Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El precio de tu virginidad - Capítulo 57

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El precio de tu virginidad
  4. Capítulo 57 - 57 Capítulo 57
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

57: Capítulo 57 57: Capítulo 57 Narrado por Teresa Después de levantarme Aurora y yo salimos de mi habitación y nos encontramos con mi hermano el cual empezó a hacerme preguntas con respecto a Beckett, preguntas que yo no quise contestar, y termine por inventarle un par de cosas como forma de explicación.

No podía contarle mi historia con Linderton, ni loca haría eso, por lo que invente un par de mentiras nada conBecketts para poder explicar el conocía a Beckett.

Mi hermano obviamente no que nada convencido y me miro con frustración durante todo el camino, pero yo no iba a decirle nada más con respecto a Beckett.

Los 3 caminamos en silencio hasta que llegamos a la sala, y al llegar allí, pude ver a Beckett, el cual estaba sentado en el sofá de mi sala, parecía haberse puesto muy cómodo.

Literalmente parecía que estaba en su casa, verlo así me dio algo de frustración, estaba en una casa ajena, me daban ganas de decirle que no actuara como si este lugar fuera suyo.

Dudo un poco sobre si ir o no pero solo unos segundos después me decidí por ir, me daba algo de pena que Beckett me viera en bata para dormir, pero termine por mandar eso al diablo y fui a su encuentro.

Cuando Beckett me vio, pude ver como sus ojos se iluminaban, y el sinvergüenza empezó a mirar por todas partes inspeccionando todo mi cuerpo con sus ojos.

Tal parece que Beckett no conocía la palabra vergüenza en su vocabulario, hubiera estado bien que me mirara de forma discreta, pero el sinvergüenza empezó a mirarme de forma abierta e incluso se puso la mano en la barbilla y no mostro ningún decoro.

Me miraba como si estuviera inspeccionando una mercancía, eso me enojo, pero era Beckett, y si algo había aprendido de él… es que era un sinvergüenza de primer nivel.

—No está mal Teresa, no está mal, esa bata que tienes resalta todos tus atributos —me dijo Beckett mientras me sonreía.

— ¡Tú…!

—Me alegro de que me hayas recibido de tal forma ¿Acaso estas preparada para invitarme a dormir aquí?

—me pregunto Beckett mientras continuaba sonriéndome.

— ¡No te pases Linderton!

—le grito mi hermano a Beckett.

Mi hermano no conocía a Beckett, y obviamente no estaba acostumbrado a sus expresiones y sus comentarios fuera de lugar.

Yo había pasado un tiempo junto a él por lo que podía saber que esas palabras no eran en serio, solo era una broma de Beckett, mi hermano no lo conocía, por lo que podía pensar que lo que Beckett decía era en serio.

—Cálmate, solo estoy jugando, a menos claro que tú de verdad quieras que me quede a dormir contigo Sienna—me dijo Beckett.

Dios, ¿Solo quieres echar más leña al fuego?

— ¿Qué es lo que quieres Beckett?

¿Por qué estás aquí?

—le pregunte.

—Vine a devolverte esto —me dijo Beckett, mientras veía como se metía su mano en su bolsillo y sacaba poco después algo.

Beckett después de sacar eso, alzo su mano y me lo mostro, y pude ver que eso que sostenía era mi documento de identificación (D.N.I) Cuando vi mi documento de identificación en las manos de Beckett, termine por llevarme mis manos a mis piernas con la intención de meterlas en mis bolsillos para poder ver por qué no tenía ese documento conmigo, fue un reflejo involuntario, y después recordé que tenía una bata, y la ropa que tenía cuando estaba con Beckett ya la había tirado en algún lugar de mi cuarto.

¿Cómo se me cayó?

Quizás fue debido a cuando Beckett me alzo en sus brazos y empezó a girarme de forma brusca, debió caerse en ese momento en particular.

— ¿Dónde lo encontraste?

