Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El precio de tu virginidad - Capítulo 22

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El precio de tu virginidad
  4. Capítulo 22 - 22 Capítulo 22
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

22: Capítulo 22 22: Capítulo 22 Narrado por Teresa Después de despedirme de Preston, camine rápidamente hacia mi trabajo en la tienda, había tardado un poco más de los esperado, por lo que estaba algo retrasada.

Mientras caminaba hacia la tienda, empiezo a pensar en numerosas excusas que podría decirle a mi jefe, pero ninguna me convence del todo.

Después de una corta caminata, finalmente llego a la tienda, al entrar algunas de las chicas con las cuales trabajo se giran al verme.

Una de ellas me giña el ojo, no sé por qué lo hace, pero no le dio importancia, voy a mi lugar de trabajo y rezo porque mi jefe no venga a buscarme.

Por desgracia para mí, solo un par de minutos después de llegar, mi jefe se me acerca, obviamente quiere hablarme sobre lo que había ocurrido con Preston anteriormente.

—Perdone por cómo le contesto —le digo a mi jefe, esperando que no esté enojado por lo que había hecho Preston.

—Olvidemos no de eso por ahora Teresa, pero tengo que decirte algo y espero que lo cumplas —me dice el gerente.

—Por supuesto ¿Qué es?

—le pregunto.

—Este es tu lugar de trabajo, y es mejor no mezclar tus asuntos personales con tus asuntos laborales, dile a tu novio que no venga aquí otra vez mientras estas trabajando ¿Entendido?

—me dice el gerente.

Al oír que se refiere a Preston como mi novio, un hormigueo recorre mi espalda, pero lo ignoro y me apresuro a explicarle la verdad a mi gerente.

— ¡Él no es mi novio!

—le digo.

— ¿Ah no?

¿Quién es entonces?

—me pregunta el gerente.

—Es solo… un amigo, nada más.

— ¿Y por qué vino aquí a la tienda?

—me pregunta.

—Teníamos algunos asuntos… sin resolver, solo vino aquí a hablar de ellos.

Espero que se crea esta excusa.

—Bien, pero da igual que sea tu novio o tu amigo Teresa… es mejor que no vuelva a aparecer aquí mientras estas trabajando —me dice el gerente con un gesto muy serio.

—De acuerdo, le prometo que no volverá aquí otra vez.

—Eso espero —me dice el gerente, antes de darse la vuelta e irse.

Suspiro aliviada, había esquivado una bala, la promesa que le hice al gerente sería fácil de cumplir… al menos así era en teoría… espero que de verdad sea capaz de cumplirla.

Si me vuelvo la novia de alquiler de Preston… ¿Cómo le diré que no vuelva a venir aquí?

Mientras pienso en esto, algunas chicas con las cuales trabajo se me acercan, y lo primero que preguntan es si Preston es mi novio o no.

Al parecer todos en la tienda han supuesto esto.

— ¿Entonces no es tu novio?

—me pregunta una de mis compañeras de trabajo.

—No, no lo es, es solo un amigo nada mas —le responde.

—Ojala yo tuviera un amigo así, no sé cómo es posible que no le hayas saltado encima hasta ahora.

—No estoy interesada en eso por ahora.

—Pues yo sí, ¿Puedes darme su número de contacto?

O mejor aún ¿Puedes presentármelo?

—me pregunta mi compañera.

— ¡A mí también!

¡¿Puedes presentarme a mí también?!

—me pregunta otra compañero de trabajo.

Las dos me mira con ojos esperanzadores, son ojos de gato los que me está haciendo.

Por desgracia para ellas, no conocía realmente a Preston, por lo que no podría presentárselo a ninguna de las dos.

—Lo siento, pero no puedo —le digo a mis compañeras.

— ¡¿Qué?!

¡¿Por qué no?!

—me pregunta una de ellas.

—Por ahora no está interesado en conocer a alguien —le respondo.

— ¿Es eso cierto?

¿O solo estas queriendo reservarlo para ti?

—No, no, es cierto, él acaba de… salir de una relación muy seria y necesita tiempo para él.

—La mejor forma de olvidar una relación es empezando una nueva, preséntamelo y yo le hare olvidar todo.

Estas chicas… ¿Por qué tienen que ser tan testarudas?

—De verdad lo siento, pero no puedo, ya se los dije, él no quiere conocer a alguien por los momentos.

— ¿Por qué será que no te creo?

Si lo quieres para ti solo dilo —me dice una de mis compañeras mientras me mira con ojos enojados.

¿Por qué siguen diciendo eso?

¿Es tan difícil aceptar que no quiere salir con nadie por los momentos?

—Ya te dije que no quiero estar con él, mejor regresen al trabajo antes de que nuestro jefe las vea y se enoje.

—Bien, bien, vámonos.

Mis compañeras después de decir esto, se van juntas a realizar sus labores… puedo sentir que están enojadas conmigo, obviamente no se creyeron mis palabras.

Debí haber dicho que era gay… No había iniciado mi relación de alquiler con Preston todavía y ya me estaba causando problemas en mi entorno… eso no era un buen augurio.

Espero que esas dos no me guarden rencor, pero después de unos momentos las olvido y vuelvo a enfocar mi atención en mi trabajo.

Narrado por Preston.

—Esa chica… tendré que enseñarle a no ser tan beligerante conmigo —murmuro, mientras camino por la calle en dirección hacia mi vehículo.

Había olvidado la última vez que una chica había sido tan desafiante conmigo, le propongo ir a un restaurante elegante, y se niega, le propongo acompañarla y se niega, esa chica solo sabía decir que no.

No me gustaba que los demás tuviesen la última palabra o el control de la situación en ningún momento, debía cobrarme lo que esa chica hacia más adelante.

Mientras estoy sumergido en mis pensamientos, mi teléfono suena, lo saco de mi bolsillo y veo quien me está llamando.

Es Beckett.

— ¿Qué querrá?

—pienso, mientras contesto el teléfono.

— ¡Hola Preston!

—me dice Beckett, a penas conteste el teléfono.

—No grites, tengo el teléfono en el oído —le digo, mientras llego a mi vehículo donde mi chofer espera.

—Perdón, perdón, dime ¿Tienes planes para la tarde?

—me pregunta.

— ¿Planes?

No ¿Por qué?

—Por nada, yo tampoco tengo ningún plan para esta tarde —me dice.

—Eso no me sorprende.

—Dime… ¿Quieres que nos reunamos?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo