Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 41

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El Proihibido Amor de un CEO
  4. Capítulo 41 - 41 Capítulo 41
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

41: Capítulo 41 41: Capítulo 41 Sophie miraba al hombre que la secaba con una toalla.

Nunca había notado el marcado físico que tenía.

Pero también tenía heridas viejas, rasguños y moretones.

Con el suero corriendo por sus venas, Sophie le contó todo acerca de ella y Dorian.

Como lo había conocido.

Como se hicieron novios.

Le dijo que jamás habían intimado para satisfacción de Duncan.

También le dijo como la había engañado para llevarla a ese cubículo para violarla por el bien de su hermano.

Duncan la escuchó con calma y no le mencionó nada del vídeo alterado ni de qué la había mandado seguir.

“Muy bien, estoy satisfecho con tus respuestas.” “Comprendes que eres mía y que nadie más puede estar en tu vida?” Duncan la miraba atentamente.

“Si.” Afirmó Sophie.

“Buena chica, ahora compláceme en la cama.” “Si lo haces bien no te castigaré.” Duncan acarició a Sophie.

“Tengo entendido que ganaste un viaje para dos personas a la playa…” “Creo que nos vendría un fin de semana juntos para relajarnos no te parece?” Duncan esbozó una sonrisa malévola.

Él ya estaba imaginándose y saboreando todo lo que podía hacer con ella en esos dos días…

SOLOS.

Durante toda la noche y madrugada Duncan reclamó a Sophie como suya en muchas y muy variadas posiciones.

Duncan volvió a tomar fotos de Sophie.

Las que había perdido al ser dañado su celular en el ataque.

Contento por eso, durmió exhausto.

Sophie durmió sumamente cansada, pues todavía era algo inexperta en el sexo.

Pero en las expertas manos de Duncan ella disfrutaba mucho.

Los invitados abandonaron la sede de la fiesta y nadie notó a Dorian en el segundo piso.

El domingo por la mañana, el personal de limpieza llegó y comenzaron sus labores.

La pobre chica de limpieza gritó tan fuerte y se desmayó cuando encontró el cadáver de Dorian en el piso en un charco de sangre.

La policía no tardó en llegar.

Llamaron a Darla, la Directora y Responsable de ese edificio junto con Oliver por ser el dueño del mismo.

También llamaron a Sophie a su celular y ella contestó.

“Señorita Sophie musen?” Una voz masculina preguntó.

“Si, ella habla, quien es usted?” Dijo Sophie algo adormilada.

“Soy el Inspector Dan, necesitamos que venga a la estación de policía cercana a su edificio de diseño…” “Su novio fue asesinado.” El inspector miró al cadáver mientras hablaba.

“De acuerdo, iré lo antes posible.” Duncan escuchó la conversación.

Él preguntó a Sophie.

“Que le dirás a la policía?” “No se….” La chica cerró los ojos un segundo.

Duncan sacó el arma y se la mostró.

“Esta es el arma con la que asesiné a tu ex-novio.” “Si yo quiero podría mandarla anónimamente y entonces tú irías a la cárcel?” “Yo?” “Pero si es tu arma!” “Yo no disparé!” Sophie sintió que el corazón se le salía del pecho.

“Yo traía puestos guantes.” “Tus huellas digitales están en esta arma.” “Por eso vas a hacer lo que yo diga, comprendes?” Dijo Duncan amenazadoramente.

Sophie se sintió chantajeada y cada vez mas enredada en la trampa de Duncan.

Él era rico y poderoso.

Tenía muchas influencias en la política, policía y en el bajo mundo.

Era la palabra de Sophie, una simple empleada suya, contra la de Él.

Sophie sabía que saldría perdiendo.

“Que pensaría tu adorado padre al enterarse de que su amada hija mató a su novio?” Duncan la miró despectivamente.

Sophie pensó en su padre y en que su corazón no resistiría esa noticia.

Ella no quería que fallecería por su culpa.

Mancharía el nombre de la familia musen y todas las personas que quería podría verse afectadas.

“Ahora, esto es lo que dirás.” “Si te portas bien, desapareceré el arma y nadie sospechara de tí.” “Pero si sigues portandote mal la enviaré y me encargaré de que tú padre no reciba el transplante.” “Y que todos a tu alrededor sufran…entiendes?” Dijo Duncan triunfante.

Sophie bajó la cabeza.

Ella entendió que su “amabilidad” había sido solo para tenerla bajo su control.

Triste, Sophie se puso ropa deportiva y se fue a la estación.