—le pregunte a Beckett mientras me acercaba a él.

—Estaba tirado en el suelo, debes ser más cuidadosa Sienna—me dijo Beckett.

—De no ser porque me Prestonte y empezaste a girarme de forma brusca no se me hubiera caído —le dije con cierto resentimiento a Beckett.

—Oye, ¿Eso que significa exactamente?

—pregunto Mathew, quien interno de repente.

—Nada importante, Mathew ¿Acaso no tienes trabajo mañana?

Ve a dormir, yo seguiré atendiendo a Beckett —le dije a Mathew mientras giraba mi vista para poder verlo y le decía con los ojos que se fuera.

Lo que iba a hablar con Beckett eran cosas privadas y temía que si Mathew permanecía aquí, podría terminar enterándose de cosas que no debía saber.

Era mejor que se fuera.

—No quiero irme a dormir, me quedara aquí y escuchare lo que tengas que hablar con este desconocido —me dijo Mathew quien parecía dispuesto a cumplir con su palabra.

—Ella ya es mayor de edad ¿Lo sabias?

No es una niña —le dije Aurora a Mathew mientras lo miraba con cierta frustración.

—Cállate, esto es un asunto familiar, no te involucres —le dijo Mathew a Aurora mientras la miraba con enojo.

—No voy a hablar contigo aquí Mathew, si permaneces en la sala entonces tendré que llevar a Linderton a mi cuarto y hablare con él allí —le dije a Mathew.

— ¿En serio?

Pues vamos Teresa, estoy ansioso por ver como es tu habitación —me dijo Linderton mientras sonreía y me tomaba de la mano, parecía estar ansioso por moverse y cumplir con mis palabras.

¿Por qué tenía que hacer eso justo en estos momentos?

— ¡Suéltala!

¡¿Quién te dijo que podías tócala?!

—le dijo Mathew a Beckett mientras lo miraba con enojo.

— ¿Quién?

Pues nadie, y no veo que ella se esté quejando ¿O sí?

Deja de meterte en asuntos que note conciernen —le dijo Linderton a mi hermano mientras lo miraba de forma indiferente.

Esto era peligroso, mejor terminaba con esto antes de que pudiera estallar una pelea entre Beckett y Mathew, lo cual dejaría a este último muy mal parado.

Ya había visto como Beckett le daba una golpiza un motociclista fornido… Mathew seria como un muñeco para él.

—Es suficiente Mathew, quiero hablar con Beckett a solas, si sigues aquí voy a tener que llevarlo a mi cuarto o salir a fuera con él —le dije a Mathew mientras separaba mi mano de la de Linderton.

— ¡Teresa…!

Bien, muy bien, los dejare, pero que ni se te ocurra llevarlo a tu habitación, sino no voy a responder —me dijo Mathew.

—Que miedo —murmuro Beckett con sarcasmo.

— ¡Tú…!

—dijo Mathew, quien parecía querer entrarle a golpes a Beckett, aunque algo parecía contenerlo.

—Ya Mathew, déjame a solas con Beckett y vetea dormir, nos gritaste a Aurora y a mí que tenías trabajo y que querías dormir y ahora estas aquí e insistes en permanecer despierto, anda a dormir para que puedas ir a trabajar mañana —le dije a Mathew.

—Bien Teresa, pero recuerda, no quiero que este tipo entre a tu habitación por ningún motivo ¿Me oyes?

—me pregunto Mathew.

—Sí, si te oigo, ya vete a dormir —le dije a Mathew.

—Bien, recuerda que puedo oír lo que haces en tu habitación así que no trates de hacer nada a mis espaldas —me dijo Mathew, antes de irse a su habitación.

Los 3 que quedamos en la sala, miramos como Mathew se iba, y después de que desapareció de nuestra vista, finalmente me relaje y gire mi vista para poder mirar a Beckett, el cual seguía sonriendo, parecía que toda esta situación él fue muy divertida.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo