El nuevo y horrible mundo - Capítulo 19
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- Capítulo 19 - 19 Problema serio
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19: Problema serio 19: Problema serio Adriel vio a Elena estupefacta, sintiendo cómo su cuerpo temblaba ante las palabras de la extrañamente calmada mujer.
“¿Cómo que eres Fase C?” preguntó Adriel con sus manos cerrándose en puños, arrugando su pantalón.
Elena vio a las lunas, su brillo la encantó, ayudándola a evitar la preocupada mirada de Adriel.
“Las súcubo somos una especie social, normalmente viajamos en grupo, hace cinco días estaba junto a mi hermana, mi madre y otras dos compañeras.” Elena respiro hondo y suspiro, intentando calmarse, para seguir hablando.
“Nuestra Fase cambió, hasta que fueron asesinadas mi madre y mis amigas por un poblante faisán.
Los poblantes somos cosas como súcubos, tú los conoces como semihumanos, todos nosotros somos capaces de usar el sistema y tener clases.
Mi hermana acabó enloqueciendo y yo pude escapar, pero siempre salíamos como Fase A durante ese tiempo, por lo que nuestro cazador puede manipular el sistema o nuestra psique hasta cierto punto.” Elena explicó cada punto con un terror persistente en su tono y cuerpo, siendo mostrado por su impresionante temblor.
“Mi hermana perdió el control porque dejó de actuar.
En este mundo debes de comportarte como la clase que tienes; tu definición personal del nombre será tu guía para avanzar.
Puedes dejar de actuar, pero esto podría conducirte a la locura en corto o mediano plazo” Al acabar de hablar, Adriel se puso sobre Elena, le agarró los hombros y preguntó: “¿Por qué no me habías dicho antes todo esto?” Su voz temblaba y sus dedos amenazaban con clavarse en la carne de la mujer debido a la presión dada.
“N…
no me convenía” dijo Elena entrecortada por el dolor que sentía “¡No te convenía!
¿Realmente crees que es buena idea ocultarle eso a un grupo de adolescentes!?
No saber eso nos pudo, y nos podrá matar.” Adriel rasgó un poco de la piel de Elena gracias a la fuerza que usó en sus dedos y a su extrema preocupación.
Adriel abrió sus ojos de par en par y luego se sentó.
Vio al cielo y comenzó a pensar en sus nuevos enemigos.
‘Un cazador no se exalta por cosas así’, pensó Adriel mientras veía todo a su alrededor, sabiendo ahora que se podía volver loco.
“¿De qué color eran los ojos y el pelo de tu hermana?” Preguntó Adriel mientras se obligaba a estar tranquilo.
“Azul, su pelo y ojos eran azules.” Menciono a Elena con la cabeza baja.
“Está muerta, la mate”, dijo Adriel totalmente calmado.
No hubo respuesta a su mención; Elena se quedó viendo al suelo.
“No te preocupes, la locura significa que alguien ya no es sí mismo, con el tiempo olvidan y dejan de poder usar el sistema y sus habilidades, un ejemplo claro es el hombre lobo, antes era un poblante.” Elena puso sus manos entre sus muslos para darles calor.
Adriel vio a Amara, la cual se estaba durmiendo, con la gabardina de Adriel puesta.
El chico se acercó a ella y hurgó en los bolsillos hasta encontrar la bola azul con el escudo.
‘Cuando pele contra el hombre lobo no tenía un ataque como tal, lo que hice fue esperar el suyo y contraatacar usando la debilidad de su carga.’ Adriel comenzó a buscar entre sus pensamientos algo que le sirviera.
Entre cientos de pensamientos inútiles desde su punto de vista vio el pergamino que obtuvo, luego recordó uno de los ataques más importantes de un anime/manga que le encantaba.
‘Golpe gacela.
Es una técnica de boxeo con la cual saltas hacia adelante después de crear una apertura para dar un gancho o un uppercut al enemigo desequilibrándolo.
Pensó Adriel mientras se ponía en guardia.
Adriel se impulsó hacia adelante, luego puso su peso en su puño moviendo la cadera para crear más fuerza.
El golpe cortó el aire, gracias a sus nuevas habilidades casi sobrehumanas podía recrear el golpe de un experto en pocos intentos, pero había un problema: ‘No es letal’.
Adriel se dejó caer al suelo.
Si quería matar a un enemigo, debía tener un golpe letal que matara sin que el contrincante se diera cuenta, o lo suficientemente rápido como para ser un ataque castigador, aunque no fuera tan letal.
En el suelo pensó con sus dedos índice y gordo agarrando su barbilla.
Cerró los ojos y pensó.
En poco tiempo vio un lugar totalmente oscuro, donde había cuatro esferas azules volando.
Una representaba su guadaña, otra a su pechera, la tercera a su ropa y la última al pergamino de uppercouts.
Adriel se quedó pensando dentro de ese lugar.
No sabía cómo convertir su puño en un arma letal.
‘¿Realmente debería de ser mi puño?’ Adriel vio a la guadaña fijamente, su bola resplandecía y sus ideas se alineaban.
Abrió suavemente sus ojos, luego se paró e invocó a la guadaña.
Volvió a impulsarse hacia adelante, pero ahora hizo una media luna vertical con la hoja de la guadaña ‘Letal, preciso y sorpresa’.
Adriel sabía que, obviamente, no era tan preciso, aún necesitaba demasiado entrenamiento, pero ya tenía una base sobre la cual trabajaría.
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