El precio de tu virginidad - Capítulo 44
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44: Capítulo 44 44: Capítulo 44 Narrado por Teresa Los labios de Beckett continuaron junto a los míos por un par de segundos, el beso, me tomo por sorpresa y no pude reaccionar a tiempo, y mientras estaba en esta situación, pude notar algunas cosas.
Beckett, a pesar de ser un hombre, tenia unos labios muy suaves, puede que incluso fueran mas suaves que los míos y termine involuntariamente por compararlo con Preston.
Preston y Beckett eran los 2 hombres más atractivos que había conocido en mi vida, debido a esto, no pude evitar hacer una comparación entre ambos, ya que a fin de cuentas, los 2 eran muy parecidos en ciertos sentidos.
Ambos eran ricos, ambos era atractivos, y ambos poseían estatus similares, la mayor diferencia que poseían era en sus caracteres.
Preston se podían notar que era alguien más bien frio, controlador, y dominante, la forma en que se comportó cuando estaba en la tienda de comestibles esta mañana, fue una demostración de ello.
Beckett en cambio, tenía un comportamiento más alegre y juguetón que Preston, sin mencionar que se notaba que era mucho mas extrovertido que este, aunque a pesar de ese carácter alegre que tenia, esto no significaba que era alguien manso o sumiso, la forma en que le dio una paliza al viejo verde de mi jefe y a ese motociclista fue una prueba de ello.
Estos 2 hombres eran al mismo tiempo iguales y al mismo tiempo diferentes, normalmente alguien como yo no debio haber entrado en contacto con personas como ellos en toda su vida, pero en solo 1 dia habia terminado conociéndolos a ambos… y no de una forma convencional.
Cuando finalmente reaccione, coloque mis manos en el pecho de Beckett y termine por empujarlo con toda la fuerza que tenia.
Beckett se separo de mi, y a pesar de que estaba viendo lo enojada que estaba, este ultimo solo me miro con esa endemoniada sonrisa suya.
—¡¿Por qué hiciste eso?!
—le pregunte a Beckett mientras lo miraba enojada —Perdon, perdón, me deje llevar —me dijo Beckett mientras sonreía.
—¡Me dijiste que solo me querias como una empleada nada mas!
—le grite a Beckett.
—Y es cierto Teresa, solo te quiero como una empleada —me dijo Beckett, su expresión cambio de repente, a una muy seria.
Era increíble como podía cambiar sus expresiones de forma tan fácil.
Este tipo tenia madera de actor, o mas bien se podía decir que tenia el ser actor en su sangre.
—¡¿Entonces por que me besaste?!
—le grite a Beckett.
Anteriormente me dijo que solo me queria como una empleada, sin ningun motivo oculto, pero después va y me besa solo segundos después.
¿Cuál es su juego?
O mas bien ¿Qué estaba pensando?
Decia una cosa y después hacia otra, este tipo es impredecible.
—Ya te lo dije Teresa, solo me deje llevar por el momento nada mas, no fue gran cosa —me dijo Beckett.
—¿No fue gran cosa?
Me besaste y yo no quería —le dije a Beckett.
—¿Y por que no me apartaste enseguida?
Y es mas… ¿Por qué me respondiste el beso?
—me pregunto Beckett, mientras volvia a darme esa molesta sonrisa suya.
Odio esa sonrisa… es muy molesta.
—¡Adios Beckett!
—le dije a Beckett, mientras me giraba y empezaba a caminar a paso rápido.
—Oye ¿A dónde vas?
—me pregunto Beckett mientras me seguía.
—A mi casa, ya no es necesario que me acompañes —le dije a Beckett, sin voltearme a verlo.
—Te dije que te iba a acompañar hasta tu casa Teresa, y soy un hombre de palabra —me dijo Beckett mientras caminaba detrás de mi.
—¡No es necesario!
Mi casa esta en la siguiente cuadra, ya has cumplido con tu palabra —le dije a Beckett mientras me giraba y le señalaba mi casa, la cual estaba a unos 100 metros o un poco mas de distancia de nosotros.
En todo este trayecto, habíamos caminado juntos y debido a la conversación el tiempo paso volando y llegamos a mi casa rápido, de no ser porque nos detuvimos a hablar, ya hubiéramos llegado.
—Asi que esa es tu casa… —murmuro Beckett mientras miraba en dirección hacia mi casa.
