El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 3
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3: Capítulo 3 3: Capítulo 3 “Maldito seas Duncan Blank!” Dijo para si misma Sophie mientras salía del restaurant.
La habían despedido pues había cometido un sinfín de errores porque ella no dejaba de pensar en lo que Duncan le había dicho…
“Tengo que conseguir otro trabajo cuánto antes.” Pensaba Sophie mientras caminaba hacia el departamento de Lilian Musen.
Sin aviso previo comenzó a llover y por pura casualidad vió a su ex-novio que salía de una cafetería.
Su ex-novio traía a otra chica del brazo, ambos reían y se abrazaban bajo el mismo paraguas!
Sophie en verdad no lo podía creer!
Le había dicho que la amaba en el pasado, pero resultó que ella habia sido solo una apuesta para acostarse con ella y quitarle su virginidad.
Apuesta que por supuesto habia perdido por qué su virginidad había sido robada por “El”, su demonio personal.
La lluvia arreciaba pero Sophie no podía sentir las gruesas gotas de agua que la empapaba de pies a cabeza.
Todo su mundo se desmoronaba sin que ella pudiera hacer nada para intentar unirlo, por lo que sin fuerzas y totalmente mojada cayó de rodillas al suelo.
Un elegante carro se detuvo en la via a su lado y un joven alto y guapo salió del mismo.
Con paraguas en mano, el apuesto y alto joven camino rápidamente hacia Sophie quien parecía a punto de desmayarse.
Cosa que la fría y húmeda chica hizo solo un segundo después de que el joven llegará a su lado.
Al abrir los ojos Sophie se encontró recostada en una cama muy suave y cálida.
Estaba completamente abrigada con una frazada, tenía ropa seca y limpia.
Alguien le había secado el cabello y su piel mojada.
“Dónde estoy?” Murmuró sentándose en la mullida cama y Sophie noto que la puerta de la habitación se abría.
Quién entró por la puerta la sorprendió gratamente.
“Mayor Decker!” Sophie exclamó con sorpresa y alegría.
“Sophie, por fin despertaste!” “Jamás pensé que te encontraria ayer y menos bajo esa torrencial lluvia!” “Cómo te sientes en este momento?” “Sabes, es una suerte que te haya encontrado antes de que te resfriaras!” Decker Martz, el joven apuesto que es mayor de edad que la joven Sophie le hablaba de la forma más tierna y cariñosa.
En su rostro se dibujaba una sincera y afable sonrisa.
“El desayuno ya está listo, te gustaría acompañarme Sophie?” Le preguntó Decker Martz a la vez que se acercaba a la joven.
Decker había sido compañero de colegio muy apreciado de Sophie en su adolescencia.
Muy apreciado y especial verdad.
Poseedor de un atrayente carisma, Decker era alto, fuerte y su cuerpo atlético llamaba poderosamente la atención.
Decker siempre lucía en su rostro una hermosa sonrisa, tenía cabello café claro, tez blanca y una boca roja antojable.
Además, sus ojos avellana con destellos verdes se iluminaban cuando sonreía de forma cálida.
Justo como lo hacía ahora frente a una sorprendida Sophie.
Decker era el tipo de hombre que parecía el príncipe encantador de cualquier cuento infantil.
“Que tal te ha ido en Inglaterra Mayor?” Sophie le preguntó a Decker mientras se sentaban los dos en la mesa del comedor.
“Me fue bien Sophie, pero volví porque extrañaba demasiado a alguien aquí…” “Jamás dejé de pensar en ella cuando me fui y en mi estancia en ese país extranjero.” Decker declaró con una sonrisa y le dió una servilleta a Sophie para que se limpiará su pequeña boquita rosada.
“Mayor, puedo saber quien es ella?” “Tal vez la conozco y podría ayudarte a reunirte con ella!” Sophie realmente quería ayudar a su Mayor a reencontrar a la chica por la que había regresado.
“Claro que la conoces Sophie…” “De hecho ella está desayunando en este preciso instante conmigo.” Pensó para si mismo Decker, pero no dijo nada.
“Sophie, he leído las noticias y lamento profundamente que tú familia este en problemas…” “Me permitirias ayudarte y a tu familia?” “Ahora soy un abogado experto y creo que puedo ayudar a tu padre a no ir a prisión.” Decker comentó para evitar contestar la pregunta de Sophie.
“Mayor, en verdad nos ayudarías?” “Te agradecería mucho!” “Mayor ahora no tengo empleo pues ayer me despidieron…” “Pero encontraré otro muy pronto y pagaré tus honorarios por completo!” Sophie declaró firmemente.
“Niña tonta, dije que te cobraría?” “De verdad no es nada, acepta mi ayuda Sophie.” “Mayor al menos déjame compensarte…” “Que te parece si te invito a comer cuando consiga empleo?” Sophie le preguntó porque no quería deber favores.
“Está bien, ahora cambiate de ropa pues los dos iremos a ver a los abogados que están llevando el caso de tu padre.” “Me haré cargo junto con mi gente.” Decker dijo esto y quería…
Quería acariciarle el cabello a Sophie, quería abrazarla, consolarla y besarla tanto como había fantaseado en el pasado.
Queria decirle que Él la protegería y que destrozaría al maldito que la había deshonrado.
Al final solo puso su mano en el hombro de la chica y sonrió.
Esa sonrisa derritió el corazón de Sophie.
En esos días nadie habia sido amable con Sophie, quien ya no recordaba cuando había desayunado sin que le gritaran que era una puta.
O que ella era una mala hija y que era una deshonra para su familia.
Que ella solo era una basura para la familia Musen.
Gracias a sus influencias y habilidades, Decker pudo liberar al padre de Sophie de ir a la carcel.
Decker le consiguió a Sophie un pequeño departamento porque había visto y escuchado el pésimo trató que le daba su madrastra Lilian y Molly Musen.
Sophie aceptó mudarse con la de que ella pagaría la renta.
Decker aceptó con una sonrisa, aunque guardaría el dinero que ella le diera y se lo regresaría de forma anónima.
Sophie, más tranquila en su departamento se dedicó a enviar currículums a varias empresas para encontrar empleo.
Afortunadamente una de ellas la contrató como recepcionista y comenzó a trabajar de inmediato.
Decker la recogía cuando salía del trabajo y la acompañaba a su departamento entre risas y platicas amenas.
Con Decker a su lado, Sophie volvió a tener confianza y a sentirse un poco más feliz y tranquila.
Decker era un verdadero caballero y a su lado, Sophie se sentía segura y protegida.
Decker aprovechaba al máximo el tiempo que pasaba con Sophie y adoraba cuando ella tomaba su brazo para caminar.
También adoraba cuando Sophie le sonreía o el beso que ella le daba en la mejilla.
Besos que le calentaban el corazón.
“Seré paciente contigo Sophie.” “Espero que con el tiempo te enamores de mi como yo estoy enamorado de ti.” Pensaba Decker sonriendo mientras despedía a Sophie en la puerta de su departamento.
Pero Sophie lo invito a pasar y tomar un café con ella.
Decker aceptó feliz de pasar el mayor tiempo posible junto a la chica de sus sueños.
*******************By Liliana Situ***************
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