El Príncipe Jack: El Despertar De Los Legendarios. - Capítulo 36
- Inicio
- El Príncipe Jack: El Despertar De Los Legendarios.
- Capítulo 36 - Capítulo 36: Capítulo 36: Llegada a la Ciudad Neutral y el Rumor de los Anillos
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 36: Capítulo 36: Llegada a la Ciudad Neutral y el Rumor de los Anillos
El aire en la **Ciudad Neutral** era denso, cargado de una electricidad estática que no provenía de las nubes, sino de la concentración masiva de poder mágico. Miles de jóvenes magos, guerreros y hechiceros de todos los rincones del multiverso convergían en las amplias avenidas de piedra blanca, atraídos por la promesa de gloria, riqueza y los legendarios premios del **Gran Concurso de Habilidades Mágicas**.
**Jack Frost** aterrizó en la plaza central junto a su equipo, sintiendo cómo cientos de miradas se posaban sobre ellos. No eran hostiles, pero sí evaluadoras. Aquí, cada persona era un potencial rival o una presa.
—Mantened la guardia alta —murmuró Jack, ajustándose la capucha para ocultar parcialmente su cabello bicolor, aunque sus ojos heterocromáticos seguían siendo difíciles de disimular—. Zack, ¿los sensores están activos?
—Sí, pero hay demasiado ruido mágico —respondió **Zack**, tecleando frenéticamente en su dispositivo mientras sus auriculares parpadeaban con luces rojas y verdes—. Es difícil distinguir una firma específica entre tanta gente. Pero he detectado varios picos de energía inusual cerca de la zona de inscripción. Podrían ser otros portadores… o trampas.
A su lado, **Steve Wittelsbach** observaba la multitud con una frialdad calculadora. Su cabello **blanco platino**, peinado con ese estilo clásico y voluminoso hacia atrás que enmarcaba su mandíbula fuerte y su barba de tres días, brillaba bajo el sol artificial de la ciudad. Sus ojos **gris plata** escaneaban cada sombra, buscando cualquier rastro de la corrupción que había poseído a su hijo Shadow.
—Los Genios tienen ojos en todas partes —dijo Steve, su voz baja pero clara—. No bajéis la vigilancia ni un segundo. Recordad: estamos aquí para rescatar a Shadow y descubrir la verdad sobre los Anillos. Nada más importa.
**Maximiliano Windsor**, con su melena **amarilla y mechas azules** ondeando con el viento, y su rostro de pómulos afilados y mirada zafiro, asintió gravemente.
—La sede del torneo es el Coliseo de Cristal, al norte de la ciudad. Allí es donde se realizarán las preliminares. Debemos inscribirnos antes del atardecer o perderemos nuestra oportunidad.
Mientras avanzaban entre la multitud, **Jack** no pudo evitar escuchar fragmentos de conversaciones que flotaban en el aire como hojas secas.
—*¿Has oído? Dicen que uno de los finalistas del año pasado murió en el Polo Norte… Erik Gómez, el del Reino Ice-Storm.*
—*Sí, asesinado por un agente de los Genios. Y lo peor es que llevaba uno de los Anillos Legendarios. Ahora el anillo está perdido en el vacío.*
—*Una pena. Era un prodigio. Pero dicen que hay otros portadores aquí… quizás el torneo sea para encontrarlos.*
Cada mención de Erik era como un puñal en el corazón de Jack. Recordó las palabras de **Luna**: *”Hay una anomalía… una energía que borró ese fragmento de la realidad”*. Y el susurro doloroso de **Aelion**: *”El vacío no siempre es el final”*.
*”Aguanta, Erik”*, pensó Jack, apretando los puños dentro de los bolsillos de su abrigo. *”Dondequiera que estés, no te rendiremos.”*
De repente, **Sara Thunder** tiró suavemente de la manga de Jack.
—Mirad eso —susurró, señalando con la cabeza hacia un gran holograma proyectado sobre el edificio principal del coliseo.
