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El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 34

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34: Capítulo 34 34: Capítulo 34 Sophie descansaba sentada en el regazo de Dorian y Él acariciaba su suave cabello mientras la besaba.

Su cabello de la bella jovencita olía a fresas y su piel era muy suave.

Dorian había llegado muy temprano al departamento de Sophie.

Había comprado el desayuno para Marie, Sophie y para Él.

Marie después de acompañarlos en el desayuno fingió haber olvidado algo en su oficina.

A toda prisa se arregló y tomó sus cosas para salir del departamento.

Quería darles un tiempo a solas, pues ella aprobaba a Dorian.

Y quería que Sophie fuera feliz otra vez.

“Dorian, no me mires…” “Debo verme muy desaliñada…” “Ni siquiera me he quitado la pijama.” Dijo Sophie bajando la mirada apenada.

Dorian había llegado a las 7 de la mañana.

“Te ves hermosa así Sophie.” “No quisieras que fueramos a tu cama a destenderla más?” Insinuó Dorian.

“Dorian!” “Que malo eres.” Sophie le dio un golpe juguetón en su brazo fingiendo molestia.

“Jajajaja, no te asustes Sophie!” “Tendremos intimidad cuando tú lo decidas Sophie.” “Yo esperaré por ti pacientemente.” Dorian habló mirándola tiernamente.

Sin embargo las cálidas manos de Dorian comenzaron a acariciarla debajo de su pijama.

Sophie sintió sus grandes manos en su vientre y después en su espalda…

Cerró los ojos apoyada en su pecho.

La respiración de ambos se agitó.

“No…

Dorian…” “Aún no, por favor…” Rogó Sophie con voz temblorosa reuniendo toda la fuerza de voluntad que tuvo.

Ella no sabía si se podría contener.

“Te deseo Sophie…” “Ambos somos adultos y te prometo que te cuidaré…” “No te haré daño.” Trató de convencerla Dorian con una voz encantadora.

“Por favor Dorian…” Suplico Sophie.

“Aahh…está bien Sophie.” Algo frustrado Dorian se puso de pie.

Caminó hasta la mochila que había traído consigo.

También había llevado consigo en un porta trajes el disfraz que usaría para la fiesta de la empresa de Sophie más tarde.

“Toma, los compré para ti, espero te gusten.” Dorian le extendió una cajita a Sophie.

Dentro de ella habían unos pupilentes azules.

“Gracias Dorian!” “Con ellos complementare mi disfraz!” Agradeció emocionada Sophie.

“Si, a qué hora nos vamos de aquí Sophie?” El tono de voz de Dorian era de enfadó.

Sophie se acercó a Él para intentar animarlo.

“Perdoname Dorian, no te enojes conmigo…” “Es solo que yo…” “Bueno quiero esperar un poco más para conocerte un poco más.” “Eso está mal?” Preguntó la niña intentando que Dorian la mirará a los ojos.

Dorian iba a contestarle, pero una llamada del número que ya conocía sonó en su celular.

“Sophie, debo contestar.” “Estaré en el pasillo afuera mientras tú te cambias de acuerdo?” El chico habló mientras salía del departamento de Sophie.

“Si, Dorian, está bien.” Sophie se sintió algo culpable.

Pero es que ella aún no quería hacer algo tan íntimo con Él.

En ese momento recordó a Duncan y sus amenazantes palabras hicieron que un escalofrío recorriera su espalda.

Sintió como si le estuviera siendo “infiel” a Duncan.

“Que tontería.” Pensó la niña Y cantando su canción favorita de K-Pop comenzó a cambiarse de ropa.

“Soy Dorian.” Dorian contestó la llamada.

“La mitad del dinero ha sido depositado a tu cuenta, puedes revisarlo.” La voz masculina contestó.

“La otra mitad se te dará mañana en persona en el lugar que ya conoces.” “De acuerdo.” Contestó Dorian.

“Si no haces lo que acordamos retiraré todo el dinero…” “Y te mataré junto con tu hermano.” Amenazó la voz masculina.

“Lo sé, no se preocupe, cumpliré.” Dorian colgó.

Guardó ese horrible celular en su bolsillo.

Dorian tocó la puerta le avisó a Sophie que iría rápido al banco, ya que tenía que revisar un deposito.

Le dijo que regresaría en dos horas.

Sophie contestó que estaba bien y Dorian se fue corriendo al banco Con ese tiempo disponible, Sophie visitó a su padre en el hospital.

Ella se sorprendió que la salud de su padre, David había mejorando mucho.

Las enfermeras le informaron a Sophie que su padre había estado siguiendo todos los procedimientos al pie de la letra y comía bien.

La operación sería fijada en un par de semanas más.

Sophie le contó de la fiesta de disfraces en la nueva sucursal de diseño.

David le pidió que se divirtiera mucho.

También la felicitó por ahora estar trabajando en lo que ella realmente era buena y lo que le gustaba.

De regreso a su departamento, Sophie iba muy feliz con sus audífonos escuchando música, pero sintió que alguien la seguía.

