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El nuevo y horrible mundo - Capítulo 8

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  4. Capítulo 8 - 8 La depredadora
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8: La depredadora 8: La depredadora En la preciosa y silenciosa noche, un cabello púrpura ondulante se acercaba a un grupo de personas en un lago.

Todas las personas que estaban en aquel lugar dormían tranquilamente, sin preocuparse de lo que la noche podía ocultar.

Entre el viento y las hojas estaba una mujer parada; su figura era erótica por sí misma; su vestimenta estaba hecha de algún tipo de líquido negro cautivador claramente controlado por ella.

Su caminar era lento y resaltaba su figura lo más posible, dejando en claro que su físico era tremendo.

Su mirada se clavó en el hombre dormido, alguien alto y claramente fuerte, el cual estaba sentado; su respiración era tranquila.

Sin perder tiempo, ella se le acercó y se sentó sobre él.

Comenzó a quitarle la camisa cuidadosamente; luego comenzó con el pantalón hasta dejarlo casi sin nada.

Cuando la mujer estaba a punto de empezar, fue jalada hacia atrás; su cuello se tensó al sentir una mano presionando; luego, forzó que su cabeza se volcara hacia la izquierda, amenazando con romperle el cuello.

Desesperada, comenzó a dejar salir sus feromonas, pero el efecto dado fue totalmente contrario al esperado.

“¡¿Qué mierda se supone que haces?!” El brazo alrededor de la mujer se tensó, quitando más aire y fuerzas, para que, al mismo tiempo, la mano empujando su cabeza amenazara con más fuerza.

“Ah, eh, t-te…

¡Te daré una mamada!

¡Será la mejor mamada de tu existencia!” La fuerza del brazo aumentó, dejándola casi completamente sin aire, pero la mano no aumentó la fuerza; de hecho, comenzó a temblar.

La mujer se dio cuenta de que su oportunidad había llegado.

Supo que podía encontrar una oportunidad de supervivencia explotando aquel miedo que se le fue transmitido a través del temblar: “Hay que hacer un contrato; yo no podré dañarlos ni violarlos; a cambio, ustedes no pueden matarme.

¿Qué tal eso?

¡Ninguno pierde!” ‘Espero que no sepan el valor de mi vida’ Ella fue lanzada hacia el lado derecho y luego sintió la presión de un pie en su pecho.

Un chico estaba arriba de ella, viéndola con furia: “¿Cómo funciona eso?” “Hmmmm, parece que te gusta la sumisión de otros.” La expresión de la mujer se convirtió en una provocación sexual, pero el momento no duró gracias a que Adriel subió y bajó su pie golpeándola fuertemente.

“Te dije que me explicaras qué es un contrato.” Adriel usó su peso para ejercer más presión en el pecho de la mujer, lo cual la hizo dejar salir un quejido de dolor.

La mujer subió su mano y la cerró casi por completo, dejando el dedo meñique arriba: “Al entrelazar nuestros meñiques, pensaremos en lo que queremos; obviamente, aparecerá el sistema y podrás leer el contrato allí, por lo que no puedo engañarte.” La mujer tenía un tono que dejaba salir a flote el nerviosismo que sentía.

Adriel mostró desconfianza al inicio, pero bajó su torso para poder alcanzar el meñique de la mujer con el suyo propio.

Cuando ambos pensaron en lo que querían, el sistema apareció.

Allí decía las peticiones de ambos lados: “No podrás hacer daño o violar a mí ni a mis compañeros”.

Es el texto por parte de Adriel, mientras que el texto de la mujer era el siguiente: “No podrán ni dañarme ni matarme” Bajo todo eso estaba la cláusula de confirmación, a la cual ambos dieron clic en aceptar.

“Felicidades, eres la primera persona en hacer un contrato con una Súcubo, fase: inicial, categoría: A.

+5 monedas como recompensa” ‘¿Categoría A?

Ella fue demasiado débil’ “Clase: asesina sexual.

