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El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 40

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40: Capítulo 40 40: Capítulo 40 Sophie despertó en el momento que Duncan comenzaba a quitarle el disfraz desgarrado de Salior Scout.

Los movimientos de Duncan eran gentiles.

Incluso se podía decir que transmitían amor y cuidado hacía ella.

Temerosa y sumamente nerviosa de estar en sus manos, Sophie no respiraba bien.

Se sentía muy mareada.

Las imágenes de Él disparándole a Dorian se repetían una y otra vez en su mente.

Sophie no sabía que Duncan podía ser tan despiadado.

Pero, Duncan la había rescatado de Dorian…

Si Él no hubiera aparecido justo en el momento, Dorian habría abusado de ella con éxito.

Por eso, ahora la forma en la que la trataba la confundía demasiado.

Sophie creía firmemente, que si Él descubría que estaba saliendo con alguien a sus espaldas la torturaría inmediatamente.

O la mataría de alguna forma muy dolorosa.

Sophie esperaba lo peor de Duncan.

Con sumo cuidado Duncan envolvió a Sophie en una suave sábana para llevarla a la bañera.

La sentó con cuidado en el wc mientras revisaba que el agua tuviera la temperatura adecuada.

Quería darle un baño a conciencia a Sophie.

Él quería eliminar todo rastro de las manos de Dorian.

Sus inmundas manos que se habían atrevido a tocar lo que era suyo.

“Duncan…” Dijo Sophie débilmente.

Ella buscaba su mirada pues quería saber si Él estaba jugando con ella psicológicamente.

“Sshhhh…no hables Sophie.” Duncan comenzó a desvestirse lentamente.

Sophie se tapó el rostro con sus manos, pues no quería verlo desnudo.

Divertido por verla actuar como una niña, Duncan rió.

Él vertió algo de burbujas en la bañera y preparó hielo para la mejilla inflamada de Sophie.

Además de que tenía en su poder algo especial para más tarde…

Sin que ella quitara las manos de su rostro, Duncan la levantó.

Sophie obedientemente dejó que Él le quitará la sábana revelando su hermoso y pequeño cuerpo desnudo.

Duncan por fin sentía que tenía todo bajo control.

Alguien había estado confundiendolo con el recuerdo de Annie.

Eso lo había distraído.

Pero ahora tenía a Sophie con Él en ese momento.

Ella era real, podía tocarla, abrazarla, besarla tanto como quisiera.

Y Sophie dejaba que Él hiciera con ella lo que quisiera sin protestar.

Duncan tomó su mano y ambos entraron a la enorme bañera llena de burbujas de jabón y esencia de fresa.

Sophie abrió los ojos despacio cuando se sentó…

Tenía miedo de que Duncan la ahogara en la bañera.

Por lo cual se aferró con sus manos a una orilla de la bañera.

Duncan por su parte tenía un as bajo la manga para obligarla a estar con Él indefinidamente.

Y está vez se encargaría de que se portara bien.

Tomó una suave esponja y se dispuso a limpiarla.

Sophie no emitió ningún sonido mientras Duncan lavaba su cuerpo.

Ella fue muy dócil en sus manos mientras su mente pensaba mil cosas.

Todas ellas terribles y mortales.

Ella creyó que Dorian era un príncipe azul para ella y que por fin sería amada por alguien bueno.

Pero Dorian había fingido tan bien amarla que ahora Sophie se sentía dolida, usada y lo peor…

Ella había caído como una tonta en su juego.

Dorian casi se había aprovechado de ella.

“Parece que te divertirse cuando estuve fuera Sophie.” “Dime, Él te trató mejor que yo?” Duncan habló.

Su voz grave interrumpió los pensamientos de Sophie.

“Duncan…” “Tú simplemente desapareciste y no supe que hacer.” Se excusó Sophie.

“Claro que supiste que hacer Sophie.” ‘”Estuviste con alguien más no es así?” Declaró Duncan mientras frotaba con cuidado la espalda de Sophie.

“Así que es tu elección decirme ahora que tanto pasó con ese tipo…” “O puedo usar el “suero de la verdad.” “La decisión es toda tuya Sophie.” Sophie sabía a qué se refería Duncan por “suero de la verdad.” Ya lo había usado antes en ella.

De ese modo Duncan se había enterado que le había dicho a Decker que había aceptado ser su amante.

Rompiéndole el corazón a Decker en el proceso.

Sophie comenzó a ponerse nerviosa.

Debería decirle todo lo que pasó con Dorian?

Todos los besos y caricias que compartieron?

Duncan sin prisa lavo el cabello de la niña con un shampoo especial con olor a fresas.

Después lo enjuagó delicadamente.

Sin importar lo que Duncan le dijera, Duncan de todos modos usaría el suero de la verdad en ella.

Quería saber hasta el último detalle incomodo e íntimo que ellos dos tuvieron.

De ese modo, Duncan podría elegir el mejor el castigo para ella.

“Por cierto, tu amiga Marie llamó.” Dijo Duncan.

“Se oía afectada al dejar el mensaje de voz en tu celular…” Sophie volteó a ver a Duncan.

“Le mandé un mensaje donde le decías que pasarías la noche fuera.” “Y que la verías el domingo por la noche.” Sophie solo asintió en silencio.

Si bien, le agradecía a Duncan que la hubiera salvado de Dorian…

Había sido necesario matarlo?

“Esta noche te quedarás conmigo y continuaremos como siempre me escuchaste?” Ordenó Duncan fríamente.

“Pero fui transferida al edificio de diseño por el señor Oliver.” Respondió Sophie en voz baja.

“En serio?” ” Hum, en ese caso…” “Deberás dejarme mi té preparado en mi oficina antes de que vayas a la sucursal de diseño.” “Estarás bajo mis ordenes solamente.” “Tienes prohibido acercarte a otro hombre, haz entendido?” Dijo Duncan con severidad.

“Si.” Respondió sumisa Sophie.

Duncan se relajaba mientras Sophie se tensaba cada vez más.

Las grandes manos de Duncan dejaron a un lado la esponja y comenzaron a acariciar el cuerpo desnudo de Sophie.

Sus dedos comenzaron a jugar y entrar en ella.

Sophie comenzó a jadear y gemir mientras trataba de controlarse.

Una parte de ella extrañaba a Duncan.

Ella se preguntaba si era masoquista.

“Cómo extrañé estar dentro de ti estos días” “Creo que los siguientes viajes de negocios irás conmigo Sophie.” “De esa forma me complaceras en la cama durante mi estancia.” Dijo Duncan mientras la levantaba por la cintura para que pudiera entrar en ella.

“Mmhh…” Sophie murmuró mientras se mordía los labios cuando su miembro entró en ella.

Duncan le susurró….

“Ningún otro hombre tiene derecho a tenerte más que yo.” “A mí no me gusta compartir mis posesiones y nadie más podrá disfrutar de ti.” Sin decir más la recargó en su pecho y comenzó a besarla.

Sophie sentía sus manos.

Sus embestidas.

Sus labios que la devoraban.

Ella se dejó llevar por las deliciosas sensaciones.

Duncan se levantó junto con ella para recostarla todavía mojada en la suave cama.

“Tenemos toda la noche para seguir jugando Sophie.” “Pero antes tienes que decirme la verdad.” Duncan inyectó a Sophie el suero de la verdad.

En una Villa, Oliver y Annie degustaban una botella de buen vino mientras conversaban de lo que harían a continuación.

“Duncan mató al chico.” “La chica sigue en el hospital, que haremos ahora?” Preguntó Annie.

“Buscaré la forma de que mi abuela me venda sus acciones y así poder competir con Duncan.” “Su grupo clandestino aún no se recupera del todo.” Dijo Oliver.

“Ahora tendremos que ser más cuidadosos.” “Debemos ir despacio si queremos destruirlos por completo.” Oliver habló severamente.

“En cuanto al chico…” “Tenemos un vídeo interesante que podemos hacer llegar a las autoridades…” “Aunque dudo que lo vinculen a menos que presentemos el arma.” Oliver bebió de su copa.

“Seguiré apareciendo furtivamente para desestabilizarlo y confundirlo.” Annie bebió de su copa.

“Me parece bien.” “Por ahora deberé aparentar ser el primo amable y bondadoso de siempre…” Oliver se terminó su bebida.

“Annie, me temo que te dejaré sola una temporada.” “Tal vez mi primo me mande a un sucursal lejana.” Oliver suspiró porque sabía lo que le esperaba con Duncan de regreso a la empresa.

“Volveré lo más pronto posible y te daré instrucciones de que debes hacer.” “De acuerdo?” Oliver acarició la cara de Annie.

“Si mi amor.” “Entonces, podemos comenzar a despedirnos en la cama?” Annie sugirió coquetamente.

“Claro que sí, tus deseos son mis ordenes Annie.” Abrazados, mirandose fijamente, Decker y Molly descansaban felices debajo de las sábanas en la gran cama del departamento de Decker.

“Que somos ahora Decker?” Preguntó Molly.

“Seremos lo que tú quieras Molly.” Decker habló lo más tranquilo que pudo.

“Yo prefeririá que fueras mi novia oficial, si estás de acuerdo Molly.” Dijo Decker acariciando su hombro desnudo.

“Y Sally?

Preguntó Molly.

“No te preocupes por ella Molly.” “Yo hablaré con Sally, ella entenderá.” Decker declaró mirando amorosamente a Molly.

“De acuerdo.” Molly se recargó en su fuerte pecho.

“Entonces…es un si Molly?” “Si Decker..si…mil veces si!” “Quiero estar contigo siempre.” La felicidad embargó a Decker quien abrazó a Molly más fuerte.

La pegó a su pecho mientras inundaba de besos todo su rostro.

Los labios de ambos se buscaron despacio primero…

Pero después comenzaron a devorarse con ansias.

Sus manos comenzaron a recorrer el cuerpo del otro.

Parecía que no habían tenido suficiente uno del otro…

Una nueva ronda de sexo sudoroso, vigoroso y delicioso, comenzó en la habitación.

Ambos se disfrutaron, sin prisas.

****By Liliana Situ*****

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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