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El nuevo y horrible mundo - Capítulo 32

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  4. Capítulo 32 - 32 Grimorio magnifico 3
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32: Grimorio magnifico (3) 32: Grimorio magnifico (3) La pequeña Amara estaba sacando su mirada del fondo del lago y comenzó a buscar a Adriel con su mirada, pero no lo vio.

‘¿Dónde se habrá metido?

Llevo esperando más de una hora a que aparezca.’ Con un movimiento pequeño pero tierno ella se pudo poner de pie, luego fue donde estaba Kael, ya que este era el encargado de verificar el estado de Adriel.

“¿Dónde está?” “¿Dónde está quién?” Kael no le dirigió la mirada mientras seguía viendo los dos libros.

“El único que desapareció.” Amara cruzó sus brazos.

“Adriel no es el único que se fue.

Liora y Selene están buscando plantas también.” Kael le dio un pequeño vistazo a Amara, pero luego volvió a los libros.

Al escuchar esto del protector se sintió mal, pero intentó mantener su postura sobre el cazador.

“Aun así, Adriel está con un brazo roto, a él no le puedes dejar ir.” Kael dio un pequeño suspiro para después ver a Amara, estando cara a cara, mencionó.

“Tú sabes cómo es Adriel, aunque le hubiera dicho mil veces que no fuera, él hubiera huido.” La chica quería negárselo, pero después de pensarlo por unos segundos se dio cuenta de que no había nadie más ingobernable que Adriel, al menos dentro de su círculo cercano.

Amara se volvió a sentar en la orilla del lago, pronto sintió cómo alguien se sentaba a su lado.

“Vamos a esperar juntas, ¿Te parece?” Elena estaba al lado de Amara, intentando sacarle algo de plática.

“Supongo.” Ambas chicas se quedaron hablando en la orilla del lago, cinco minutos completos de historias y risas.

Pronto escucharon un movimiento en los arbustos y vieron a Adriel salir de ellos con una mujer caminando a su lado derecho, ambos charlaban muy alegres.

De la nada la mujer se fue corriendo hacia el cuerpo del slime, con lo cual Adriel la siguió.

Amara y Elena no eran personas a las que les encantara el chisme, bueno, esto solo era desde fuera, ya que ellas eran más chismosas que la vecina del frente, por lo que se posicionaron cerca de ellos para escuchar lo que decían.

“Tengo un compañero que eligió una clase de hechicero o ritualista, justo él me dijo que los ojos del slime pueden representar la regeneración dentro de un ritual.” La mujer metió sus manos dentro de la extraña criatura y extrajo sus ojos con habilidad.

“De hecho, la razón por la que estaba en ese lugar era porque necesitaba unas plantas para poder llevar a cabo mi ritual de curación.” Dijo Adriel mientras veía con una sonrisa como Azucena checaba los ojos con detenimiento.

“¿Y si las conseguiste?” Azucena vio a Adriel a los ojos, ambos tenían una amplia sonrisa grabada en sus labios, que se extendía a cada rasgo facial que tenían.

“No, necesito otras cuatro de estas y dos dientes de león más.” Adriel sostuvo a la Brugmansia con su mano derecha.

‘Aun así siento que conseguí a alguien más valioso que incluso mi brazo.’ Azucena se levantó y comenzó a meter su dedo entre su pelo rizado.

“Sí, quieres, podríamos… ir al bosque más tarde para volver a buscarlas.” Azucena le dedicó una sonrisa incluso más sincera y tierna a Adriel, quien hubiera dicho que sí sin dudarlo con o sin la sonrisita, pero alguien se atravesó.

“¡No!

Adriel está mal actualmente y no dejaré que vuelva a ir al bosque.” Amara se interpuso entre los dos y puso una cara similar a un puchero.

“Ah.

Hola pequeñita, ¿Eres la hermana pequeña de Adriel?” Azucena bajó para ver a Amara a la cara, ella le sacaba una cabeza a la pequeña chica, mientras que Adriel le sacaba una y media.

“¡Tengo la misma edad que Adriel!

¿Realmente me veo tan pequeña?” Amara vio a Azucena, Adriel y Elena, buscando una respuesta.

La hermosa mujer vio mejor a la pequeña chica y se dio cuenta de que el busto de ella, aunque chico, no era el de una niña pequeña.

“Perdón, es solo que no te vi bien.” Azucena dirigió su mirada a Elena, al verla le echó un ojo a Adriel, quien estaba parado con un brazo derecho rodeando su pecho, lo haría con los dos, pero no puede usar el izquierdo.

“Adriel… creo que sería mejor si me voy.” La esperanza y felicidad desaparecieron de la mirada de la hermosa mujer mientras estaba a punto de irse, pero fue detenida por la misma Elena, quien la abrazó por detrás y comenzó a susurrarle al oído.

“No te preocupes, ese chico me ve más como un objeto de combate que uno sexual o algo similar, por lo que se dé el, sigue siendo virgen.” Azucena se sonrojó al sentir a la erótica mujer ponerse encima de ella y la alejó un poco.

“¿Por qué querría saber eso?” La preciosa mujer le echó un ojo al cazador al decir esto, sintiendo algo extraño dentro de ella.

Elena hizo un círculo con su dedo gordo e índice, poniéndoselo en el ojo.

“Se te nota a kilómetros qué te gusta, o qué te interesa, pero no te preocupes, si Adriel fuera tan torpe físicamente como si fuera su torpeza emocional, podría caerse incluso caminando por el suelo más liso del mundo.” Azucena puso sus manos en sus mejillas y volteó a otro lado.

