Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El precio de tu virginidad - Capítulo 24

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El precio de tu virginidad
  4. Capítulo 24 - 24 Capítulo 24
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

24: Capítulo 24 24: Capítulo 24 Narrado por Teresa — ¡Ya llegue!

—digo, mientras entro a mi casa.

Un instante después de entrar busco con la mirada a mi hermano, no lo veo en la sala, suelto un suspiro de alivio al pensar en la posibilidad de no tener que excusarme ante él.

Camino para ir a mi habitación, pero solo después de avanzar un par de pasos, escucho a alguien pronunciar mi nombre.

Ese alguien era mi hermano.

Me giro para poder verlo, está parado en la entrada de la cocina, se me queda viendo fijamente.

— ¿Qué hiciste anoche?

—me pregunta.

—Nada en especial Mathew, Aurora y yo solo estuvimos hablando toda la noche —le digo, mientras camino hacia él.

—No me gusta que me llames así, llámame por mi apodo —me dice Mathew.

—Ya supera el asunto Mathew, ¿Qué hiciste de comer?

—le pregunto, mientras camino para entrar en la cocina.

Mi hermano se llamaba igual que mi padre, desde que nos abandonó, él empezó a odiar su nombre, le hacía recordarlo, por lo que empezó a llamarse a sí mismo por un tonto apodo, “Rick”, le gustaba que lo llamaran así, pero me parecía estúpido.

Mi madre le siguió el juego, pero yo no, había millones de Mathews en el mundo, uno más o uno menos no hacia diferencia, me parecía estúpido ese intento de cambio de nombre que se hacía.

—Hay arroz y un poco de carne, sírvete —me dice mientras me mira entrar a la cocina.

—Bien, te tomare la palabra —le digo, mientras veo las ollas en la cocina y voy hacia ellas.

—Dime exactamente que hicieron tú y Aurora —me dice Mathew mientras me ve servirme la comida.

—Ya te dije, solo hablamos —le respondo.

— ¿Sobre qué hablaron?

—me pregunta.

—Cosas de chicas, no te interesan.

—Me interesan, habla y cuéntame todo.

De verdad que esa actitud me enoja, ¿Quién dijo que tenía que decirle todo acerca de mi vida?

Necesitaba mi privacidad y no iba a decirle que cosas privadas había hablado con mis amigas.

—Ya deja el rollo Mathew, no te voy a decir que hablamos Aurora y yo —le digo, mientras me siento a comer.

Mi comida consistía en arroz con un poco de carne molida, no era nada llamativo, pero era suficiente.

— ¿Aurora no trato de convencerte de hacer nada raro?

—me pregunto Mathew, mientras se sienta conmigo.

Si tan solo supieras… Por alguna razón a Mathew no le caía bien Aurora… la consideraba demasiado “liberal” y Mathew era del pensamiento conservador, o al menos así era con respecto a mí, por lo que quizás consideraba a Aurora como una mala influencia.

Si solo se enterara de lo que hice anoche… lo más seguro es que explote.

—Mathew, Aurora y yo solo hablamos de nuestras cosas nada más, que tú y ella no se lleven bien no es asunto mío, deja de interrogare como si hubiese salido con un criminal o algo parecido —le digo mientras le muestro una expresión enfadada para que corte su interrogatorio.

—No deberías hablarme así, respétame un poco más Sienna—me dice Mathew, parece un poco enojado.

—No veo por qué no pueda hacerlo, por cierto Aurora se va a quedar esta noche con nosotros.

— ¡¿Se va a quedar aquí?!

—Si.

— ¡¿Por qué?!

—Porque sí, tenemos cosas que hablar, vendrá después de que salga del restaurante, quizás un poco antes, sino he llegado para cuando llegue, ábrele la puerta y la dejas pasar.

— ¿En serio piensas que voy a atenderla mientras tú no estás?

Ni siquiera la quiero en mi casa.

—Es “nuestra” casa Mathew, no quiero que la atiendas, solo has que se quede en la sala mientras me espera —le digo, mientras termino de comer mi merienda.

—Está bien, está bien, pero que sea la última vez, no la quiero aquí, y ya sabes, después de que salgas del trabajo, regresas a la casa sin ningún desvió —me dice Mathew, mientras me mira fijamente.

Quizás piense que me intimida con su mirada… aunque honestamente después de estar con Preston, Mathew no me parece nada intimidante.

¿Cómo debería decirlo?….

era como comparar un adulto con un niño.

—Vendré a la media noche —le digo mientras me levanto y camino para ir hacia mi habitación.

—Sigo sin saber por qué tienes que salir tan tarde de ese restaurante —me dice Mathew, mientras me sigue.

Salgo tarde porque tengo un jefe sobre explotador, cuando estaba desesperada por un empleo, termine por ir a pedir trabajo en un restaurante con un jefe malintencionado que termino por contratarme, pero por un salario debajo del normal.

A parte del salario bajo, también tenía que trabajar por un tiempo mayor al normal, las condiciones eran injustas, pero yo necesitaba el trabajo y no podía hacer nada dada mi situación actual.

Aunque esta situación era algo que mi hermano no necesitaba saber.

—No pienses tanto en eso, me voy en 30 minutos, regreso a la medianoche —le digo a Mathew, mientras continuo mi camino a mi habitación.

Narrado por Preston Cuando el reloj marco las 3:00 de la tarde, me fui a vestir para mi encuentro con Linderton, solo me arregle un poco ya que a fin de cuentas solo iba a encontrarme con Beckett y no con nadie importante.

Después de estar listo, me monte en mi vehículo y mi chófer me llevo al restaurante donde me encontraría con Beckett.

Después de un recorrido corto, llegue al restaurante, era de 5 estrellas y Beckett por lo general traía a sus novias a este lugar para pasar el tiempo con ellas.

Le doy mi nombre al recepcionista, y después de una breve búsqueda, me encuentra y me hace pasar.

Tras una corta caminata, encuentro a Beckett.

Cuando él me ve, alza su brazo mientras lo agita, y me muestra una sonrisa.

— ¡Por aquí!

¡Cariño!

—me dice con una gran sonrisa.

Las personas en los alrededores giran sus miradas para vernos a ambos.

Puse los ojos en blanco por un instante, pero acto seguido camino hacia él, mientras aguanto las ganas de matarlo a golpes en ese mismo momento frente a todo el mundo, mientras él me sigue mostrando esa estúpida sonrisa suya.

Me provoca matarlo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo