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El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 16

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16: Capítulo 16 16: Capítulo 16 El celular de Decker se iluminó mostrando que ya eran las 5 am y su alarma vibró ligeramente.

Decker Martz no escuchó la alarma porque dormía plácidamente en su cama, contento, cansado e increíblemente satisfecho.

Fue hasta las 2 am cuando, la pareja, después de alcanzar el último orgasmo, se desplomó en la cama extasiados.

Sally no podía creer que Decker fuera tan buen amante.

Las órdenes de la chica eran claras y simples.

Enviar información de los contratos de la empresa de Decker para así boicotearlos, pero nunca le habían prohibido enamorarlo.

Ahora Sally tenía bien claro su siguiente objetivo.

Ser la señora Martz.

Pálida, triste, desanimada, deprimida…

Sophie ya no se acordaba como era ser feliz, reír despreocupadamente y no tener miedo constante.

La niña se arregló y maquilló para salir al supermercado a comprar algo para comer.

Era fin de semana y solo por dos días quería estar a solas y pensar de la forma de enfrentar a Duncan el lunes por la mañana.

Sabía que Duncan la culparía y castigaría por haberse ido del trabajo sin avisarle.

Con esto en mente y lo que le había dicho a Decker en el hospital, Sophie caminaba como zombie por la calle.

Sus bolsas le cortaban los dedos pero ella ya no sentía dolor en absoluto.

Parecía que todo el cuerpo de Sophie estaba adormecido y solo funcionaba mecánicamente.

No se daba cuenta que un auto la seguía de cerca y que se estacionó a pocos metros de ella.

“Porque te fuiste ayer así?” La voz masculina dentro del auto preguntó.

Sophie detuvo sus pasos al escuchar aquella voz de sus pesadillas.

“Contesta.” Exigió Duncan quien había descendido del auto y la miraba fijamente a los ojos.

Sophie parecía una alma errante con su mirada perdida, sus labios pálidos y resecos…

Sus dedos rojos que comenzaban a gotear sangre y permanecía con la cabeza agachada sin emitir sonido alguno.

“Estás sorda Sophie?” “Todo….todo es tu culpa Duncan.” “Mi Culpa?” “De que demonios tengo culpa yo?” “Tu me haz quitado todo lo bueno de mi vida Duncan Asher…” “Me haz hecho un monstruo sin sentimientos.” “Cuando hice eso yo Sophie?” “Aléjate de mi Duncan, no estoy de humor para hablar contigo.” “Déjame en paz, el lunes en tu oficina puedes molestarme y gritarme como quieras, hoy no quiero verte.” Sophie había sacado fuerzas de flaquezas para decirle educadamente a Duncan que era un maldito.

Por su culpa había destrozado el corazón de Decker a quien Sophie estimaba tanto y en secreto si anhelaba amar.

Pero debido a las amenazas constantes de Duncan de dañar a Decker había tenido que alejarlo de su vida.

Y Decker solo la había ayudado tanto.

La única madre que conoció desde niña habia abandonado a su padre porque había perdido todo lo material.

Ahora la vida de su padre pendía de un hilo y Duncan jalaba ese hilo forzandola a ser su sirvienta y esclava sexual.

“Te odio Duncan.” “Puedo vivir con odio de tu parte Sophie.” “Odiando sobrevivo también yo, así que no te creas especial Sophie.” “Vete a la mierda Duncan.” “Eres mía Sophie a mí no me llevarás la contraria.” Abrió la puerta y le ordenó a la chica.

“Entra ahora Sophie.” “No lo haré.” “No pagaré la operación de tu padre.” Al escuchar eso Sophie derrotada, dejó caer sus bolsas y todo lo que traía en ellas se cayó al suelo.

Duncan recogió todo y le llamó la atención un paquete de té raro.

Metió todo al auto y arrancó.

“Dame tus manos Sophie para curarlas.” Duncan habló con voz más suave cuando llegaron a Luxury Life.

Sophie extendió sus magulladas manos y Duncan con cuidado se lavó con delicadeza.

Con cuidado curó las heridas que aún sangraban y al final le dio un beso en el dorso a cada mano.

Sophie no había mejorado su ánimo en absoluto y se veía muy triste por lo que Duncan la sentó en su regazo y la consoló.

“Mi abuela ya encontró un donador para tu padre.” “La operación se fijará en tres meses, tu padre necesita estabilizarse y ganar algo de peso Sophie.” “Es en serio Duncan?” “En tres meses operarán a mi papá?” “Si Sophie, pero no vuelvas a contradecirme y menos en la calle, entiendes?” “Si…” Duncan la observaba detenidamente.

Los ojos de Sophie ya no se veían tan apagados, sus mejillas comenzaron a volverse rosas y sus labios volvieron a ser rojos.

Duncan acarició suavemente su cabello y como una niña pequeña Sophie se acurrucó en sus brazos.

