El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 25
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25: Capítulo 25 25: Capítulo 25 “Sophie tus bocetos son realmente buenos!” Expresó el señor Oliver quien miraba detenidamente los blancos papeles en sus manos.
“Este boceto en particular es justo lo que buscaba.” Señaló el señor Oliver.
“Lo enviaré a producción y si le gusta a mi importante clienta te daré una comisión por tu excelente trabajo!” “Gracias señor Oliver!” “Me encanta esta oportunidad que usted me brinda tan gentilmente!” “Por cierto señor Oliver…” “Nuestro CEO todavía no ha regresado de su viaje de negocios?” Sophie se atrevió a hacer la pregunta que no la dejaba en paz.
“Porque preguntas Sophie?” “Tanto extrañas servirle té a nuestro jefe?” Cuestionó con cara intrigante Oliver.
“Claro que no es eso señor Oliver, solo mera curiosidad.” “La empresa ha estado muy tranquila sin Duncan por aquí molestando…” Muy tarde se dió cuenta Sophie de que había hablado de más…
Se cubrió la boca con su mano y abrió muchos los ojos aterrada.
“Señor Oliver, por favor, discúlpeme, por favor.” “Yo en verdad no quise decir eso.” “Por favor..discúlpeme, soy una estúpida!” “Por favor no le diga a nuestro CEO lo que dije, por favor!” Rogó Sophie a toda prisa debido a su grave error.
“Tranquila Sophie, no te preocupes, tu secreto está a salvo conmigo!” Oliver de rió un poco de la actitud temerosa de Sophie.
“Yo comprendo que nuestro CEO Duncan muchas veces es demasiado dedicado y estricto.” “Duncan desea que todos trabajen a su acelerado ritmo.” “No debes preocuparte ahora Sophie.” Oliver le dió unas palmaditas en su espalda para consolarla.
“Me parece que mi primo Duncan tardará un par de días más en regresar a la ciudad y a nuestra empresa.” La tranquilizó Oliver.
“Y cuando regrese mi primo no diré nada de nuestra pequeña conversación.” “Lo que me interesa es que sigas dibujando tan bien bocetos de joyas, de acuerdo Sophie?” Oliver le guiño el ojo a Sophie señalando sus bocetos en las manos.
De esa forma, Oliver alegró el ánimo de Sophie que se sintió aliviada.
Dorian llamaba al celular de Sophie para invitarla a cenar mientras entregaba un boceto a su jefe.
Sophie ya tenía confirmado por el señor Oliver de que Duncan no regresaría en par de días más, por lo que aceptó encantada la invitación de Dorian.
Ambos quedaron de verse en un restaurante cerca del departamento de Sophie.
“Doctor, cuánto tiempo más tendrá que estar Black Hawk en coma inducido?” “Eso dependerá de su cuerpo, le estamos dando el mejor tratamiento médico disponible.” “Además de algunas drogas que ustedes mismos patentaron para regenerar tejidos.” “Esperemos que en una semana se encuentre mejor el señor Hawk.” En este hospital exclusivo de los Black, los nombres de los integrantes del grupo son confidenciales.
Solo se les puede llamar por sus apodos de gángsters.
Duncan en su coma seguía soñando con Annie..
Con sus manos, su belleza sutil y elegancia discreta.
Soñaba con sus labios y de repente la figura de otra niña apareció frente a Él.
Su cuerpo lo llamaba a poseerlo una y otra vez.
Sus delicioso labios rojos lo invitaban a que los mordiera delicadamente.
Duncan podía ver los ojos temerosos de la chica que tanto le gustaba ver cuando la encerrada debajo de Él.
Además, la actitud renuente y esquiva de esa niña lo encendía tanto que era imposible no intimar con ella.
Y Duncan sabía que cuando tenían sexo, ella siempre terminaba gimiendo su nombre delirantemente.
“Sophie…
Sophie.” Duncan se observaba a si mismo en un callejón oscuro llamándola.
Sophie permanecía de frente a Él a mucha distancia.
“Aléjate de mi bastardo!” “Me violaste!” “Me drogaste!” “Solo me haz hecho daño Duncan Asher Blank!” Gritó furiosa Sophie.
“No me dejes tu también Sophie, ya he sufrido bastante!” En su sueño Duncan pudo observar como Annie tomaba de la mano de Sophie.
Caminaban juntas para desaparecer en la oscuridad.
Duncan se quedo de pie solo, en oscuridad total.
Sin poder soportarlo más, Duncan cayó de rodillas.
Una solitaria lágrima en la vida real rodó por la mejilla de Duncan, pero nadie pudo verla.
Jackson dormía para recuperarse de sus heridas por el ataque.
Al igual que todos los demás, dormía bajo la influencia de la morfina.
Había sido un ataque certero contra ellos, pero todos estaban seguros de algo.
Se recuperarían rápido y duplicarían sus recursos, hombres y mercancía.
El guardaespaldas de Duncan después de ser atendido por los médicos comía algo en la cafetería del hospital de los Black.
A ese hombre le parecía muy sospechoso este ataque cuando los Black eran muy sigilosos en su forma de hacer negocios.
Tal vez Él debería de investigar a todas las personas cercanas a su jefe.
“Abuela, Duncan aún no ha regresado de su viaje?” Preguntó Denisse, quien llevaba una hermosa flor en la mano.