“No te creo.” La hermosa mujer cubrió incluso más su cara y comenzó a inhalar y exhalar hasta calmarse por completo.

Cuando levantó la mirada y se volteó, vio a Kael, quien era incluso más alto que Adriel, ganándole por media cabeza.

“¿Tú eres?” Dijo la preciosa mujer con el mismo tono dulce que había mantenido durante todo este tiempo.

“Me llamo Kael, veo que Adriel encontró una preciosura en los pastizales.

Si llegas a tener un problema, puedes llamarme, por algo soy un protector.” Kael tenía una pequeña sonrisa en su boca y puso su mano cerca de la de la Azucena para poder apretársela.

La mujer le dio la mano con algo de duda y luego intentó encontrar a Adriel con la mirada, pero no lo pudo ver.

‘Ha de estar en un lugar detrás de Kael.’ Pensó la presión mientras se soltaba rápidamente del apretón con Kael.

“Un gusto, soy Azucena, por si no te lo han dicho.” Kael vio su mano y luego a donde se fue Azucena.

‘Parece que aquí habrá una historia de amor.’ De la nada sintió un golpecito en el hombro.

“Aunque esto es bonito, necesitamos ir a buscar a Liora y Selene, esas dos chicas llevan más de tres horas desaparecidas, vamos a buscarlas.” Elena apareció en el campo de visión de Kael; ella estaba claramente preocupada.

“Vamos ahora mismo, Adriel, aunque dañado, podrá proteger a Amara y Azucena.” Ambos comenzaron a adentrarse en el bosque mientras los demás hablaban.

Adriel estaba sentado cerca de la orilla del lago, leyendo los libros.

‘Ya saben todo lo que requerimos, pero investigar sobre los rituales no es mala idea.’ Pensó mientras revisaba cada ritual del libro, todos apuntando a cosas diferentes, algunas banales, otras necesarias y otras imprescindibles.

El chico sintió un pequeño golpe en su costado.

“¿Por qué me dejaste sola?” Azucena se sentó a su lado, chapoteó sus pies en el agua.

“¿Hay algún problema?

Él es mi amigo.” Adriel la vio a los ojos mientras cerraba el grimorio para concentrarse en ella.

“Aun así, tú me trajiste aquí, además de que la única persona que realmente conozco eres tú.” La hermosa mujer agarró sus piernas y lo vio directamente a los ojos.

“Te quiero a mi lado.” “¿Eh?” Adriel no se podía hacer el tonto, ella había hablado fuerte y claro, era imposible que no lo escuchara.

Él vio una bola azul aparecer enfrente de su cara.

‘Es un traje de baño.’ “¿Quieres entrar?” Azucena apuntó al lago, luego dejó caer la bola en la mano de Adriel.

“Conozco plantas capaces de purificar el agua, por algo soy una boticaria.” La mujer estuvo a punto de comenzar a desvestirse, pero recordó que Adriel la estaba viendo.

“Date vuelta para que me pueda cambiar.” El chico se dio la vuelta rápidamente, por lo que la hermosa mujer pudo descartar su ropa y usar el traje de baño que ella tenía.

Adriel aprovechó que ella tampoco estaba viéndolo para ponerse en traje de baño, gracias a Dios, este no tenía camisa, por lo que nada iba a causarle dolor en su brazo izquierdo.

El chico se dio la vuelta y vio a la hermosa mujer, su traje de baño era de cuerpo completo, sus muslos y brazos fueron lo primero que vio al no estar cubiertos por piel, luego paso por el resto de su cuerpo para llegar a ver como una pequeña parte de su cuerpo estaba cubierta, por lo que echo un vistazo a su espalda, viendo una equis en ella.

La luz, el aroma, la temperatura, todo era perfecto.

Ella fue la primera en sumergirse en el agua.

“Ven.” Su dulce voz hizo que Adriel se estremeciera, sintió como si su corazón estuviera a punto de explotar, pero se dirigió a ella sin darse cuenta.

“No me has dicho la debilidad de tu clase, y yo no te he dicho la mía, ¿Qué te parece si ambos nos las decimos?” Ella lo abrazó, cosa que hizo que el corazón de Adriel bombeara más rápido, sentía como si pronto tuviera un paro cardíaco.

“Yo….

Mi debilidad es que cada vez siento menos, mis sentimientos son cada día menos efectivos.” Dijo Adriel, con un poco de duda al inicio.

“Mi sentido del tacto, sabor y olor están desapareciendo, cada día lo siento menos, pero el sistema dio un límite.

Supongo que a ti no te lo dieron.” La mujer agarró a Adriel y lo abrazó, poniéndolo contra su corazón mientras ella olió su pelo.

‘Está yendo a mil por hora.’ Adriel escuchó como el corazón de Azucena no paraba de latir, también sintió como el suyo propio se combinaba con el de ella por el ruido que estaba comenzando a hacer.

‘Solo no late más por que moriría.’ “Vamos a salir.” Dijo Azucena con su dulce y suave voz.

“Claro.” Adriel no pudo escucharse bien a sí mismo por sus incesantes pensamientos y potente corazón.

… En medio del bosque se encontraban dos chicas escondidas entre arbustos, ambas tenían los bolsillos llenos de plantas, pronto sintieron cómo el suelo daba ligeros temblores y escucharon cómo un ser verde se les acercaba lentamente.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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