Las grandes y cálidas manos de Duncan acariciaba suavemente los suaves brazos de Sophie, sus piernas delicadas y blancas, su cuello que era muy suave.

Sophie deslizó su mano por el torso marcado de Duncan con mucha delicadeza.

La otra pequeña mano de Sophie comenzó a acariciar la gran blanca mano de Duncan.

Duncan se sorprendió porque Sophie lo estaba acariciando…

Pero no rechazó sus caricias, aunque al ver sus heridas le volvió a besar sus mano heridas.

Sus besos subieron por su brazo, su cuello, se detuvo para verla a los ojos y la besó.

Duncan había deseado estar así con Sophie desde la noche anterior.

Él se había puesto muy celoso al escuchar que Sophie había estado con Decker a solas en una habitación, aunque fuera por unos pocos minutos.

Sophie arqueaba el cuerpo contra el duro cuerpo de Duncan, quien mordisqueaba y besaba su oreja.

La sentó con las piernas abiertas encima de Él y con gran destreza le quitó el vestido que llevaba la jovencita.

Sophie se sentía tan sola que incluso aceptaba el “cariño” que Duncan le ofrecía.

Pero ella se dió cuenta de que estaba mal lo que hacía.

Sophie intentó bajarse del regazo de Duncan, pero Él la abrazó y besó.

Duncan encontraba sumamente tentadora a Sophie, su cuerpo de alguna manera lo había hechizado y quería más de ella siempre.

Sin prisa le quitó el sostén mientras le acariciaba la espalda.

Se llevó un seno suave y turgente a la boca haciendo que Sophie gimiera de placer.

Duncan se sintió bien al oír sus gemiditos, eso lo excitaba bastante.

Sophie acarició su marcado y duro abdomen y la excitación de Duncan se elevó al sentir sus manos en Él.

“Besame por favor…” Rogó Sophie Sorprendido y algo orgulloso, Duncan la atrajo hacia su boca la besó.

Sophie acarició su cabello con sus dedos mientras sentía su cuerpo hervir de placer.

Dejándola en el sillón un momento, Duncan se despojó del resto de su ropa para sentir la piel desnuda de Sophie contra su piel.

Duncan volvió a sentar a Sophie sobre Él para poder apreciar todas sus expresiones de placer mientras la penetraba.

Poco a poco se introdujo en ella y ambos gimieron cuando Duncan estuvo por completo dentro de ella.

Con sus fuertes manos Duncan movía de arriba abajo a Sophie mientras ella se abrazaba con fuerza de Él.

Duncan la separó un poco y juntó su frente con la de ella para verla directamente a los ojos.

Quería ver su bella carita cuando la hacía suya y quería disfrutar de las vistas de su cuerpo bien formado.

“Mmmhhh….

mmmhhh….” “aaahhhh…..aaaahhh…..” Ambos gemían y jadeaban casi al mismo tiempo.

Sophie dejó que su cuerpo pensará por ella solo por una vez.

Las hábiles manos de Duncan recorrian con destreza la suave piel del vientre de Sophie.

La boca de Duncan mordisqueaba la clavícula de la chica y la abrazaba por su delicada espalda.

Los cálidos senos de Sophie se movían contra el pecho de Duncan excitandolo al máximo.

En un momento Duncan juntó los brazos de la chica en su espalda y plantando fuertemente sus pies, Duncan comenzó a moverse más rápido dentro de ella.

Sophie se mordió el labio para no gritar, pero Duncan le ordenó.

“Grita para mí Sophie y le devolveré a tu padre parte de su empresa.” Sophie se negó pero Duncan la embistió con fuerza, tanto que Sophie se sintió desfallecer de placer.

“Hazlo Sophie, hazlo…” “Déjame oír tu placer y apresuraré la operación de tu padre.” “Aaaahhhh…..

Aaaahhhh…” “Duncan….Duncan…” “Sophie…carajo….

Sophie…ooh…si…” Duncan pensaba, pero su boca se quedó cerrada.

Echando la cabeza hacia atrás, Duncan alcanzó el orgasmo y Sophie junto con Él.

Sudorosos, felices, extasiados y cansados ambos permanecieron abrazaron en ese sillón.

Tranquila, Sophie recostada en el pecho de Duncan poco a poco se fue quedando dormida.

Duncan satisfecho y más recuperado observó con cuidado a la bella niña que había poseído sin que ella protestara y tratara de huir de Él.

Acarició con suavidad sus labios rojos, sus piernas, su espalda, sus delicadas manos…

Algo en ella lo atraía fuertemente.

Dormida, Sophie frunció el ceño y apretó sus labios.

Parecía que tenía una pesadilla la niña.

Duncan le acarició suavemente con sus dedos su frente para que no frunciera el ceño.

El joven buscó la mejor forma para que ambos descansarán en el sillón.

Suspirando levemente Sophie pronunció un nombre entre sueños.

“Decker…” *******By Liliana Situ*****

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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