El príncipe de la escuela nacional es una chica - Capítulo 147
- Inicio
- Todas las novelas
- El príncipe de la escuela nacional es una chica
- Capítulo 147 - Capítulo 147 Capítulo 147 ¡Eso es correcto!
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 147: Capítulo 147: ¡Eso es correcto!
¡Vamos a dormir juntos!
Capítulo 147: Capítulo 147: ¡Eso es correcto!
¡Vamos a dormir juntos!
Editor: Nyoi-Bo Studio —Hermano Mo, ¿qué estás haciendo?
Fu Jiu entrecerró los ojos, pero ella todavía sonreía y se veía tan apuesta como siempre.
La voz de Qin Mo no era ni fría ni cálida.
—Voy a dormir, obvio.
—Pero este es mi cuarto —le recordó Fu Jiu, mientras que arqueaba las cejas.
Qin Mo hizo un sonido de “eh” y se inclinó de repente.
Se apoyó sobre la cama con la mano izquierda y puso todo el peso del cuerpo sobre ella.
Incluso el rostro divino se estaba acercando lentamente.
El pelo negro era como la oscura noche y le añadía un poco de maldad a la majestuosidad de él.
El casual pelo cortado caía sobre la piel pálida de la frente de él, ¡lo cual creaba una imagen increíblemente apuesta!
La miró y había un calor desconocido en la mirada de él.
La voz era muy baja y tan pronto empezó a hablar, sonó como buen vino, los tonos cambiaban sin esfuerzo alguno.
—¿No quieres dormir en la misma cama que yo?
Hoy, tu hermano mayor se va a conceder ese deseo.
Sonaba como si estuviera provocando.
Podía notar que ese dios estaba haciendo eso a propósito.
Fu Jiu se sentía frustrada.
—¿No superamos esto ya?
—¿Quién te dio esta ilusión?
El hombre arqueó las cejas y mostraba que no tenía intención de irse a ningún lado.
Fu Jiu simplemente se rio en voz alta.
Curvó los delgados labios y se acercó con lentitud hacia el hombre.
—Pero me gustan los hombres.
Si no le da miedo al hermano Mo…
Los dedos de Qin Mo se detuvieron, entonces arrastró lejos al hombre.
Presionó a Fu Jiu contra la cama con ese mismo movimiento, mientras que la media sonrisa enfatizada la frialdad de la voz.
—Compórtate mientras que duermes.
Si te mueves, voy a hacer que repruebes física.
Fu Jiu calló.
¿No le había prometido ya ayudarla a adivinar las preguntas del examen?
¿Qué pasó con eso?
¿Cómo podía cambiar así de rápido ese dios?
Pero… Dormir juntos.
¿Qué pasaba si él sentía algo?
Eso no iba a ser bueno para ella.
Con eso en mente, Fu Jiu curvó los ojos hasta la mitad, hasta que entreabiertos.
—¿Cómo voy a poder controlarme?
El hermano Mo es muy apuesto, ¡dormir al lado suyo va a ser un gran desafío para mí!
—¿Sí?
Qin Mo se rio, pero la comisura de la boca de él era todavía fría.
—Entonces, será mejor que te controles.
No extiendas una mano, de otro modo, te tendré que cortar la pata.
Fu Jiu se rindió.
—Hermano Mo, tú también eres un hombre.
Deberías entender también, a veces es muy difícil controlar las ganas.
Qin Mo miró al frustrado y joven hombre.
Fu Jiu tenía una expresión traviesa en el rostro.
—Sí entiendes, ¿no?
—Para ser honesto, no.
Qin Mo sonaba indiferente y el perfil era todavía impecablemente hermoso.
—Después de todo, no soy gay.
Sin importar lo apuesto que el chico sea, no voy a sentir nada de ganas cuando duermo al lado de él.
Fu Jiu dijo: —Bueno entonces.
Digamos que el hermano Mo no entiende mis sentimientos, ¿qué pasa si te hago algo?
Qin Mo arqueó las cejas.
—¿Tanto te cuesta tener autocontrol?
—No tengo buen autocontrol.
Fu Jiu puso su brazo sobre el hombro de él como si fueran hermanos.
De otro modo, no hubiera ido tanto a boliches antes.
Entonces, todopoderoso, rápido vuelve a tu cuarto y duerme.
Naturalmente, Fu Jiu no dijo esa oración final, así que solo expresó las emociones con ojos seductores.
Qin Mo sacó la mano del joven hombre del hombro y se rio aún más fríamente.
—Ya que no tienes autocontrol, te voy a enseñar cómo tenerlo.
Fu Jiu no pudo reaccionar para cuando Qin Mo ya había extendido la mano, agarró la corbata del sillón y le ató la muñeca derecha al joven hombre a la cama.
Fu Jiu giró al costado para mirar la corbata y el pelo plateado cayó alrededor de ella.
Le resultó difícil no sorprenderse un poco, pero, luego de eso, se rio en voz alta.
—¡Así que al hermano Mo le gusta hacer las cosas así!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com