Descripción: Esta clase le da el poder de generar feromonas al portador, las cuales dan un deseo sexual increíble; además, es capaz de matar a alguien con tan solo tener sexo.

Desventaja: Debe nutrirse de fluidos corporales de personas de un sexo opuesto.

‘¿Huh?’ Adriel dirigió su mirada al súcubo; una mezcla de curiosidad, miedo y euforia lo movía y lo azotaba.

“Eres una súcubo.

¿Qué tanto sabes sobre el mundo?” Adriel se puso en cuclillas para ver al súcubo.

“Mucho, pero voy a pedirte cosas; aún no sé el qué, pero mi conocimiento te costará.” La súcubo sacó la lengua y mostró su cuerpo, el cual estaba cubierto por muy poca masa negra, intentando seducir a Adriel.

‘Soy capaz de dar muchas cosas, solo no aceptaré lo sexual.’ Adriel tuvo aquel pensamiento rápido cuando la vio.

Después comenzó a quitarse la camisa.

Al instante notó que la herida autoinfligida había sido curada por completo; luego intentó ver su espalda, la cual estaba mejor, pero la cicatriz seguía estando demasiado presente.

“Hmmm, tal parece que solo finges no querer.” La voz de la súcubo era provocativa, pero Adriel le devolvió un ceño fruncido y una mirada de asco.

“Oye, ahora que lo pienso, no sabemos tu nombre.” La voz de Adriel salió unos tonos más baja gracias a que se estaba poniendo la camisa mientras hablaba.

“Ah eso… Puedes llamarme mami.” La súcubo se paró y agarró a Adriel por atrás, pero fue rápidamente rechazada por una patada que Adriel le dio en la panza, pero él también lo sintió.

“¿Qué fue eso?

¡¿Puedes reflejar el daño que te es infligido?!” La voz de Adriel se llenó de emoción al intentar descubrir los poderes de su nueva compañera.

“No, eso es por el contrato: si tú me matas, tú mueres; si tú me golpeas, tú sentirás el golpe.” Los pensamientos de Adriel se llenaron de preguntas, pero solo una salió.

“¿Sientes dolor al tocarme?

Estoy seguro de que debes tener una penalización por eso.

Dime, ¿qué es?” El tono de Adriel expresaba su curiosidad y unas ganas de tener una respuesta palpable.

“Recuerda que eso costara” La súcubo se puso en cuclillas y saco su lengua “Déjame darte una mamada, necesito algo de comida” Cuando Adriel vio eso, su cara se llenó de decepción y se dio la vuelta.

Comenzó a dirigirse a la orilla del lago, se sentó y vio el cielo, observando las estrellas y la luna.

‘¿Cuánto durará la noche y el día?

Realmente necesito información, pero si ella sigue así… Adriel comenzó a ver las estrellas.

Cuatro brillaban de forma intensa, cada una apuntando a un lado: sur, norte, este o oeste.

En su mapa mental ya tenían bastante explorado el este, que es de donde salieron los goblins, al norte había una montaña gigante y al sur no había nada que les sirviera ya que allí estaba el barranco, mientras que el oeste es donde aparecieron, Adriel no sabía si estaba bien ya que no había una estrella del norte, así que solo se invento direcciones para guiarse más fácil.

Adriel agarró su gabardina y se envolvió en ella, volviéndose casi invisible para la vista en la noche.

‘Tsk, ya me frustró ese chico.’ La súcubo vio de lejos a Adriel, el cual estaba durmiendo plácidamente en la orilla del río.

‘Necesito a otro… viendo cómo es protegerá a sus amigos, pero por la reacción de ambos aún no ha interactuado mucho con el hombre’ La súcubo se acercó al hombre semidesnudo aún dormido ‘Tienes el sueño muy pesado… Espero que descanses bien para mañana.

La súcubo claramente se aguantó las ganas de pasarle la mano por la cabeza por la alta probabilidad de despertarlo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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