El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 32
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32: Capítulo 32 32: Capítulo 32 Un Bugatti Divo color negro corría a toda velocidad por la autopista.
Un hombre rubio manejaba y muy detrás de Él, dos suburban negras lo seguían.
El Bugatti rebasó sin problemas el auto de Duncan.
El Bugatti se colocó delante de Él y las camionetas detrás del Aston Martin.
Duncan no dudo y dió un volantazo para esquivar al Bugatti y aceleró.
Ambos comenzaron a jugar este juego de carreritas improvisadas hasta que el Buggati volvió a ponerse delante de Duncan.
Una camioneta detrás mientras otra al costado cercaron al Aston Martin.
Todos redujeron su velocidad hasta que se detuvieron por completo.
Duncan apagó el auto y bajo con la pistola desenfundada.
Sten, el conductor de Buggati Divo también bajó con su arma desenfundada.
Ambos caminaron sin miedo viéndose a los ojos y con una sonrisa malvada en cada uno de sus rostros, las pistolas quedaron justo en sus frentes.
“Jamás pensé tomarte con la guardia baja.” Dijo Sten con ironía.
“Disfrútalo porque nunca más tendrás otra oportunidad.” Respondió Duncan sonriendo.
“Estás hecho un asco…que pasó con el Black Hawk que conozco?” Sten miraba de pies a cabeza a Duncan “Haz mejorado Sten.” Duncan apretó la mano de Sten y le dió un abrazo fuerte.
“Lía está en casa?” Cuestionó Edward.
“Si, ambos queremos que nos acompañes un momento.” “Queremos ofrecerte un…tratamiento.” Dijo Sten guardando su arma.
“De acuerdo.” Respondió Duncan.
“Sube al Bugatti, uno de mis hombres se encargará de tu carcacha.” Sten se refirió despectivamente al auto.
“Idiota es el auto de Black Cobra.” “Sube, el tiempo es oro.” Aceleró el motor al fondo y Duncan aún convaleciente cerró los ojos para descansar.
Pronto llegaron a una villa oculta detrás de unos grandes arbustos.
El auto aceleró por última vez y una chica los esperaba en la puerta.
La niña parecía un personaje femenino de un videojuego de peleas o alguna Idol del J- pop.
Tenía el cabello rosa largo, diadema de orejitas de gato peludas negras, vestido rosa y blanco con vuelos de encaje blanco.
Guantes blancos arriba del codo y medias blancas hasta los muslos.
Tenía zapatos de tacón y parecía más joven vestida así.
Su maquillaje era muy delicado y la hacía ver tierna y adorable…
Pero Lía era todo menos eso.
Criada en las peores calles, había sobrevivido por ella sola y había matado a un traficante de armas a la edad de 11 años.
Desde ahí había tomado gusto por asesinar.
Había sido contratada por Sten para protegerlo y en el proceso ambos se enamoraron.
Ahora Lía era la esposa de Sten.
“Black Hawk, es un honor que nos visites, tenemos justo lo que necesitas.” Duncan saludó a Lía con un abrazo y Sten detrás les daba órdenes a su gente.
“Llena el tanque del auto del anciano.” “Cámbiale las llantas y pon un catalizador para que corra más rápido.” “Vamos, podemos ver qué estás muy débil…” “Hemos desarrollado una terapia que te devolverá tu fuerza perdida…” Dijo Lía mientras Sten se acercaba para abrazar a su esposa.
“Lamentamos el ataque que sufrieron, nosotros no tuvimos nada que ver, no es nuestro mercado.” Sten habló con tristeza.
“Lo sé amigo, nuestra alianza es fuerte y se que no fuiste tú.” Replicó Duncan agradecido.
“Hawk, sígueme, debemos comenzar ya.” Dijo Lía e indicó el camino hacia una habitación blanca con un asiento reclinable y muchos aparatos.
Parecía que estaba en un consultorio de dentista muy especializado.
“No dolerá pero sentirás frío y calor…listo?” Preguntó la niña.
“Si.” Respondió Duncan cerrando los ojos.
Sophie contemplaba maravillada la sucursal de diseño que ahora estaba terminada.
Oliver y su jefa la acompañaban y los tres estaban satisfechos con el resultado.
“Sophie no tenemos aún un nombre para nuestra empresa exclusiva de diseño.” “Lanzaremos una competencia para que entre ustedes los diseñadores realicen un logotipo y nombre.” “El ganador además de poder lucir su talento en lo alto de este edificio se ganará un sustancioso bono en efectivo!” “Participarás verdad?” Dijo la Jefa Darla hacía Sophie después de terminar de hablar con Oliver.
“Por supuesto que participaré!” Respondió eufórica Sophie.
“Después de la inauguración, se lanzará la convocatoria pero tú tienes la primicia de saberlo antes que nadie.” Respondió la jefa Darla.
“Tu idea de darle un aire de celebridad a nuestros diseños nos funcionó mucho.” “Por eso eres privilegiada.” Dijo Oliver a Sophie.
“Muchas gracias Jefa, señor Oliver!” “Comenzaré a trabajar desde hoy.” Agradeció Sophie.