¡Mierda!
¿Qué diablos hice?
Ahora sabe dónde vivo.
¿Por qué demonios le señale mi casa y no otra?
¿Qué tan tonta soy?
Piensa Teresa, piensa… aunque no sé qué tienen Preston y Beckett que estando con ellos es difícil controlarse y pensar las cosas de forma clara.
—Ya llegamos Beckett, no es necesario que continúes conmigo, vete a tu casa, adiós —le dije a Beckett mientras me giraba y salía disparada hacia mi casa.
—Bien, ¡Te llamare luego para decirte todos los detalles del empleo!
—me dijo Beckett desde la distancia.
¡Maldición!
Se me olvido tambien, en medio de nuestra conversación el bastardo también me saco mi número de teléfono, fue un tonta jugarreta en el cual él me dio su número de teléfono y me engaño para que yo le diera el mio.
Beckett parecía ser un tipo simple pero era bastante astuto, cuando vi la jugarreta que me hizo para que le diera mi número de teléfono, me quede sorprendida, y ahora él sabia donde vivo y la forma en la cual contactarme.
Nada bueno podía salir de todo esto… debo empezar a ser mas cuidadosa.
En 19 años de vida no había cometido tantas tonterías como las que había cometido en solo este último día, primero fue Preston, y ahora Beckett, ¿Qué tienen esos 2 que hace que mi rutina diaria se vuelque de cabeza?
Ignore las ultimas palabras de Beckett y continúe caminando en dirección hacia mi casa, habia sido un largo dia, el asunto con Preston, el asunto en el restaurante, el asunto con Beckett, fueron muchas cosas y necesitaba acostarme en mi cama para poder pensar bien.
Mientras caminaba a mi casa, recordé que Preston me iba a mandar el acuerdo de novia de alquiler esta misma noche, ya debió habérmelo enviado y aun no lo había revisado.
Tenia curiosidad por ver que tipo de acuerdo habia hecho, no sabia mucho de leyes, pero por suerte tenia una amiga que estudiaba para ser abogada.
Aurora en estos momentos ya debe estar en mi casa esperándome, ella era abogada y sabría aconsejarme con respecto a este acuerdo que Preston me iba a enviar.
Mientras pensaba en Aurora, no pude sentir un gran anhelo por hablar con ella, Aurora era mi mas antigua y mejor amiga, la única que habia conservado de mis tiempos de la secundaria, y ahora en estos momentos era donde mas la necesitaba.
Habian pasado demasiadas cosas el dia de hoy, y necesitaba hablarlo con alguien, y de entre todos mis conocidos, solo podía hablarlo con Aurora, mi madre estaba en el hospital, mi hermano… ni loca le contaria sobre mis asuntos, y menos cuando se trataba de hombres.
Alguien conservador como él que se creía tontamente como el “hombre de la casa” de seguro empezaría a sermonearme y enojarse conmigo y quien sabe lo que haría, tenía 19 años, pero èl pensaba que solo porque era hombre y mayor que yo podía darme ordenes que yo tendría que aceptar sin rechistar.
Además de mi familia, mis otras amigas de la universidad no eran tan cercanas a mi como para revelarles todo lo que habia pasado este dia.
De entre todos mis conocidos, solo Aurora era la persona con la cual podía llegar a abrirme por completo.
Cuando pensé en el acuerdo de Preston, en Beckett y en Aurora, la emoción en mi siguió aumentado, y termine por casi correr para poder llegar a mi casa y poder verme con Aurora.
Finalmente llegue a la puerta, tome mis llaves y la abri, entre emocionada, queria ver a mi amiga, no queria seguir esperando, pero justo después de entrar, pude sentir una atmosfera de 1000 demonios en el ambiente.
Esta atmosfera me sorprendió, y un instante después, pude notar a Aurora, la cual estaba sentada en el sofá de la sala.
Aurora tenia un expresión desagradable en estos momentos, muy desagradable de hecho, su ceño estaba fruncido y se encontraba mirando… a mi hermano, el cual estaba parado a una cierta distancia de ella.
Mi hermano también tenía el ceño fruncido y estaba mirando a Aurora.
Cuando mire a ambos, y sentí la atmosfera a su alrededor, pude saber que había pasado.
Al parecer ambos, mientras yo no estaba… habian tenido alguna clase de pelea.
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