Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El Primer Amor del Rey de la Mafia - Capítulo 419

  1. Inicio
  2. El Primer Amor del Rey de la Mafia
  3. Capítulo 419 - Capítulo 419: Eres como mi hermana
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 419: Eres como mi hermana

Lu Bojing estaba arrodillado, temblando y estremeciéndose. Tenía la cabeza gacha y las lágrimas le brotaban de los ojos.

Lihua lo miró de arriba abajo y suspiró.

Es tan fácil meterse con él…

Su complexión media ya le daba un aspecto como si fuera a salir volando de un solo puñetazo en la cara. Llorar, para colmo, solo empeoraba las cosas. No era solo su cuerpo. Tenía rasgos un poco femeninos.

Lu Bojing le daba a Lihua la sensación de ser un hermano pequeño e indefenso al que necesitaba proteger. Era lindo, pero un llorón.

—No te estaba regañando por cuidar del jardín. Claro que puedes hacerlo. Ahora tú también vives en este complejo de apartamentos, así que este jardín es tan tuyo como nuestro. Así que no te disculpes.

—A-ah…

—Sí. Y además, deja de disculparte por existir. Tu madre te dio a luz y soportó mucho dolor para ello. No le faltes al respeto a lo que tuvo que pasar para traerte a este mundo. A ella no le gustaría que dijeras cosas como que deberías estar muerto.

Lu Bojing parpadeó con sus ojos llorosos. Con valor, finalmente levantó la mirada. —¿D-de verdad?

—Por supuesto.

Se mordió el labio con fuerza. —L-la gente dice… que debe de estar avergonzada de haberme dado a luz… Porque parezco… afeminado.

Lihua ladeó la cabeza. —¿Y qué? Eres lindo.

Él abrió los ojos de par en par.

—Una madre nunca se avergonzaría de su hijo. ¿Acaso te lo dijo alguna vez?

—Yo… no sé… Nunca viví con mi madre.

Sus labios se separaron formando una pequeña «o». —Ah… Lo siento.

«Supongo que tiene sus propias circunstancias familiares», pensó ella.

—Aunque nunca hayas vivido con ella, estoy segura de que debió de sentirse orgullosa de darte a luz. Así que, mantén la cabeza alta y vive con orgullo. Tener una cara femenina para un hombre no es un delito.

Lu Bojing no supo por qué, pero sintió una sensación cálida que le inundó el pecho. Las lágrimas dejaron de brotar de sus ojos.

Lihua lo miró con severidad. —Así que si vuelves a pedir perdón por existir, te daré una paliza.

Lu Bojing asintió. —V-vale…

—Bien. Ahora lo siguiente. ¿Por qué lloras con tanta facilidad?

Hacer esa pregunta desencadenó otro torrente de lágrimas.

—…

Sorbió por la nariz y se secó las lágrimas. —No sé… Siempre he sido así. Asustadizo. Miedoso… No me gusta la gente…

—…

¿Qué quería decir con eso?

—Hablar con la gente me pone… ansioso… —jugueteó con sus dedos—. Por eso no me gusta la gente…

Ya veo. Tiene ansiedad social.

—No sé de qué hablar… ni cómo hablar. Siempre cometo errores —sollozó—. No quiero… causar problemas al hablar con los demás… Así que no hablo en absoluto.

—…

Volvió a romper a llorar. —Vivir con gente es difícil. No quiero hablar.

—Tú…

Entonces, de repente, sacudió la cabeza, pero sin mirarla. La advertencia de Wei lo tenía cagado de miedo.

«Nada de contacto visual».

—¡Pero me esforzaré al máximo para hablar contigo porque estás embarazada! ¡Soy tu médico! ¡Así que, por favor, por favor, llámame en cuanto te sientas mal o tengas algún problema! ¡Te lo ruego!

«¡Si no, el Jefe y el señor Jiang me matarán entre los dos!».

—Por favor, llámame, ¿vale? —pidió, haciendo una reverencia de ciento ochenta grados.

A Lihua le tembló la comisura del labio. —G-gracias, pero no hace falta. No es como si te hubiera contratado para ser mi médico personal…

Él palideció. —¿Por qué no? Por favor, contrátame. ¡Te lo ruego, por favor, contrátame! —pidió mientras se secaba las mejillas—. ¡No quiero tu dinero! ¡Solo déjame ser tu médico!

Ella se quedó estupefacta.

—¿Por qué estás tan ansioso por ayudarme?

Lu Bojing se puso rígido.

«¡Ni que pudiera decirle que me envió el Jefe!».

—C-como m-médico, es mi r-responsabilidad moral… —balbuceó algo que había visto una vez en una película.

—¿Así que vas por ahí ayudando a todas las embarazadas?

—No… Yo vivo aquí. Tú vives aquí…

Lihua suspiró. Todavía no entendía su razón, pero era mejor aceptar que hacerle llorar otra vez.

—Está bien. Te llamaré si me siento mal.

Lu Bojing soltó un suspiro de alivio.

Lihua entonces le dio una palmadita en la cabeza. —No estés tan nervioso. Nadie es perfecto, así que no tienes que darle tantas vueltas a cometer errores. Incluso si metes la pata, no pasa nada. No pienses en lo que los demás pensarán de ti. Ignora a la gente que se ríe de ti. De todas formas, no tienen nada mejor que hacer.

A Lu Bojing se le volvieron a aguar los ojos. Lihua se quedó sin palabras. —¿Por qué lloras ahora?

—Se reían porque me gustan las flores… No es de hombres que te gusten las flores… —susurró.

Lihua bufó. —¡Son idiotas! Las flores son preciosas. ¿Qué tiene de malo que te gusten? No tienes que hacerles caso —sonrió—. De hecho…

Sus párpados temblaron ligeramente mientras hablaba. —A mi hermana también le gustaban las flores.

Lu Bojing se puso rígido.

«S-Song Jia…».

De repente, volvió a desviar la mirada, sintiéndose culpable.

—A mi hermana le habría hecho muy feliz conocerte. Has cuidado muy bien de las plantas y las flores. A ella le gustaba un poco la jardinería. No era una profesional, pero lo hacía como podía.

Se mordió el labio para no llorar, pero, aun así, se le humedecieron los ojos.

—Ella ya no está…

Lu Bojing tragó saliva.

«En realidad, sí que lo está…».

Pero no se atrevió a decirlo en voz alta. La amenaza de Mingshen estaba reciente en su memoria.

«Ni una palabra sobre Song Jia a Lihua».

Lu Bojing la miró de reojo y, de alguna manera, verla llorar lo puso ansioso. Más aún porque sabía que su hermana estaba viva.

—¿Tú… la querías de verdad?

Ella sonrió débilmente. —La quería muchísimo, de verdad. Me crio cuando nuestros padres murieron prematuramente. Ha hecho muchas cosas por mí. Cuando estaba aquí, cuidaba mucho de este pequeño jardín. Quise seguir con ello después de ella, pero la vida ha sido un caos desde que volví a la universidad. Por eso te estoy aún más agradecida por hacer esto. Je, je, eres como mi hermana, quitando la parte de llorar.

—¡E-eh! —dijo Lu Bojing de repente.

—¿Mmm?

—E-eso… tu hermana…

Lihua parpadeó. —¿Qué pasa con ella?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo