Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El precio de tu virginidad - Capítulo 78

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El precio de tu virginidad
  4. Capítulo 78 - 78 Capítulo 78
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

78: Capítulo 78 78: Capítulo 78 Narrado por Mía Llegue al aeropuerto bastante temprano, ya quería ser la primera en recibir a esa mujer cuando pusiera pie en esta ciudad.

Mi nombre era Mía Linderton, y era hija del gran empresario que dirigía actualmente el grupo empresarial Linderton, y en estos momentos estaba esperando a cierta socia de importancia con la cual teníamos estrechos lazos comerciales.

En un principio, mi grupo empresarial y esa mujer no debieron haber tenido muchas relaciones debido a ciertas circunstancias, pero un factor externo motivo a que nuestras relaciones se terminaran acercando y volviéndose tan estrechas que al final terminamos formando lazos comerciales y una estrecha asociación.

Ese factor externo, tenía nombre, y era Preston, el mejor amigo de mi hermano, con el cual por algún motivo se llevaba bastante bien a pesar de lo diferentes que eran sus personalidades.

Quizás era como decía el dicho, los opuestos se atraen y Preston y Beckett podrían ser la personificación de ese dicho popular.

Debido a la petición de mi socia, termine por avisarle a Beckett sobre su llegada a esta ciudad, ella quería hablar con nosotros y me pidió explícitamente que ambos, tanto Beckett como yo nos encontráramos con ella en el aeropuerto.

Como ella pidió específicamente por ambos, no pude sino complacerla, y termine por avisarle al tonto de mi hermano sobre su llegada.

No me llevaba bien con Beckett, en el pasado cuando éramos pequeños, solíamos jugar mucho, pero a medida que crecíamos nos fuimos distanciando, y más debido al hecho de que nuestro padre nos hizo enfrentar entre nosotros, ya que según él, solo el mejor podía heredar el liderato del grupo empresarial Linderton.

Los ganadores se quedaban con todo y los perdedores se quedaban sin nada, esa fue la filosofía que nos enseñó mi padre, y debido a eso, no pasó mucho tiempo antes de que Beckett y yo termináramos viéndonos como enemigos debido a la herencia de nuestro padre.

En la actualidad, ambos dirigíamos ciertas secciones del grupo empresarial de nuestro padre, el cual nos dio dichas partes para poder poner a prueba nuestras capacidades y poder ver quién de los 2 era superior… una forma de que compitiéramos entre nosotros para poder ver cuál de los 2 poseía mejores habilidades y capacidades.

Con tanta competencia no era extraño que Beckett y yo terminarnos llevándonos tan mal, éramos rivales, y honestamente yo me consideraba mejor que él, Beckett era listo, pero era muy frívolo y no podía actuar con la misma frialdad con la cual nuestro padre hacia las cosas.

Nuestro padre siempre nos enseñó a mantener siempre el control de cada situación y mantener siempre el control de todos a nuestro alrededor así como también el lograr pensar con total frialdad cualquier posible decisión que teníamos frente a nosotros.

Yo había podido seguir sus enseñanzas al pie de la letra, a diferencia de Beckett, quien no podía llegar a ser tan frio como nuestro padre deseaba.

Yo a diferencia de Beckett si podía cumplir con todas las exigencias de nuestro padre, es una pena que haya nacido mujer, y solo por eso mi padre no se decantaba por mí para otorgarme el puesto de heredera.

Si hubiera nacido hombre de seguro hubiera obtenido el puesto, pero al final no fue así, por lo que tenía que esforzarme más si quería ser nombrada heredera y para poder lograrlo necesitaba aliados.

Tenía muchos esparcidos en diferentes lugares, y Beckett también tenía los suyos, pero había un factor que echaba toda la balanza en mi contra, y ese factor era Preston.

El bastardo de Preston, quien era amigo de mi hermano, era un multimillonario joven que se encontraba casi al mismo nivel que nuestro padre y todo su grupo empresarial, en otras palabras incluso si llegara a heredar la fortuna de mi familia solo podría ser la igual de Preston.