La imagen mostraba los tres premios legendarios que habían visto en las transmisiones: la espada **Cataclysm**, la **Capa del Fénix Dimensional** y la misteriosa **Esfera de Saturno**. Pero debajo de ellos, aparecía un texto nuevo que parpadeaba en letras de fuego:
**”ATENCIÓN PORTADORES: LOS ANILLOS SERÁN REGISTRADOS AL INGRESO. LA OCULTACIÓN DE UN ANILLO LEGENDARIO RESULTARÁ EN DESCALIFICACIÓN INMEDIATA Y SANCIONES SEVERAS.”**
—Esto es malo —murmuró **Bella Lightning**, palideciendo—. Quieren identificar a todos los portadores apenas entren. Será imposible infiltrarnos sin que sepan quiénes somos.
—No necesariamente —intervino **Luna Chronos**, sus ojos ámbar girando lentamente mientras analizaba el flujo temporal del holograma—. El registro detecta la *firma* del anillo, no al portador en sí. Si podemos distorsionar la firma temporalmente durante el escaneo… podríamos pasar desapercibidos hasta estar dentro.
—Yo puedo ayudar con eso —dijo **Zack**, una sonrisa astuta curvando sus labios—. Tengo unos moduladores de frecuencia sónica que podrían confundir a los sensores por unos segundos. Solo necesitamos que Luna cree una burbuja de tiempo lento alrededor del punto de escaneo.
—Es arriesgado —advirtió **Gabriel Stuart**, cuya piel trigueña y cabello dorado brillaban con luz propia, atrayendo miradas admirativas de la multitud—. Si os descubren, os expulsarán antes de empezar.
—Pero es la única forma de proteger a los demás portadores y encontrar a Shadow sin levantar sospechas —replicó Jack con determinación, mirando a sus aliados—. Confío en vosotros. ¿Lo hacemos?
Luna y Zack asintieron al unísono. Steve, Maximiliano y Gabriel intercambiaron una mirada rápida. Aún guardaban sus dudas sobre Aelion y la posible reencarnación de Sky, pero sabían que el plan de Jack era sólido.
—Hacedlo —ordenó Steve finalmente, su voz firme—. Pero si algo sale mal, nosotros cubriremos vuestra retirada. No permitiremos que os capturen como a Shadow.
El grupo se dirigió hacia la entrada principal del Coliseo de Cristal, una estructura imponente cuyas torres se perdían en las nubes. La fila de participantes era interminable, llena de razas y especies diversas, todos esperando su turno para ser escaneados.
Jack sintió la presencia de **Aelion** en su mente, silenciosa pero alerta. *”Cuidado, Jack. Los anillos responden a la verdad. Si intentáis engañarlos, el anillo podría delataros por voluntad propia.”*
*”Lo sé,”* respondió Jack mentalmente. *”Pero no tenemos opción. Por Shadow. Por Erik. Por la verdad.”*
Mientras avanzaban paso a paso hacia el arco de escaneo, Jack notó que, entre la multitud, había varios jóvenes que irradiaban una energía peculiar. Uno, con cabello rubio fuego y ojos naranjas, mantenía las manos en los bolsillos para ocultar un brillo solar en sus dedos (**Solar Frost**). Otra, con cabello azul océano y ojos turquesa, llevaba un collar que pulsaba con ritmo de marea (**Marina Aquarius**).
*”Son ellos,”* se dio cuenta Jack. *”Los otros herederos. Los otros portadores.”*
El corazón le dio un vuelco. Estaban rodeados de aliados potenciales, pero también de objetivos fáciles para los Genios. La misión acababa de volverse mucho más compleja. No solo debían rescatar a Shadow; debían proteger a todos esos jóvenes antes de que fuera demasiado tarde.
Finalmente, llegaron al frente de la fila. El arco de escaneo brillaba con una luz violeta amenazante. Un funcionario con túnica oscura les hizo un gesto para que pasaran.
—Siguiente. Grupo de cinco. Pasen por el arco uno por uno.
Jack tomó aire profundo, miró a sus compañeros y dio el primer paso hacia el arco. El destino del torneo, y quizás del multiverso, dependía de los próximos segundos.
¿Lograrán Zack y Luna engañar al sensor perfectamente, o habrá un pequeño fallo que llame la atención de un villano específico (quizás un juez corrupto como Arthur, Camilo o Marcus)?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com