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El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 30

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30: Capítulo 30 30: Capítulo 30 Duncan se despertó con un sentimiento de melancolía y nostalgia que no podía comprender.

Recostado en la incómoda cama de hospital tenía la mirada fija en el techo tratando de entender el vacío tan profundo que sentía en el pecho.

Había escuchado a Annie en sueños y la tristeza se volvió a apoderar de su corazón.

Aunque con Sophie había calmado un poco su desamor, Duncan todavía tenía a Annie muy dentro de su mente.

“No podemos seguir aquí, la seguridad ha sido comprometida.” Un hombre de los Black habló muy molesto.

“Debemos de interrogar a todo el personal o matarlos y contratar a nuevos empleados más leales a nosotros.” Aseveró otro miembro Black.

“No solo eso, debemos averiguar quién dió las coordenadas de nuestros laboratorios y preparó tan bien los ataques…” Terció uno más realmente molesto.

“No podemos quedarnos así, mis hombres murieron en ese campo, quemaron todo!” “Robaron las fórmulas!” Los tres Blacks seguían discutiendo en la sala donde estaban.

Tenían al personal arrodillados en el pasillo a punto de pistola por los pocos hombres que aún tenían.

“Cálmense, porque hacen tanto escándalo?” “Parecen mujeres quejándose…” “Que tanto les molesta?” Preguntó Duncan mientras sostenía el trípode con su suero conectado a su brazo.

“Acaso te parece poco que una mujer se infiltrára y tomara foto de nuestras operaciones legales o ilegales y tuviera en sus manos nuestras vidas Duncan?” “Además te parece poco que estamos peor que al inicio?” “Duncan perdimos casi todo!” “Incluso querían asesinarnos!” “Casi lo logran contigo!” “Cómo puedes estar tan tranquilo en estos momentos de crisis?” Gritó Jackson furioso.

Duncan miraba a sus amigos quienes estaba de verdad enfadados por toda esa situación que los había rebasado.

Él mismo se preguntó si la voz de Annie que había escuchado en sueños también habria sido obra de esa mujer.

“Observa por ti mismo lo que ella nos hizo Duncan.” Aunque los vídeos de la camara de seguridad habían sido alterados un poco, con algo del ingenio de John los habían recuperado en su totalidad.

Duncan pudo ver cómo la enfermera lo acariciaba mientras estaba en coma.

Como lo besaba…

Se sintió asqueado al ver eso.

Quería ducharse para quitarse todos los rastros de esa mujer.

Lo que más le indignó, fue cuando observó que ella puso una grabadora de mano cerca de su oído y le inyectaba algo en su suero.

También veía como esa supuesta enfermera entraba en las habitaciones de sus amigos, tomaba las fotos y los besaba en la boca tambien.

Se habían confiado y alguien les había hecho ver de la peor forma su arrogancia y falsa seguridad de la que tanto presumían.

“Matenlos.” Dijo fríamente Duncan.

“No podemos confiar en ninguno de ellos.

“Asegurense de contratar solo dos médicos nuevos y dos enfermeras nuevas.” “Amenacen a sus familias si es necesario, pero queremos gente leal en nuestras filas.” Las órdenes de Duncan se cumplirían al pie de la letra.

Duncan estaba profundamente enojado, asqueado y jodidamente cansado.

Cansado con todos y por todo.

Había perdido días de torturar a su mascota preferida por culpa de ese ataque.

Había estado hospitalizado y en coma días útiles de su vida.

Había perdido negocios lucrativos.

Y encima de toda, como si no tuviera bastante mierda ya que procesar, ahora había descubierto que todo el tiempo jugaron con su mente.

Los Black colocaron los silenciadores a sus bellas y costosas armas.

Unos pocos sonidos salieron de esa habitación de hospital y todo quedó en silencio después.

Por acciones como estás es que Duncan era el líder de los Black.

Acciones dónde se necesitaba mano firme y nada de sentimientos.

El mundo en el que se movían era crudo y solo el más fuerte sobrevivía.

“Debo regresar ahora, prepara un avión Jackson.” Ordenó Duncan.

“Duncan antes de que te vayas tenemos que hablar…” “A solas.” Pidió de manera amable Jackson.

Rodeó con sus manos los hombros de Duncan para conducirlo a otra habitación.

“Los médicos te encontraron principios de cancer de intestino…” “Pero ahora, con todo lo que ha ocurrido con el personal ya no estoy seguro de su diagnóstico.” “Duncan te recomiendo que veas un especialista al regresar a la ciudad.” Habló lo más tranquilo que pudo Jackson.

“Lo haré.” La voz de Duncan sonó algo sorprendida por ese “diagnóstico.” Sin embargo, al saber que todo el personal podría haber estado corrompido decidió buscar una segunda opinión.

Darryl ayudó a Duncan a quitarse la intravenosa para que pudiera ducharse.

Con cuidado lo apoyo para que se vistiera, ya que aún se mareaba si se agachaba.