“No mi niña todavía no regresa tu hermano.” “Debe de haber tenido algo más que hacer ese mocoso insufrible.” “Oliver, porque no ha regresado Duncan todavía?” Cuestionó la abuela Gigi Blank.
“Abuela, sabes bien que Duncan nunca avisa a dónde va.” “Es probable que haya decidido tomar unas vacaciones en otro lugar y como no quiere que nadie lo moleste…” “Tanta privacidad quiere que incluso hasta su celular apagó.” Declaró el joven Oliver.
“Es verdad, no sería la primera vez que desaparece sin decirnos nada para después aparecer días feliz.” “Ojalá se hubiera llevado a Vivian con Él, estoy impaciente por tener nietos.” La abuela Gigi suspiró melancólica.
“Ay abuela que cosas dices.” Comentó Denisse sonrojada.
“Niña cuando tengas mi edad, comprenderás que nada es más importante que la permanencia de línea de sangre.” Decker en el hospital, esperaba a Sophie impacientemente.
“Hola Decker!” “Cómo estás?” “Sophie por fin llegaste.” “Dime, de qué asunto necesitas hablar conmigo?” “Ven Decker, acompáñame por un café.” Ambos caminaron hacia la cafetería charlando del clima.
“Dime Sophie que sucede?” “Decker tuve un bono en mi empresa y este mes yo me encargaré de los gastos completos de mi padre.” “Solo quería agradecerte por toda la ayuda que nos haz dado tanto a Molly como a mí.” “Es injusto que sigas pagando por los gastos de mi padre.” Declaró la joven apenada.
“Sophie, no es injusto es algo que quiero hacer.” “Está bien, este mes solo vendré a jugar con tu padre, vendrás tu?” “Si me lo permite el trabajo lo haré Decker.” “Que tal va tu relación con Sally?” Preguntó Sophie a Decker.
“Bien Sophie, demasiado bien diría yo.” “Eso es malo para ti Decker?” Cuestionó Sophie.
“No, nada de eso Sophie.” “Solo que Sally es demasiado cariñosa para mí gusto.” Suspiró Decker mirando a la bella Sophie.
“Pensé que a los hombres les gustaba que las mujeres fueran cariñosas con sus novios.” “No crei que no te gustara eso a ti Decker.” “Si, pero esos mimos serían de mi total agrado si me los hicieras tú Sophie.” Dijo vehementemente Decker tomando de las manos a Sophie.
“Decker…” Sophie bajó la mirada incapaz de verlo a los ojos.
Se sentía muy nerviosa.
“Ahora tengo novio Decker.” “Podríamos fingir que las últimas palabras no fueron dichas por favor?” “Solo si te trata bien Sophie fingiré que no dije nada.” “Me trata bien Decker.” “Me invitó a trabajar a su empresa de diseño y a cenar hoy por la noche.” Dijo encantada Sophie.
“Quisiera alegrarme por ti , pero me cuesta mucho trabajo…” “Pero si tú eres feliz yo también lo soy.” “Decker eres un ángel!” “Quisiera ser tu novio en vez de tu ángel Sophie.” Pensó Decker mientras revolvía su café.
Dorian esperaba a Sophie afuera del restaurante y la llevó a su mesa.
Ambos cenaron y rieron despreocupadamente.
Sophie le mostró uno de sus bocetos a Dorian.
Él lo observó con cuidado y le hizo algunas correcciones que ella apreció mucho.
Sus diseños sobresalían de mejor manera.
Ambos caminaron de la mano hacia el departamento de Emily después de la cena.
Cuando llegaron se despidieron con un beso que primero fue tierno para después volverse apasionado.
Sophie en su mente comparó el beso de Dorian con el de Duncan.
Dorian la besaba con pasión, sus labios eran delicados y no la mordía como cierto bastardo hacía.
Los besos de Duncan eran urgentes, feroces, como si quisieran comérsela por completo.
Sus besos le transmitían, pasión, deseo, lujuria, necesidad por ella y la quemaban por dentro.
Los besos de Duncan le gustaban más a Sophie.
Aunque de vez en cuando la mordía y no la dejaba respirar.
“Sophie, puedo pasar?” “Dorian, es que…” Sophie recuperaba su aliento después de beso.
“Es demasiado pronto Dorian.” “Podemos esperar un poco más para conocernos mejor?” Pidió Sophie.
“Me será difícil Sophie, pero resistiré.” “Me voy ahora porque temo no controlarme, te llamo mañana Sophie.” Con un beso rápido en sus labios Dorian se fue.
Sophie entró a su departamento y Marie brincó de alegría al verla.
Sospechó que algo le había pasado con Dorian, pues su amiga estaba sonrojada y algo despeinada.
Pero no quiso molestarla ahora que estaba ahí con ella y rápidamente le preparó un café.
Ambas se ducharon, vistieron sus pijamas y después de una pelea de almohadas improvisada se fueron a dormir.
Sophie miraba su celular nuevamente en su mesita de noche suplicando que no sonara.
O tal vez si quería que sonara?
“Porque no habrá regresado aún?” Se preguntó Sophie.
Duncan mientras tanto seguía llamando a Sophie en su mente.
Seguia caminando en esa oscuridad perpetua solo guiado por el olor a fresas que la niña dejaba a su paso.
*****By Liliana Situ****
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