Preston se podría considerar un titán en el mundo empresarial y por desgracia, tal titán estaba en el lado de mi hermano, no en el mío y eso colocaba toda la balanza de poder en contra mía, ya que ni todos mis aliados juntos podría compararse con Preston, el cual lograba que la balanza de poder estuviera del lado de mi hermano.

Cuando conocí a Preston, trate de seducirlo, era una buena opción para un esposo, era joven, de mi misma edad aproximadamente, era muy atractivo, inteligente y extremadamente rico, todo lo que una mujer podría desear y desde luego cuando lo conocí vi una oportunidad y trate de lograr que se enamorara de mí.

Si lograr hacer esto, entonces no solo podría conseguir el marido perfecto, sino que también podría conseguir un gran apoyo para mi causa al mismo tiempo en que se la quitaba a mi hermano, el cual ya no podría competir conmigo una vez que Preston lo abandonara y se viniera conmigo.

Es una lástima, pero a pesar de todos mis intentos, Preston al final prefirió, a la mujer que estaba viendo en estos momentos.

La mujer que estaba viendo, estaba saliendo por la salida de los pasajeros de primer clase del avión en el cual viajo, esa mujer era muy atractiva, tenía la piel blanca libre de imperfecciones, unas largas piernas muy seductoras, un fina cintura y anchas caderas, también tenía un gran trasero y amplios pechos, su cabello de color castaño le llegaba casi hasta su cintura y era brilloso y hermoso.

Esta mujer era alguien muy atractiva, podría fácilmente se candidata y ganar concursos como el Miss Universo sin problemas, cuando ella pasaba, hombres y mujeres se giraba para poder verla, atraía miradas de todo tipo, de lujuria, de envidia, de admiración y otras más.

Esta mujer era nada menos que la esposa de Preston… o más bien la antigua esposa de Preston, la cual me gano en la carrera de poder casarme con este último, cosa que aún no podía superar del todo.

Su nombre era Clara, y dirigía su propio grupo empresarial, el cual gracias a su asociación con el grupo de Preston y nuestro propio grupo empresarial, pudo despegar de un modo abrumador.

Necesitaba ganarme a Clara para mi causa, necesitaba aliados si quería contrarrestar el apoyo de Preston, y Clara podría ser una muy buena opción a pesar de que ya no estaba con Preston, ella podría servirme de contrapeso cuando llegara la hora de disputar la herencia con Beckett quien tenía el apoyo de Preston.

Fue una suerte que el idiota de mi hermano no vino… ahora podría aprovechar el momento para poder estrechar mis lazos con Clara y ver si podía ganar su apoyo.

Tarde unos segundos, pero en cuestión de instantes logre adoptar el papel de chica agradable que mi padre nos enseñó a mí y a Beckett, ese papel debíamos adoptarlo cuando llegara la hora de socializar, y en especial con nuestros socios.

Alce mi mano y con ella llame a Clara, la cual al verme me sonrió y camino hacia mí a pasos firmes y rápidos.

Cuando Clara llego junto a mí, nos saludamos con un beso en las mejillas, una cortesía básica entre los de alta sociedad, de después de intercambiar algunas palabras de cortesía, ambas empezamos a caminar para salir del aeropuerto.

— ¿Dónde está Beckett, Mía?

Esperaba que estuviera aquí para poder hablar con él —me dijo Clara mientras caminábamos juntas.

—No llego, quizás decidió que tenía mejores cosas que hacer que venir a recogerte en el aeropuerto —le respondí a Clara.

—Es una pena, quería hablar con él y ver si podía organizarme una cita con mi esposo —suspiro Clara mientras caminábamos.

¿Esposo?

— ¿No querrás decir tú antiguo esposo?

—le pregunte a Clara con cierto sarcasmo, mientras la miraba.

Preston estaba libre en estos momentos, e incluso podría tratar y ver si esta vez si podía lograr estar con él, no me daría ninguna pena apuñalar a Clara siempre y cuando pudiera obtener a Preston para mí.

—No Mía, mis palabras son correctas, “mi esposo”, ¿Lo olvidaste?

Nosotros 2 aún seguimos casados, a pesar de que todos ustedes no quieran aceptarlo todavía.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo