El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 35
- Inicio
- Todas las novelas
- El Proihibido Amor de un CEO
- Capítulo 35 - 35 Capítulo 35
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
35: Capítulo 35 35: Capítulo 35 Marie estaba con su novio platicando emocionada de que iba a entrevistar a Joshua y verlo en persona.
En fotografías se veía muy guapo y joven.
Se mostraba profesional frente a su novio pero por dentro parecía una colegiala que conocería a su Idol favorito.
“Tienes todo lo que necesitas?” Preguntó Brian, el novio de Marie.
“Así es mi amor!” “Mi libreta con las preguntas elegidas, mi grabadora de mano, pluma…” “Me veo bien?” Su novio alzando las cejas la vió y preguntó desconfiado.
“De verdad solo vas a hacerle una entrevista a ese pintor, Marie?” “Si, así es mi amor, no te enceles!” “Tú sabes que eres el único en mi corazón Brian.” “Huuummmm….” Murmuró él novio de Marie algo incrédulo.
Marie le dió un gran beso y arrancó su auto para poder llegar un poco antes a la oficina de Joshua.
El disfraz de Darla, la jefa de Sophie era de Alicia en el País de las maravillas.
Duncan había pedido un disfraz con máscara y le habían enviado uno de una serie nueva y popular de Netflix.
Un overol rojo con cierres falsos y una capucha más una máscara fue lo que encontró dentro de la caja de cartón de paquetería.
La máscara de plástico se asemejaba bastante a la cara del pintor español Salvador Dalí con esos bigotes largos.
Duncan se lo probó y le quedaba perfecto.
Ocultaba todos sus rasgos e incluso traía guantes negros.
“Vaya…está es una buena idea.” Pensó cuando se vió en el espejo.
“Listos los preparativos para la noche.” “Creo que descansaré porque no creo poder dormir por la noche.” Se dijo a su mismo Duncan.
“Sophie…pronto serás mía de nuevo.” Un mensaje de texto de su padre lo sacó de sus pensamientos.
El mensaje le recordaba que debía de ir a casa de los Sinclare pues su padre, Jonathan Blank iría también.
Sin muchos ánimos, Duncan se vistió de traje y manejó su propio auto hasta llegar a la villa de los Sinclare.
Su Alfa Romeo plateado de Duncan le gustaba mucho, pues era llamativo y elegante.
Manejando atento al tráfico, Duncan seguía pensando en todo lo que tenía que hacer por la noche.
Darla, la jefa de Sophie junto con Oliver habían llegado temprano a la sucursal y supervisaban los últimos detalles.
En la villa de Oliver, Annie elegia su disfraz.
Oliver le había llevado una selección de ellos, todos tenían máscara.
No podía darse el lujo de mostrar su cara…
Pensando en que era una muerta viviente buscó si habría algún disfraz de Halloween con máscara.
Un vestido de tutú blanco algo ensangrentado con una máscara con unas grandes X en cada ojo que brillaban con luces de neón le llamó la atención.
La máscara tenía también la boca cosida y se veía bastante perturbadora.
Al estar sola se lo probó y se miró al espejo.
Además traía un frasco de sangre falsa.
“Muy adecuado para la ocasión.” “Sophie, nos veremos pronto…” “Duncan mi amor te veré a ti más pronto de lo que esperas.” Pensó Annie.
Oliver y Annie sabían que Duncan había regresado a al ciudad y que asistiría de incógnito a la fiesta.
“Padre, señor Sinclare, señorita Vivian.” Duncan saludó muy cortesmente a los presentes en la villa cuando entró a la casa de la familia Sinclare.
Vivian corrió a abrazarlo y ambos padres sonrieron por el gesto de la chica.
“Veo que tu hija y mi hijo se llevan bien Jonathan.” Comentó el padre de Vivian al observarlos juntos.
“Espero que tú muchacho anuncie pronto el compromiso con Vivian.” Dijo con autoridad el señor Sinclare.
“Así lo hará amigo, así lo hará muy pronto.” “Yo mismo me encargaré de que eso suceda antes de lo esperado amigo.” Dijo con confianza Jonathan Blank.
“Pasen al comedor, la cena está lista.” Pidió el padre de Vivian Él y su hija se adelantaron al comedor.
“Dennos un segundo, iremos enseguida.” Pidió Jonathan quien se quedo de pie frente a Duncan.
“Padre.” Dijo Duncan mirandolo con recelo.
“A qué juegas mocoso?” Cuestionó su padre.
“No juego padre, tuve algo que hacer.” Respondió Duncan.
“Crees que soy estúpido Duncan?” “Tus asuntos no me interesan, ni tus mujeres.” “Pero quiero que te cases con Vivian lo antes posible.” “Anuncia en este momento el compromiso con ella.” Ordenó Jonathan a su hijo.
“Padre, ahora no puedo en verdad.” “Tonterías!
Harás lo que yo digo muchacho tonto!” “No debes cuestionar mis órdenes hacía ti.” Dijo Jonathan terminante, quien al entrar al comedor dibujó una gran sonrisa en su rostro frente a los Sinclare.
Duncan estaba más que molesto con su padre, quien más parecía su enemigo que su padre.
Nunca lo había querido ya que siempre le recordaba que por su culpa, su madre había muerto.
Y también le decía que por su culpa había pedido al gran amor de su vida.
No hubo día en que el pequeño Duncan no fuera bombardeado con esas recriminaciones de su parte el poco tiempo que convivían juntos.
Duncan se crío casi solo con la servidumbre.
Y después de ser secuestrado, aprendió de la crueldad del mundo y de su propio padre, quien solo veía por sus intereses monetarios.
Disimulando lo más posible entró al comedor y tomó la mano de Vivian, quien encantada le dió un beso en la mejilla y lo sentó al lado de ella.
“Todo listo?” Preguntó Oliver por celular.
“Si mi amor, ya tengo el disfraz perfecto.” Respondió Annie coqueta.
“Enviame una foto, quiero verte Annie.” Oliver observó el celular con atención.
“Es más que adecuado!” “Y no se ven tus facciones.” “Pero usa pupilentes negros para que oculten por completo tus ojos Annie.” Ordenó Oliver.
“De acuerdo, esperaré el auto más tarde.” Dijo Annie con desenfado.
“Claro, en unas horas lo enviaré.” “Maquíllate bien nena, serás la sensación.” “Estás seguro que irá?” Preguntó Annie.
“Si, todos vendrán.” “Con el que quieres saldar cuentas asistirá sin falta.” Respondió Oliver.
“Será interesante.” Pensó Annie.
“No olvides tu característico perfume Annie.” “No lo haré, hasta más tarde mi amor.” Oliver colgó y volvió a disfrutar de su comida tranquilamente en un reservado de un lujoso restaurante, solo para Él.
El traje de anonymous al lado de Él esperaba para ser usado por la noche.
Dorian insertó nervioso su tarjeta de nuevo en el cajero y la cantidad que le mostró la pantalla casi lo hace brincar de alegría.
“Hermano, pronto te sacaré de ahí!” Pensó Dorian sintiendo un alivio profundo.
Sophie con cuidado se ponía los lentes de contacto en sus ojos, pero le estaba costando trabajo.
Miró su reloj y casi era hora de que ella se fuera a la fiesta pues debía llegar antes.
“Dorian aún no vuelve…” “Debería llamarlo?” Se preguntó indecisa Sophie.
“Si, eso haré.” “Porque un chico como Él tendrá ese celular tan viejo y desactualizado?” Cuando iba a marcarle a Dorian, Sophie escuchó golpes en la puerta de su departamento.
“Perdona Sophie, había mucha gente, pero ya regresé…” “Wow luces tan hermosa Sophie!” Dorian la admiró de pies a cabeza.
“Gracias Dorian!” “Aún me falta un pupilente pero, tu no estás cambiado aún.” Le reprochó Sophie al verlo sin su disfraz.
“No te preocupes Sophie, me cambiaré enseguida.” “Puedo usar tu baño?” Preguntó Dorian entrando al departamento.
“Si, claro, adelante.” Dándole un beso a Sophie, Dorian entró rápido al baño.
“Sophie…” “Discúlpame por lo que haré más tarde.” Pensó Dorian con un raro sentimiento de culpa.
“Señor Sinclare, quiero pedirle un momento de su atención.” Habló Duncan.
“Te escucho muchacho.” “Señor Sinclare quiero pedirle la mano de su hija, la Señorita Vivian en matrimonio.” Dijo Duncan mirando con ojos amorosos a Vivian.
Vivian ahogó un grito de alegría con sus dos manos.
“Me parece bien Duncan.” “Fijemos la fecha de la boda en la sala, pasemos por favor.” Los dos hombres mayores caminaron juntos charlando y riendo, pensando en cuantos nietos tendrían.
“Sabía que harías lo correcto.” Dijo Vivian triunfante.
“Estás dentro de una farsa querida, ahora será a mi modo el juego.” Respondió mordaz Duncan.
“No quieras pasarte de listo conmigo Duncan.” “No soy una pobre estúpida que puedas dejar varada en un hotel lleno de reporteros para humillarla.” Amenazó Vivian.
“CALLATE…eso no es de tu incumbencia.” Duncan se enojó por su comentario.
“Hummm…ya lo veremos.” “Por lo mientras no quiero verte cerca de esa puta, comprendes Duncan?” “Ahora vamos nos esperan nuestros padres.” “Pero sonríe!” “Actúa como si estuvieras feliz querido…” Dijo Vivian tomando su brazo y llevándolo a la enorme sala.
Sus padres ya estaban sentados en los mullidos sillones y ellos fingieron ser una pareja de novios muy enamorada.
Duncan miró la hora en su caro reloj.
Ya era hora de ponerse en marcha.
Fingió que se le había presentado una emergencia en su empresa se retiró.
Casi era hora de la fiesta de disfraces y debía estar bien preparado.
La fiesta prometía ser muy interesante para Él…
Y para otras dos personas más.
Una de ellas moriría por su propia mano y quería ver cuando la luz de esos imbéciles ojos se escapaba.
Y la otra persona sufriría un castigo adecuado a sus infieles acciones.
***By Liliana Situ***
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com