El precio de tu virginidad - Capítulo 14
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14: Capítulo 14 14: Capítulo 14 Narrado por Preston —Esta es toda la información que eh podido recopilar hasta ahora de la señorita —me dice mi chofer, cuyo nombre era Mathew, mientras colocaba unos papeles en mi escritorio.
—Bien hecho Mathew, fuiste mas rapido de lo que pense.
—Gracias señor —me dice Mathew.
—Puedes retirarte ahora, tengo mucho que revisar.
—Como usted diga señor —me dice Mathew, mientras se retira.
Despues de que mi chofer se retira de mi oficina, empiezo a observar la informacion que esta en mi mesa.
El nombre de esta chica, era Teresa, tenia solo 19 años de edad, estudiaba la carrera de contabilidad en la universidad, y por los momentos esta era toda la informacion con la cual contaba el club.
Ademas de esto, Mathew tambien habia investigado por otros lugares, y habia logrado saber el nombre de los familiares de Teresa.
Ella tenia un padre que la abandono hace años, tenia un hermano, y su madre estaba sufriendo de una enfermedad y estaba actualmente internada en el hospital.
Mathew tambien pudo investigar el estado de sus cuentas bancarias.
Por lo visto Siennano la estaba pasando muy bien en realidad, el tratamiento medico de su madre era costoso, y con solo sus trabajos de medio tiempo no le alcanzaba para pagar el tratamiento de su madre y los gastos de su casa.
—Con razon fue al club a vender su virginidad —murmure, mientras seguia observando la informacion.
Su padre la abandono, y su madre sufria de una enfermedad que la interno en el hospital, sus ingresos no le alcanzaban para poder cubrir todos los gastos de su vida diaria, y eso era a pesar de los 2 empleos que poseia.
Esta chica no la tenia facil, y eso me provoco un cierto sentimiento de proteccion hacia ella, pero rápidamente lo desecho y empiezo a pensar en otros asuntos importantes.
Teniendo en cuenta la situacion por la cual pasaba Teresa, lo mas probable es que trate de vender su virginidad otra vez, la primera no habia funcionado, por lo que lo intentaria una segunda.
Lo mas probable es que lo intente esta noche o la siguiente.
Debia moverme rapido, deseaba a esa chica, me atraia mucho, la noche que pase con ella fue memorable a pesar de su inocencia, por lo que queria poseerla.
No queria compartirla con nadie mas, nunca me gusto compartir, y menos a mis mujeres.
Ya eran las 9:00 de la mañana, la chica quizás ya se ha despertado y se ha enterado de todo la verdad y de seguro esta pensando en que hacer en estos momentos.
Si queria reservarla, debia moverse, Siennatenia dos empleos, y Mathew logro identificar cuales eran, uno de ellos era en una tienda, mientras que el otro era en un restaurante, el primero era un trabajo diurno, mientras que el segundo era uno nocturno.
El dia de hoy tenia tiempo, por lo que podria hacerle una visita a su lugar de trabajo.
—Espera por mi, ya voy —murmuro, mientras sigo observando los datos que poseo.
Narrado por Teresa Despues de sentarme con Aurora, le empecé a contar todo lo que vivi en la noche de ayer.
Le conte “todo”, incluso como el hombre desconocido me lo habia hecho ayer.
Le conté también que cuando estaba a punto de desvirgarme, le dije que no, y gracias a mi persuasión, no llego a quitarme la virginidad por delante.
Cuando Aurora escucho que seguia siendo virgen, al menos en teoría y técnicamente hablando, mostro una expresión algo emocionada.
Claramente, Aurora tambien empezó a tener esperanza una vez más.
Seguia siendo virgen, por lo que podia vender mi virginidad otra vez, podía hacerlo esta misma noche de ser posible, necesitaba hacerlo, no tenía opción.
— ¿Crees que los del club me acepten?
—le pregunto a Aurora.
Los del club se habian enojado conmigo por no aparecer con Linderton, y no sabia si me aceptarian otra vez.
—Pues no se Teresa, hablare con ellos, tratare de convencerlos para que puedas subastarte otra vez.
—Gracias Aurora, no sabes cuanto te lo agradezco —le digo, mientras le doy un fuerte abrazo.
Me gustaba tener una amiga con la cual contar.
—Los convenceré de alguna forma, pero si logro hacerlo, tienes que saber algo.
— ¿Qué cosa?
—le pregunto.
—Si logro hacer que te subasten otra vez, no vas a ingerir ni una sola gota de alcohol ¿Entendido?
—P-por supuesto, no lo hare.
— ¿Segura?
—Claro, tuve suerte de poder tener la oportunidad de vender mi virginidad otra vez, no voy a desperdiciarla, no soy de las que comete el mismo error dos veces.
—Por si acaso te acompañare a la habitación en persona, por lo visto no eres de confianza, no puedo confiar en que iras a la habitacion correcta.
—Aurora ¿Qué tan tonta crees que soy?
—No quieres oir la respuesta.
—Bien, dejo todo en tus manos, si puedo venderla esta noche, lo hare.
—Bien, te llamare mas tarde para poder confirmarte si pude convencerlos o no.
—Esperare tu llamada, me ire a trabajar, ya estoy algo tarde.
—De acuerdo, nos vemos despues.
—Adiós —le digo a Aurora, mientras voy a recoger algo de ropa para poder vestirme e ir a mi trabajo.
Aurora me hizo el favor de prestarme ropa “decente” ya que la que yo había traido era demasiado “candente” como para ir a trabajar en una tienda de comestibles donde iban a ir familias con niños pequeños.
Tenía dos empleos al mismo tiempo en que iba a la universidad, los fines de semana trabajaba en las mañanas en una tienda de comestibles mientras que en las noches trabajaba como camarera en un restaurante nocturno, de esa forma podia conseguir mayores ingresos.
Queria ir a casa primero para poder encontrarme con mi hermano, pero no tenia tiempo, por lo que despues de vestirme con ropa que Aurora me presto, me fui a la tienda.
Me disculpe por llegar tarde, y después de algunos regaños, me puse a trabajar, atendiendo a los clientes que compraban sus comestibles en la tienda.
Las horas pasaron y pronto llego el mediodía, ya iba a ser la hora de almuerzo, y por desgracia no tenía ninguno preparado.
—Voy a tener que gastar dinero en comprar algún almuerzo barato en una cafetería —murmuro, mientras me da algo de dolor el tener que gastar dinero.
Era mas economico comer comida de casa que comprar un almuerzo en la calle.
Mientras pienso en que es lo que voy a hacer para ahorrar dinero en mi almuerzo, veo un auto elegante estacionándose, obviamente es un hombre rico el que va alli.
Veo como las puertas se abren, y cuando veo el hombre que se baja, casi me da un paro cardiaco, ya que ese hombre era el mismo que me habia quitado la virginidad anal en la noche de ayer.
Mi cara se pone palida, y rezo porque no me vea, pero para mi desgracia, veo como entra en la tienda y me ve.
Cuando nuestros ojos se cruzan, siento como mi corazón se detiene, mientras veo como ese hombre empieza a caminar hacia mí.
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