“Está bien Sophie, puedes irte, no hay más que hacer.” “Tienes la tarde libre para buscar tu disfraz para mañana.” “Recuerden las dos, deben ser puntuales mañana y revisar que todo esté en orden.” “Si señor Oliver, gracias, nos veremos mañana más temprano!” Emocionada Sophie caminaba en las nubes imaginando innumerables diseños y nombres para el edificio de diseño.
Estaba muy feliz y caminaba despreocupadamente por la calle.
Dorian la atrapó por detrás y le tapó la boca.
“Te tengo.” Casi se le sale el corazón a la pobre Sophie quien se asustó demasiado.
“Dorian!” “No me asustes de ese modo!” “Que malo eres!” Gritó Sophie entre molesta y asustada.
“No te enfades conmigo Sophie!” “No pude evitar jugarte una broma!” “Ibas tan perdida en tus pensamientos que…” Se excusó Dorian entre risas ahogadas.
“No es gracioso!” Bufo Sophie enfadada.
“Iba a invitarte a una fiesta mañana pero ahora creo que mejor iré sola.” Sophie comenzó a caminar ignorando a Dorian.
“Sophie perdoname por favor!” Poniéndose de rodillas frente a ella, Dorian tomó ambas manos de Sophie e hizo una cara de puchero.
Sophie apenada porque la gente los veía le dijo rápidamente.
“Dorian levántate, la gente nos ve…” “No me interesa la gente!” “Me levantaré hasta que tú me perdones.” Dijo Dorian mirándola a los ojos.
“De acuerdo te perdono, levántate ya por favor!” Dijo Sophie nerviosa.
Sonriendo Dorian se levantó y cargó a Sophie por la cintura.
Le dio un par de vueltas sonriendo para después besarla.
“Parece un niño pequeño…pero besa tan bien.” Pensó Sophie mientras con cuidado Dorian la bajaba lentamente.
Molly entraba apresuradamente al hospital e iba directamente al pasillo principal.
Decker la esperaba ahí ansioso.
“Molly, entremos en esta habitación vacío.” Ambos entraron y de aseguraron de cerrar la puerta para que nadie los interrumpiera.
Molly le explicó que después de que Él se había ido de la empresa uno de los empleados le había dejado unos documentos que Decker tenía que firmar.
Una hoja habia caído y ella la levantó mirándola intrigada.
Molly le enseñó a Decker esa hoja en particular.
Le mostró la hoja y Decker se enfadó al instante.
Arrugó la hoja con una mano y la aventó hacía la pared más cercana.
Decker se pasó las manos por el pelo repetidas veces y entonces le dijo a Molly.
“Sabes lo que esto significa Molly?” La chica lo miraba temerosa.
“Podrían haberme desfalcado por completo.” “O haberme comprometido en contratos y asociaciones que no me convienen, ni a mi empresa.” “Podría haber perdido todo!” Gritó Decker furioso Algo dentro de Él se desconectó.
Sally estaba hospitalizada.
Alguien los había seguido por quién sabe cuánto tiempo y a con que fin.
Todo eso ya había rebasado la paciencia del joven.
Decker estrelló sus puños con fuerza contra la pared.
Molly lo observó asustada y atónita.
Jamás lo había visto furioso en su vida.
Decker empezó a dejar manchas de sangre en la pared y Molly le pidió que dejara de golpearla.
Pero Decker no la escuchaba, su furia era más grande.
“Decker ya detente, ya ” Y sin poderlo soportarlo más Molly lo abrazó fuerte por detrás y puso sus manos en su pecho.
Ya no quería verlo lastimarse y quería consolarlo de alguna forma.
Decker al instante dejó de golpear la pared al sentir las manos de Molly abrazándolo…
Se quedó quieto y entonces Él pudo ver sus manos ensangrentadas.
Molly al sentir que ya se había tranquilizado dejó de abrazarlo y se puso frente a Él.
Lo miró directamente a los ojos y tomó con cuidado sus manos lastimadas entre las de ella.
“Es bueno que haya descubierto eso Decker.” “Ahora puedes tomar medidas contra las personas que te están haciendo daño y te ayudaré discretamente.” Molly habló dulcemente para calmar a Decker.
Podía ver en los ojos de Decker como su ira desaparecía y poco a poco se tranquilizaba.
Molly acarició su mejilla y sin darse cuenta los dos se fueron acercando hasta que sus labios se juntaron…
Molly jamás pensó besar a Decker!
Y Decker jamás pensó besar a Molly!
Sin embargo ahora los dos disfrutaban de ese beso robado.
Se abrazaron y el beso se volvió más profundo.
El dolor de las manos de Decker le hizo separarse.
Ambos jadeaban mirándose fijamente a los ojos sintiéndose confundidos.
“Decker, será mejor que te curen tus heridas…” “Ven, vayamos a la enfermería.” Salieron juntos de esa habitación de hospital y caminaron juntos a la estación de las enfermeras.
Ninguno de los habló de lo que acababa de pasar.
******By Liliana Situ*****
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