El Nuevo Orden del Tiempo (wakfu) - Capítulo 93
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- Capítulo 93 - 93 Capítulo 93 – El reloj de guerra
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93: Capítulo 93 – El reloj de guerra 93: Capítulo 93 – El reloj de guerra El cielo de Metroville se desgarró como un lienzo roto.Del vórtice descendían engranajes incandescentes que caían sobre las calles, incrustándose en el asfalto como meteoritos.Cada impacto hacía que los relojes de la ciudad se detuvieran por un segundo, antes de avanzar de golpe, provocando mareos y caos en la población.
Pero en el epicentro del desastre, frente a lo que quedaba de la casa Parr, la batalla estaba a punto de comenzar.
Bob se adelantó, aún tambaleante por el golpe anterior.—Familia… no importa lo que pase, no lo dejaremos ganar.
Dash tragó saliva, el miedo en sus ojos transformándose en una chispa de determinación.Helen extendió sus brazos, lista para cualquier embestida.Violeta respiró hondo, el pecho apretado por la culpa, pero con una decisión nueva: si ella había ayudado a traerlo, sería ella quien lo enfrentara.
Y junto a ellos, la doctora Luthen ajustó los restos de su traje, sus manos temblando sobre un dispositivo lleno de símbolos y agujas móviles.—Escúchenme.
No pueden derrotarlo con fuerza.
Yo apenas puedo contenerlo… pero juntos podemos desequilibrarlo.
Si logramos que se sobrecargue, se derrumbará.
Nox extendió sus brazos, y de su cuerpo surgieron decenas de engranajes flotantes que giraban a velocidades distintas, como lunas orbitando un sol oscuro.—Pequeños héroes… científicos frustrados… ¿creen poder desafiar al tiempo mismo?
Bob rugió y cargó de frente, levantando los escombros del suelo como proyectiles improvisados.Nox apenas levantó un dedo, y el tiempo alrededor de Bob se ralentizó: su puñetazo se volvió un movimiento lento, pesado, como si atravesara agua espesa.
Helen reaccionó, estirando su brazo como látigo, sujetando a Bob y tirando de él justo antes de que un engranaje lo partiera en dos.—¡Concéntrate, Bob!
¡Nos quiere quebrar uno a uno!
Dash corrió en círculos, generando un torbellino que envolvió a Nox.Pero el villano lo miró con calma y movió su reloj interior.De pronto, Dash cayó de rodillas, jadeando.—¡Mi velocidad…!
¡Es como si… me hubiera… robado segundos!
Violeta gritó, extendiendo un campo de fuerza enorme.El impacto chocó contra los engranajes y por un instante los sostuvo, deteniendo su avance.—¡Ahora!
—rugió.
Luthen activó su dispositivo.Un haz de luz en forma de runas matemáticas atravesó el campo de Violeta y golpeó de lleno el pecho de Nox.El reloj en su armadura titiló, sus agujas girando de forma errática.
Nox se dobló un instante, sorprendido por el golpe.—Tú… aún usas mis ecuaciones… Luthen escupió sangre, pero sonrió con una mezcla de desafío y rabia.—Sí.
Y esta vez… las usaré para destruirte.
El villano levantó la cabeza, sus ojos azules ardiendo.El vórtice en el cielo rugió, y de él descendieron cadenas de luz y sombra, como si quisiera arrastrar a Metroville entera hacia su maquinaria.
Bob, Helen, Dash, Violeta y Luthen se prepararon para el choque.Por primera vez, no estaban solo luchando por su familia… sino por toda la ciudad.
El reloj de guerra había comenzado a girar.
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