El Príncipe Jack: El Despertar De Los Legendarios. - Capítulo 26
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- Capítulo 26 - 26 Capítulo 26 Sombras en el Distrito Industrial
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26: Capítulo 26: Sombras en el Distrito Industrial 26: Capítulo 26: Sombras en el Distrito Industrial La niebla espesa que cubría el **Distrito Industrial Oeste** de Valdoria olía a óxido, aceite quemado y algo más antiguo, algo que se adhería a la piel como una segunda capa de suciedad: la esencia del Vacío.
Bajo la cobertura de la oscuridad nocturna, el equipo de **Jack Frost** se movía como fantasmas entre las ruinas de la antigua fábrica de procesamiento de energía.
—Las coordenadas apuntan al edificio central —susurró **Zack Romanov**, ajustando sus auriculares para filtrar el ruido del viento silbante entre las vigas metálicas—.
Pero hay algo raro.
Los sensores de movimiento están…
dormidos.
Es como si alguien los hubiera desactivado intencionadamente para dejar la puerta abierta.
—Una trampa clásica —murmuró **Sara Thunder**, agachada junto a Jack, escaneando las sombras con sus ojos negros penetrantes—.
O quieren que entremos, o creen que somos tan estúpidos que no notaremos la ausencia de guardias.
—No importa cuál sea su juego —respondió **Jack**, con la voz baja pero firme, sus ojos heterocromáticos brillando en la penumbra—.
Necesitamos ver ese arma de drenaje.
Si está aquí, tenemos que saber cómo funciona antes de que la muevan.
**Bella**, ¿puedes cubrir nuestro flanco derecho con tu luz lunar?
Que sea tenue, solo lo suficiente para que veamos sin ser vistos.
—Entendido —asintió **Bella Lightning**.
Sus manos emitieron un resplandor plateado tan suave que parecía luz de luna reflejada en el agua, iluminando apenas el suelo frente a ellos sin proyectar sombras delatadoras.
El grupo avanzó con cautela.
**Jake Frost**, en su forma de **Storm**, caminaba en la retaguardia, sus sentidos de tormenta alerta a cualquier cambio en la presión del aire o en la electricidad estática del entorno.
**Xavier** mantenía una fina capa de humedad flotando alrededor del equipo, lista para solidificarse en hielo al primer signo de ataque.
Llegaron a la entrada principal de la nave industrial, unas puertas masivas de metal corrugado que estaban entreabiertas.
Un silencio antinatural reinaba en su interior.
No había sonido de maquinaria, ni voces, ni siquiera el zumbido habitual de la energía.
Solo un vacío pesado que hacía que el pecho de Jack se sintiera extrañamente ligero, como si intentaran succionar el aire de sus pulmones.
—Sentid eso —advirtió Jack, deteniéndose en el umbral—.
Es la frecuencia que analizamos ayer.
Está tratando de debilitarnos antes incluso de entrar.
Recordad el entrenamiento: centrados en vuestro núcleo.
Equilibrio.
Todos cerraron los ojos un instante, visualizando sus poderes no como herramientas externas, sino como parte de su propia esencia.
Jack sintió cómo el fuego y el hielo dentro de él se equilibraban perfectamente, creando una barrera interna que repelía la sensación de succión.
Al abrir los ojos, vio que sus compañeros habían hecho lo mismo; sus posturas eran más firmes, sus miradas más claras.
Entraron.
El interior de la fábrica era un laberinto de tuberías colgantes y maquinaria oxidada.
En el centro de la nave, sobre una plataforma elevada, había una estructura que no pertenecía a ese lugar.
Era un artefacto complejo, formado por anillos de metal negro giratorios que flotaban alrededor de un núcleo de cristal violeta pulsante.
Cables gruesos conectaban el dispositivo a generadores improvisados que robaban energía de la red eléctrica de la ciudad.
—Es el prototipo —susurró **Zack**, fascinado y horrorizado a la vez—.
Ese núcleo…
está sintonizado con la firma energética del Nexo.
Si lo activan a plena potencia mientras estás cerca, Jack, podría drenarte en segundos.
—Y no solo a mí —añadió Sara, observando los cables que se extendían hacia jaulas vacías en las esquinas de la sala—.
Prepararon esto para varios objetivos.
Querían capturar a todo el equipo.
De repente, el núcleo violeta parpadeó con más intensidad.
Una voz mecánica resonó en toda la nave: *”Intrusos detectados.
Iniciando protocolo de contención.”* Las puertas masivas detrás de ellos se cerraron de golpe con un estruendo metálico.
De las sombras de las pasarelas superiores, comenzaron a emerger figuras.
No eran humanos, ni siquiera seres vivos completos.
Eran **constructos de sombra**, figuras humanoides hechas de esa misma energía violeta corrupta, con ojos brillantes y garras afiladas.
—¡Emboscada!
—gritó **Jake**, desenvainando su espada **Storm** que crepitó con rayos azules inmediatos—.
