El precio de tu virginidad - Capítulo 77
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77: Capítulo 77 77: Capítulo 77 Narrado por Teresa Los besos de Preston se volvían cada vez más intensos, al punto de que me costaba respirar, él se acercó mucho hacia mí y su pecho choco contra al mío.
Estábamos muy cerca el uno con el otro.
La mano de Preston estaba bajando cada vez más hacia mis nalgas, y al final termine por llegar hasta allí, y pude sentir como Preston empezaba a apretarme las nalgas con su mano izquierda mientes que usaba la derecha para sujetar mis manos por encima de mi cabeza y evitar que pudiera usarlas.
La pierna de Preston seguía subiendo, podía sentirla rozar mi zona intima, estaba demasiado cerca.
Me costaba respirar, y temía que Preston quisiera hacérmelo aquí y ahora justo en el callejón donde nos encontrábamos.
—T-Preston p-pa… —murmure en un espacio en el cual Preston despego sus labios de mí, pero no tuve el suficiente tiempo como para poder terminar lo que iba a decir antes de que él continuara besándome.
Al final su pierna toco mi zona intima por completo, deje salir un leve gemido cuando sentí esto, pero eso no fue lo más importante, lo que verdaderamente importo, fue el hecho de que debido a nuestra cercanía… pude sentir la erección de Preston, la cual estaba golpeando justo contra mí.
Cuando sentí esto, me termine de asustar, la posibilidad de que Preston decidiera tener sexo conmigo justo aquí y ahora parece que se estaba volviendo real, necesitaba detenerlo, y necesitaba hacerlo rápido.
Preston no me dio respiro, y continuo besándome mientras apretaba mi trasero y mientras podía sentir como su miembro golpeaba con mi cuerpo, de algún modo logre zafarme del agarre con el cual sujetaba mis manos y cuando las tuve libres, las coloque en el pecho de Preston y lo empuje con todas las fuerzas que tenía.
Cuando Preston se separó de mí, finalmente pude respirar otra vez, aunque seguía agitada, no necesitaba un espejo para saber que mi apariencia actual estaba hecha un lio debido a las acciones de Preston.
Él simplemente no me dio ningún respiro desde que me llevo a este callejón, me lanzo contra la pared y no tuvo ningún reparo en hacer de las suyas del modo en que quiso.
Si hubiera tardado más tiempo en reacción de verdad temía que él al final hubiera decido tratar tener intimidad conmigo justo aquí, la erección que sentí allí abajo era una muy real y temía que se dejara llevar por el calor del momento.
—Sienna—me dijo Preston mientras se aceraba hacia mí.
— ¡No te acerques!
—le dije a Preston mientras me alejaba inconscientemente de él.
Temía que si le dejaba otra oportunidad, de verdad me haría tener relaciones justo aquí y ahora con él, por lo que era mejor mantener cierta distancia de él en estos momentos… y más cuando su amiguito de allí abajo seguía despierto y a plena vista.
Pensaba que Preston me diría algo a continuación, él abrió su boca, y justo cuando pensaba que iba a hablar, su teléfono sonó.
Fue repentino y ambos nos sorprendimos, y pude ver como Preston tomaba su teléfono y lo contestaba.
No pude evitar sentirme ofendida y algo enojada por esto.
¿De verdad se tomó las molestias de hablar por teléfono con alguien a pesar de la situación en la cual nos encontrábamos y a pesar de lo que me había hecho pasar hace solo unos segundos?
Esa falta de consideración de Preston me hizo molestarme con él.
Narrado por Preston No me lo esperaba, mientras estaba besando a Teresa, ella logro zafarse de mi agarre y me empujo, no me esperaba esto.
Estaba enojado, estaba muy enojado, primero porque me entere de boca de Linderton que esa mujer iba a venir a la ciudad, y justo después de eso me entere de que Siennaestaba en plena orgia con un montón de desconocidos y encima de eso estaba acompañada de 2 hombres a cada lado.
Sin importar que tan paciente fuera, el hecho de que estas 2 noticias me llegara una detrás de otra me hizo estallar, y termine por desquitarme con esos 2 idiotas que se atrevieron a burlarse en público de mí… y con Teresa.
Necesitaba darle una lección a esta chica, ella estaba vacilando tanto en convertirse en mi novia de alquiler a pesar de todos los beneficios que le estaba dando, pero no pareció tener problemas en ir a una endemoniada orgia y ser rodeada por no 1 sino por 2 hombres desnudos y con erección a cada lado suyo.
Sin importar que tan paciente era, necesita desquitarme y necesitaba mostrarle a Siennaa quien le pertenecía, ella debía saber que no podía ir así como así ofreciéndose a cualquier hombre que encontrara en la calle.
Necesitaba aprender una lección.
A pesar de que me dijo que en realidad todo fue idea de su amiga, esa abogada que se llamaba Aurora si mal no recuerdo, aun así seguía enojado con ella, y debía mostrarle a ella y su cuerpo a quien le pertenecían ambos.
De ser necesario la iba a poseer aquí mismo, y esta vez por completo, no solo por detrás, la iba poseer por todos lados y en cada agujero que pudiera tener, quizás así podría aprender de memoria quien era su dueño.
Estaba dispuesto a llegar a esos extremos con el fin de poder enseñarle todo lo que debía aprender, pero a medio camino, esa chica, Sienname empujo.
Eso no me lo esperaba, e incluso tuvo la osadía de decirme que me mantuviera alejado de ella.
Era la primera vez que algo así me sucedía, nunca antes una mujer me dijo estas palabras, nunca en mi vida me habían dicho algo similar, por lo que quede aturdido unos instantes antes de que mi teléfono sonara.
¿Quién podría llamarme a estas horas?
Estaba en medio de algo, algo importante, pero de todas formas conteste, no sabía si me estaban llamando para algo importante, por lo que era mejor contestar y saber por qué me llamaban en lugar de quedar con la duda.
Cuando tome el teléfono y conteste, pude notar que esto no le gustó nada a Teresa, quizás se sentía ofendida de que no fuera el centro de mi atención a pesar de todo lo que había pasado recientemente, pero no podía hacer nada, debía contestar, no quería perderme de algo importante.
Conteste el teléfono rápidamente, y me di cuenta de que era mi mayordomo, el cual me ayudaba a gestionar mis asuntos y mis negocios, era algo así como mi asistente personal y mi secretario, cumpliendo ambos roles.
— ¿Qué sucede?
—le pregunte a mi mayordomo.
—Señor Preston, él señor Mathew Luv ha venido a su oficina, me dijo que quiere hablar algo importante con usted en estos momentos y pregunta si puede venir a verlo ¿Qué quiere que le diga?
—me pregunto mi mayordomo a través del teléfono.
—Dile que espere allí hasta que vaya… en estos momentos estoy ocupado —le dije a mi mayordomo.
—Bien, entendido señor, le dije que espere —me dijo el mayordomo, antes de colgar el teléfono.
Después de que mi mayordomo colgara, me quede mirando mi teléfono por unos momentos, antes de recordar algo que mi mayordomo me dijo.
La persona que había contactado… era Mathew… Luv… — ¿Luv?
¿Luv?
—murmure, mientras miraba a Siennafijamente y empezaba a recordar ciertas cosas de ella.
Su apellido… ¿Su apellido no era…?
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