Por más que ella observó ansiosa por todos lados si había algún auto o alguna persona con actitud extraña.

Pero no pudo ver a nadie y prefirió apresurar el paso hacia su departamento.

Duncan en el gimnasio golpeaba un saco de box para prepararse para esa noche.

No le había avisado a Oliver que había regresado, ni a nadie.

Aún estaba enojado porque le habían dicho que Sophie tenía un “novio.” Duncan quería destriparlo con sus propias manos.

Y a esa infiel de Sophie encerrarla en algún departamento suyo para que solo Él pudiera verla y tenerla en su cama.

Además, Duncan había visto que ese tal Dorian la había casi violado…

Golpeó con más fuerza el saco con su puño.

Revisó su celular de última generación y buscó la canción que traía dándole vueltas en la cabeza.

Cuando estuvo en la terapia con Lía, la escuchó, pues Sten y Lía eran muy aficionados a los juegos en línea.

Alcanzó a escuchar algunas estrofas en inglés y le parecía adecuadas las letras para lo que se preparaba a hacer.

“Se llama The Howling, de Whitin Temptation…” “Lía, no solo tienes influencia sobre Sten.” “Ahora también me influenciaste a mi.” Pensó Duncan.

“Hummm…interesante…” “Esta música me incita a golpear con más ganas a alguien…” “Es muy adecuada para mi ánimo de matar traidores.” Un vídeo llegó a su chat personal.

En ese vídeo se podía apreciar a su antigua espía muerta.

“Estúpida.” Pensó Duncan.

Buscó en su mente a quien podría entrenar para ser su espía personalizado.

Decker tenía formados a todos los empleados de oficinas frente Él.

En voz autoritaria los interrogaba acerca del asunto de la hoja sospechosa.

Ninguno de sus empleados nunca había visto tan furioso su jefe desde que los había contratado.

Al ni obtener las respuestas que quería escuchar, Decker les pidió que firmarán sus renuncias.

No quería darles otra oportunidad ya que sentía que todos ellos estaban en su contra.

Claro que les dió con sus respectivas liquidaciones de ley.

Molly estaba con Decker y tomaba nota de todo lo que ocurría.

Sally aún todavía permanecía hospitalizada.

Así que por el momento Molly fungía como asistente personal de Decker.

“Molly, pide a recursos humanos que comience la búsqueda de talento que sea más fiel a la empresa.” “Así lo haré Decker.” “Pero tú estás bien?” Inquirió Decker al verlo tan molesto.

“Si Molly, gracias por preguntar.” Fue la respuesta de parte de Decker.

Molly le dió una sonrisa algo resignada y salió de su oficina.

“Molly!

Molly!” “Espera!” “Decker que pasa?” “Ocurrió algo mal de nuevo?” “mmmhhh….” Molly había entrado deprisa a la oficina de Decker.

Tenía miedo de que de nuevo algo extraño pasará debido a todo lo que había ocurrido.

Molly nunca esperó que cuando su mano empujó la puerta, Decker la abrazó hacía Él para besarla.

Decker actuaba por impulso y la necesidad de refugiarse en ella en ese momento tan estresante para Él.

Molly no pudo resistirse.

“Perdona, perdoname Molly…” Dijo jadeante Decker cuando se separaron sin dejar de abrazarse.

“Yo lo necesitaba.” Declaró Decker acariciando la pequeña carita de Molly.

Ella trataba de tranquilizar su corazón palpitante.

“Besas tan bien Decker.” Molly lo abrazó pensando esto.

Ambos quedaron en silencio de pie abrazados fuertemente, con los ojos cerrados en medio de la oficina.

Ninguno sabía que estaba pasando con los sentimientos del otro…

Solo sabían que esos besos robados les sabían a gloria.

“Decker…ya debo irme a recursos humanos.” Molly intentó separarse de los brazos de Decker.

Pero Él la abrazó apretándola a su cuerpo.

“Aún no Molly, por favor…” “Déjame estar así contigo un momento más.” Rogó Decker en voz baja.

“Tengo miedo de enamorarme de ti Decker…” “Tu ya estas saliendo con Sally.” “Temo que no mi amor no sea correspondido….” Pensó Molly quien trataba de contener en sus ojos las lágrimas que estaban a punto de caer.

“Yo tampoco se que me pasa…” “La razón me dice que no está bien lo que hago por Sally.” Decker habló dándole besitos en la frente de Molly.

“Pero no puedo evitarlo Molly, simplemente no puedo evitarlo.” Declaro Decker suspirando.

“Decker te comprendo.” “Tal vez los dos podemos….mmhhhh…” Decker y Molly se fundieron de nuevo en un beso urgente.

Una solitaria lágrima silenciosa rodó por la mejilla de Molly.

Decker con su gran mano la limpió sin dejar de besarla.

“No llores Molly, todo estará bien.” “Lo prometo.” Le dijo Decker cuando por fin dejó de besarla.

Molly lo miró con ojitos llenos de lágrimas y esperanzas.

***By Liliana Situ***

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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