El príncipe de la escuela nacional es una chica - Capítulo 317
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- Capítulo 317 - Capítulo 317 Capítulo 317 Fu Jiu recupera los recuerdos
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Capítulo 317: Capítulo 317: Fu Jiu recupera los recuerdos Capítulo 317: Capítulo 317: Fu Jiu recupera los recuerdos Editor: Nyoi-Bo Studio Así como así, luego de que alguien tiró de ella y le tapó los ojos con la mano, ella por completo estaba envuelta en un abrazo frío…
Cuando el leve olor a tabaco le llegó a la nariz, el olor a sangre ya no era tan distante como antes.
Nadie esperó que Qin Mo detuviera a Fu Jiu en ese momento.
El hombre se paró como una hermosa estatua de jade.
Él tenía largas y delgadas piernas y un rostro lindo.
La camisa blanca tenía manchas de sangre, pero, incluso así, eso no podía suprimir la presencia innata sobresaliente de él.
Porque él era único.
Si la gente tenía que describirlo, entonces, iba a ser una pieza de jade tan perfectamente pulida, que ningún mal podría siquiera acercarse a él.
Cuando le cubrió los ojos al joven hombre, la voz baja y profunda especialmente iba a volverse más profunda de manera única.
—¿Quieres matarlo?
Entonces, hazlo con los ojos tapados.
Tus ojos todavía están inflamados, así que ver tanta sangre no es apropiado.
Fu Jiu lo escuchó y se le puso rígida la espalda.
Se detuvo y se calmó.
Ella sabía que el Todopoderoso la estaba calmando.
Y se calmó.
Las largas piernas se ellas se quedaron paradas ahí y ya no pateaban.
Se veía normal de nuevo.
Después de todo, había algo sobre el Todopoderoso que era muy tranquilizador.
Pero él no era del todo amable y blando.
Más bien, él tenía y era más que solo eso, pero ella no podía describir cómo.
¡Pero Qin Mo, al cambiar la concentración a Fu Jiu, les dio una oportunidad a esos hombres de atacarlo!
Qin Mo no era alguien con quien meterse.
¡Tiró al costado al joven hombre con una mano y luego, levantó la pierna para de manera agresiva para golpear a esos mafiosos, que lo atacaban en el piso, uno tras otro!
La campera creaba ráfagas de viento junto con los movimientos de él y se veía increíblemente dominante mientras que hacia eso.
Y detuvo a todos de atacarlo simplemente con su presencia.
Especialmente ese chico al que Fu Jiu casi mata a patadas.
Ya no se atrevían a actuar de manera valiente.
Los ojos de Fu Jiu estuvieron cubiertos todo el tiempo, así que no vio nada.
Ella solo escuchó sonidos.
La mesa estaba arruinada por completo y los vidrios rotos estaban desparramados por el piso.
Cuando el Todopoderoso le sacó la mano de los ojos, vio que algunas personas estaban en el piso, mientras que otras huían.
No había rastro de sangre en el rostro pálido de Junko.
Cuando vio que Fu Jiu la miró, ella estaba anonadada y, de inmediato, salió corriendo por el profundo miedo.
Tan aterrador.
Ya fuera ese joven hombre que pateaba a alguien sin parar.
O ese hombre a quien los mafiosos no se podían acercar.
¡Esos dos eran muy aterradores!
Fu Jiu solo pudo ver al Todopoderoso tirar a ese hombre a través del piso con una mano.
¿Cómo es esta persona tan tranquila, incluso en una pelea?
Aunque tenía sangre, él todavía se veía muy abrumador y dominante.
Qué raro.
Luego, Fu Jiu se dio cuenta de que ella había visto esos movimientos en todo lugar antes…
¡Rápido, un rostro familiar apareció en la mente de ella!
El corazón de Fu Jiu se detuvo por un segundo…
Ella ni siquiera fue tras esa tonta de Junko…
En cambio, levantó la mirada hacia Qin Mo.
No podía ser.
El Todopoderoso no debió de haber ido todavía a los Estados Unidos de América…
¿Pero quién podía estar seguro de eso?
Eran tan parecidos….
Si no fuera porque ella presenció el incidente de ese día con sus propios ojos, Fu Jiu casi se hubiera olvidado por completo de esa persona…
Tres años atrás, casi la atrapa alguien.
No pudo ver el rostro de la persona con claridad porque las luces eran muy brillantes y le cegaron la vista.
Ella acababa de terminar un trabajo.
Ella había pensado que ya estaba a salvo luego de mezclarse con las multitudes y de cambiarse de atuendo.
Incluso tenía puesta una peluca y, como una joven chica que iba a una fiesta de disfraces o algo, tenía un bolso en las manos.
Tenía una larga y negra bata y tenía una leve sonrisa en el rostro, mientras dejaba atrás a esos policías.
Pero esta vez…
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