas podía levantarse… y Luthen, arrodillada entre chispas de su traje roto, miraba a Nox con un destello de miedo en los ojos.
Por primera vez, la científica había perdido el control.
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