El precio de tu virginidad - Capítulo 62
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62: Capítulo 62 62: Capítulo 62 Narrado por Teresa Cuando el sol ilumino mi rostro, deje salir una breve queja y le dije a Aurora que cerrara las persianas de la ventana, quería seguir durmiendo un poco más.
La noche de ayer o más bien el día de hoy termine por acostarme a las 2 de la mañana, y tenía sueño, quería seguir durmiendo un poco más.
Aurora no quiso levantarse, yo tampoco quise, por lo que el sol continúe golpeándonos a ella y a mí sin que ninguna de las 2 hiciera algo para evitarlo.
Pensaba que podría acostumbrarme y dormir a pesar de esto, pero por desgracia, eso no duro mucho, ya que los golpes enojados de mi hermano sonaron en mis oídos.
Mathew estaba tocando muy enojado la puerta de mi cuarto, al parecer estaba histérico.
— ¡Teresa!
¡Teresa!
¡Abre ahora!
—grito Mathew mientras golpeaba la puerta de forma frenética.
—Dios mío, dile que se calle —me dijo Aurora mientras se tapaba los oídos.
—Cielos, ¿Qué querrá ahora Mathew?
¿Por qué esta tan…?
¡Mierda!
—grite mientras me despertaba de sopetón y miraba la puerta de mi cuarto.
Había olvidado a Mathew cuando le permití a Linderton quedarse a dormir en mi casa.
De seguro Mathew se sorprendió mucho cuando vio a Linderton durmiendo en el sofá… ahora podía entender el porqué de su reacción.
— ¡Teresa!
—grito Mathew.
—Cielos… ya voy, ya voy —le dije a Mathew mientras iba a abrirle la puerta.
Estaba algo preocupada, pero no tanto, solo deje que Linderton durmiera en nuestro sofá, no era la gran cosa, la reacción de Mathew era demasiado exagerada solo porque vio a Linderton dormir en nuestro sofá.
Llegue a la puerta, tome la perilla y la abrí, y cuando lo hice, pude ver al histérico de mi hermano el cual me miraba con ojos enojados.
—Bueno días Mathew —le dije mientras lo miraba.
— ¡¿Por qué demonios el sujeto de ayer está durmiendo en nuestro sofá?!
—me grito Mathew mientras me miraba enojado.
Si, esa fue la causa de enojo.
—Ya era muy tarde cuanto terminamos de hablar por lo que deje que durmiera en nuestro sofá para evitar cualquier posible situación si él terminaba por irse tan tarde en la noche —le dije con calma a Mathew.
— ¿Por qué no me preguntaste antes si ese sujeto podía o no dormir aquí?
—me pregunto Mathew mientras me miraba enojado.
— ¿Por qué tendría que preguntarte si mis amigos pueden quedarse a dormir aquí o no?
Esta es mi casa también Mathew, debes dejar de pensar como si fueras tú solo el dueño de este lugar, la casa es de nuestra madre, y es tanto mía como tuya, no veo por qué tengo que pedirte permiso para dejar que alguien duerma aquí —me respondí a Mathew.
Me molestaba que Mathew se creyera el dueño de todo lo que me rodeaba incluyéndome a mí, era muy frustrante, y de verdad que me enojaba mucho a veces.
— ¿Entonces me dices que debo dejar que invites a cualquier desconocido a quedarse aquí sin decirme nada?
—me pregunto Mathew enojado.
—Él no es un desconocido, es un amigo mío, y se quedó por que no había otras opciones, solo fue por eso, ya cálmate de una vez Mathew, no es la gran cosa, en lugar de estarte quejando deberías terminar de prepararte para poder ir a trabajar ¿Acaso olvidas que tienes un trabajo al cual ir?
—le pregunte a Mathew mientras lo miraba.
—No pienso ir a ningún parte mientras ese sujeto este aquí, no me iré antes que él —me dijo Mathew.
—Santo Dios, bien, bien, ya vete y alístate, veré que hago —le dije a Mathew mientras suspiraba.
—Más te vale, no quiero que ese sujeto este aquí más tiempo, antes de que me vaya tienes que irse —me dijo Mathew.
—Sí, ya te escuche —le dije a Mathew, antes de que cerrara la puerta.
Después de hacer esto, gire mi mirada y vi a Aurora, la cual había sido despertada por los gritos de Mathew.
— ¿Qué paso con el histérico esta vez?
—me pregunto Aurora mientras se frotaba los ojos y me miraba.
—Nada, descubrió a Beckett y termino por alterarse —le dije a Aurora mientras suspiraba.
—Ah, ya veo, de seguro fue una gran sorpresa —me dijo Aurora mientras se reía.
—No es gracioso Aurora, ven, bajemos, tenemos que decirle a Beckett que se vaya, sino, mi hermano no se ira al trabajo —le dije a Aurora mientras iba hacia ella y la tomaba de la mano para hacer que se levantara.
—Bien, bien, no tienes que arrastrarme, quería seguir durmiendo un poco más joder —me dijo Aurora mientras me seguía.
Aurora y yo, fuimos a la sala, en la cual estaba Linderton acostado en el sofá mientras veía la televisión.
Se nota que se había puesto cómodo a pesar de que esta no era su casa.
—Buenos días Teresita, ¿Cómo dormiste?
¿Bien?
—me pregunto Linderton en el momento en que me vio.
—Sí, dormí bien, gracias —le respondí.
—Yo también dormí muy bien, o al menos así fue hasta que tu hermano empezó a gritarme el por qué estaba aquí, hizo todo un drama en cuanto me vio dormido aquí en el sofá, no te imaginas lo que hizo… fue muy divertido —me dijo Linderton mientras se levantaba del sofá y empezaba a estirarse.
—Si… puedo imaginarlo… escucha Linderton, mi hermano no le gusta el que estés aquí, y no piensa irse hasta que tú te vayas, necesito que te retires para que él pueda irse a su trabajo —le dije a Linderton.
— ¿Me estas corriendo?
¿Así sin decir nada más?
¿Y sin darme desayuno?
—me pregunto Beckett mientras me miraba aturdido.
—Beckett… —Teresa, soñé toda la noche con el momento en que el sol saliera y verte a ti preparándome el desayuno… no me iré sin antes ver como cocinas para mí y probar tu comida —me dijo Linderton quien se acostó de nuevo en el sofá.
—Beckett ¿Estás hablando en serio?
—le pregunte a Linderton con cierta frustración.
Ninguno de los hombres aquí presentes le gustaba cooperar, primero era mi hermano, y ahora también era Beckett… yo de verdad que no tenía suerte en este aspecto.
—Teresa, obvio que estoy hablando en serio, me sorprende tu pregunta… crei que nos conocíamos —me dijo Beckett.
—Dios mío, bien te hare el desayuno, pero después tienes que irte —le dije a Beckett mientras iba a la cocina.
—Claro, te lo prometo, y mi palabra vale oro —me dijo Beckett mientras miraba la televisión.
—Eso espero —le dije a Beckett, antes de tomar un par de cosas para poder hacerle el desayuno como quería.
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