¡Sabía que era una trampa!
—No importa —dijo Jack, activando sus poderes.
Llamas rojas y escarcha blanca danzaron en sus puños—.
Estamos preparados para esto.
¡Formación de combate!
La batalla estalló en la penumbra de la fábrica.
Los constructos de sombra se lanzaron contra el equipo con velocidad sobrenatural, intentando tocar a los héroes para drenar su energía al contacto.
Pero esta vez, el equipo estaba listo.
—¡Ahora, Xavier!
—ordenó Jack.
El domador golpeó el suelo, y la humedad residual en el aire se congeló instantáneamente, creando una barrera de estacas de hielo que empalaron a los primeros constructos, desintegrándolos en nubes de humo violeta.
—¡Zack, usa la frecuencia de ruptura!
—gritó Bella.
Zack asintió y lanzó una onda sónica aguda, sintonizada específicamente con la frecuencia del dispositivo que habían analizado esa mañana.
La onda impactó contra los constructos, haciendo que vibraran violentamente hasta explotar.
Sara se movía entre los enemigos con una danza letal, usando sus dagas para cortar los hilos de energía que mantenían unidos a los monstruos, mientras Bella iluminaba las zonas oscuras, quemando a las sombras con luz pura.
Jack y Jake luchaban espalda con espalda en el centro.
Cada vez que un constructo intentaba tocar a Jack para drenarlo, encontraba una resistencia sólida; su poder dual estaba perfectamente equilibrado, rechazando el vacío.
—¡Funciona, hermano!
—rugió Jake, lanzando un rayo que limpió toda una sección de la plataforma—.
¡Su drenaje no nos afecta!
—¡Destruyamos ese núcleo antes de que llamen refuerzos!
—gritó Jack.
Se abrieron paso luchando hacia la plataforma central.
Los constructos restantes intentaron bloquearles el paso, pero la coordinación del equipo era impecable.
Xavier creó una rampa de hielo que les permitió saltar directamente hacia la plataforma donde flotaba el artefacto.
—¡Juntos!
—ordenó Jack.
Jack canalizó una bola de fuego azul intenso, Jake añadió un rayo de alta voltaje, y Bella disparó un haz de luz lunar concentrada.
Los tres ataques convergieron en el núcleo violeta del dispositivo.
Hubo un destello cegador, un sonido agudo como un cristal rompiéndose a nivel atómico, y luego…
silencio.
El núcleo se agrietó, perdió su brillo violeta y se convirtió en polvo gris.
Los anillos de metal cayeron al suelo con un estruendo inerte.
Los constructos de sombra restantes se disiparon instantáneamente, privados de la fuente de energía que los animaba.
El equipo jadeó, rodeado de los restos humeantes de la batalla.
Habían ganado.
—Lo hemos logrado —dijo Sara, limpiándose una mancha de hollín de la mejilla con una sonrisa satisfecha—.
Han perdido su prototipo principal.
Esto retrasará su “Protocolo de Drenaje” semanas, quizás meses.
—Pero sabrán que estuvimos aquí —advirtió Jake, guardando su espada—.
Esto fue demasiado directo.
Caspian entenderá que conocemos sus planes.
—Exactamente —respondió Jack, mirando los restos del dispositivo—.
Queríamos que supieran que no somos presas fáciles.
Que el Nexo y su equipo no se dejan atrapar.
Ahora, vámonos antes de que lleguen refuerzos reales.
Zack ya estaba trabajando en la puerta principal, usando sus habilidades sónicas para desbloquear los mecanismos de cierre.
—Abierto en tres, dos, uno…
La puerta se deslizó, revelando la niebla fresca del exterior.
—Salgamos de aquí —dijo Jack.
Mientras huían hacia la seguridad de la noche, Jack sintió una satisfacción profunda.
No solo habían destruido un arma peligrosa, sino que habían demostrado que podían enfrentarse a los Genios y ganar.
Pero también sabía que esto era solo un aviso.
Caspian no se rendiría tan fácilmente.
La verdadera trampa, el gran evento que mencionó Sara, aún estaba por llegar.
Y ahora, la guerra de inteligencia había comenzado oficialmente.
Al llegar a un punto seguro lejos de la fábrica, el equipo se detuvo para recuperar el aliento.
—Bien hecho, todos —dijo Jack, mirando a cada uno con orgullo—.
Hoy hemos dado un golpe importante.
Mañana analizaremos lo que hemos aprendido y prepararemos el siguiente movimiento.
Ellos quieren un torneo, una trampa masiva…
pues les daremos una sorpresa cuando llegue el momento.
Sara sonrió, mirando hacia la ciudad iluminada a lo lejos.
—Definitivamente, Príncipe.
Los juegos acaban de empezar.
Y creo que vamos a ganar.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Leonardo_Kdz Qué creen que estará planeando Caspian?
Qué más le depara el destino a estos jóvenes príncipes?
Estaré atento a sus comentarios!
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