En la ciudad, Dorian acariciaba la suave y delicada mano de Sophie con sus manos.

Sophie cerraba los ojos y trataba de relajarse.

“Porque no quieres que te recoja después de que termines tu horario de trabajo Sophie?” “Eres mi novia ahora y es mi deber protegerte.” Declaró Dorian dándole un beso en el dorso de su delicada mano blanca.

“Dorian, no quiero molestarte en verdad.” ” Se que tú debes de estar cansado después de terminar tu turno y con tanto trabajo que tienes, lo que menos quiero es ser una carga para ti.” Sophie trató de dar excusas válidas.

“No es ninguna molestia Sophie, adoro estar contigo.” Dorian volteó la cabeza de Sophie tomando delicadamente con sus dedos el mentón de la niña.

Cerrando los ojos la besó en sus delicioso labios.

Si Dorian la hubiera conocido en otras circunstancias sería la novia perfecta.

Sería la novia ideal.

Su futura esposa y madre de sus hijos.

Porque tuvo que conocerla bajo estás circunstancias adversas?

Dorian no quería hacer lo que le habían dicho que tenía que hacer.

Él joven se estaba quebrando la cabeza ideando formas discretas de advertirle lo que pasaría pero…

Pero al recordar que ese dinero ayudaría a su hermano a salir de la cárcel, donde estaba injustamente encerrado, suspiró y se limitó a abrazar a Sophie.

Sally corría muy asustada por la acera.

Tres matones enormes la perseguían.

“Maldición, yo no hablé con nadie!” “Porque tengo que ser castigada?” Gritó furiosa Sally.

“Creías que escaparías de mi?” Una voz masculina habló detrás de ella cuando la acorralaron en una calle cerrada.

“No por favor, hice todo bien!” “No dije nada a nadie!” Lloró desesperada Sally retorciéndose entre las manos de los asquerosos hombres.

“Atenla firmemente.” “Debo preparar la cámara y asegurarme de filmar todo a detalle.” “No los necesitaré como mirones y solo yo participaré.” Dijo el hombre.

“Tienes suerte princesita de que el jefe solo quiera que sea un escarmiento leve…” “De otra forma con muchísimo gusto disfrutaríamos violarte en grupo.” “Nnoooo!” “Suelteme!” “Nooooo!” “Ayyyuuddaaa!” “Alguien ayuuudddeeemmmeee!” Gritó presa del pánico Sarah.

“Eso, grita grita!” “Se escucharán tan bien tus gritos en cámara!” “Lucha para que sea una escena emocionante de ver cuando termine de filmar el vídeo que necesito enviar!” “Nnoooo…” “Por…fav…favor…no…” “mmmhhh….” Los tres tipos amordazaron a Sally para llevársela cargando a un almacén abandonado cercano.

Jackson llamaba a su gente por celular mientras Duncan supervisaba el entierro de los cadáveres.

Este trabajo requería que Él fuera así de duro.

Pero Duncan no siempre fue así de insensible ante las demás personas.

Una noche su vulnerabilidad fue expuesta y su vida fue salvada por ella.

Pero, ahora sin ella podía volver a ser el bastardo sin sentimientos que solía ser.

Cuando Annie estuvo al lado de Duncan, Él había relegado esos trabajos clandestinos a sus amigos la mayor parte del tiempo.

Duncan quería dedicarse en cuerpo y alma a su amada el mayor tiempo posible.

El rechazo de su abuela hacía Annie fue un aliciente para tomar las riendas de su vida por primera vez.

Duncan quería hacer algo diferente de lo que todos esperaban.

Quería ser egoísta y hacer algo solo para Él.

Anhelaba dedicarse a algo que solo lo beneficiará a Él.

Quería ser feliz por una vez en su corta vida.

Despreocuparse un poco de ser el jefe y sucesor de la noble familia Blank.

“Porque aún no llega el avión Jackson?” Cuestionó Duncan.

“Duncan, no lo vas a creer pero los aviones a nuestra disposición están averiados…

” “Ni siquiera el helicóptero que siempre usamos está en buenas condiciones en este momento.” Se quejó Jackson.

“Esos bastardos nos jodieron muy bien está vez.” Dijo molestó Jackson.

“Dame las llaves de tu auto Jackson.” “Dónde está mi guardaespaldas?” Duncan buscaba tanto el auto como a su hombre de confianza.

“Se fue hace un tiempo.” “Dijo que tenía que hacer algunas investigaciones.” Respondió Jackson “Está bien.” Sin el avión Duncan tardaría dos días manejando en llegar a la ciudad.

Dos malditos días manejando…

Duncan se prometió que sería más cuidadoso a partir de ese momento.

Con su empresa, con sus negocios ilícitos, con la gente que contrataba para protegerlo y que trabajaba para Él.

Se puso en marcha manejando lo más rápido que pudo porque ya quería llegar a sus brazos.

Quería tenerla de nuevo en su regazo.

Besar su boquita roja mientras ella estuviera indefensa ante lo que Él.

*****By Liliana Situ******

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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