“John, mándame un testigo, necesito que sea confiable.” “Yo le diré que debe decir…” “Dile que le pagaré doble si hace bien su trabajo.” “La quiero en media hora en la dirección que te mandaré.” Por teléfono Duncan ordenó a su hombre.

Encendió un cigarro mientras veía a Sophie tomar un taxi.

Se sentía como un gato que tenía en su poder a un ratón.

Y se podía dar el lujo de jugar con el pequeño ratón y decidir en qué momento podría acabar con su vida de un solo movimiento.

“Señorita Sophie?” Una chica preguntó detrás de ella.

Sophie volteó a verla.

Duncan le dijo que alguien se presentaría y actuaría como testigo de que Dorian había discutido con ella.

Provocando que ella se marchara de la fiesta, dejando a Dorian vivo en ese lugar.

Ambas entraron a la estación fingiendo ser amigas.

El inspector Dan les tomó declaración.

Sophie lloró al ver las fotos de Dorian en el piso.

La mamá de Dorian lloraba amargamente porque se había enterado de que sus dos hijos habían sido asesinados.

Uno en prisión y el otro en una fiesta.

El teniente Dan dejó ir a Sophie y a la chica.

Pero les advirtió que no salieran del país hasta que averiguaran quien había matado a Dorian.

“Sophie, por dios, estás bien!” “Decker y yo ya nos enteramos de lo que le pasó a Dorian!” Molly al teléfono se escuchaba muy nerviosa.

Decker le quitó el teléfono y dijo.

“Sophie no tienes que decir nada sin un abogado, yo te representaré.” “No podrán incriminarte de nada.” “Gracias Decker por tu preocupación.” “Pero una testigo confirma que yo me marché primero de la fiesta y que Dorian se quedó…” Sophie luchaba para que su voz sonara…

tranquila.

“De hecho, encontraron muchos papeles de números telefónicos de mujeres en sus bolsillos…” Dijo Sophie algo molesta.

“Entonces, no estás en problemas Sophie?” Inquirió Decker.

“No, por el momento no Decker.” “El inspector Dan me ha dicho que no salga del país.” “No te preocupes, hablaré con Él y se arreglará todo.” Dijo Decker con confianza.

“No te preocupes Decker, de verdad.” “Se que nada malo me pasará.” “Debo colgar, despídeme de mi hermana por favor.” “Dile que nos vemos después en el hospital para visitar a papá.” Sophie colgó.

Caminó hacia un auto negro que la estaba siguiendo y se subió.

“Todo salió bien?” Preguntó Duncan.

“Si.” Respondió Sophie.

“Muy bien.” “Vamos a Luxury Life, quiero cambiar de departamento.” “Tengo hambre, quiero que me cocines algo y me prepares té.” “Después puedes darme un masaje.” Dijo Duncan sonriendo.

“Si.” Sophie se sentía como un pequeño ratón en las fauces de un terrible gato que jugaba con su presa.

Marie estaba tan enojada con su novio que no había dormido nada la noche anterior.

Pero se preparó para poder ir a ver a Joshua lo mejor que pudo y terminar su artículo.

“Dime Joshua, cual es tu inspiración para crear estás obras?” Preguntó Marie.

“Pues por el momento solo son mis emociones las que pintan.” “No tengo una musa que me inspire…” Respondió Joshua.

“Leí por ahí que te estás quedando en casa de la familia Blank.” “Se rumoreaba que Denisse Blank y tú estaban en un noviazgo…” “Es esto cierto Joshua?” Preguntó Marie.

“Lo siento, mi vida personal no es algo de lo que me agrade hablar Marie.” Dijo Joshua serio.

“Por eso no haré comentarios respecto a esto.” “Y te agradecería que no volvieras a mencionar a la señorita Blank.” “Lo entiendo Joshua, lo siento.” Se disculpó Marie apenada.

“No te preocupes, te gustaría acompañarme a comer?” “Por supuesto!

Gracias.” Joshua era un excelente conversador y un caballero.

Marie gustosa lo habría seguido a dónde Él quisiera.

Para ella, en todos los aspectos, Joshua era muy superior que su novio…

O ex-novio?

Decker acudió por Sally al hospital como se lo había prometido y la acompañó a su casa.

“Sally, tenemos que hablar.” “Decker, pasa por favor.” “Podremos hablar más tranquilos dentro.” Sally no era tonta y entendía que Decker realmente no la amaba.

Ella ya tenía el dinero que le habían prometido pero eso no significaba que podía dejar a Decker tan fácilmente.

Él podría proveerla de una vida cómoda, sencilla y lujosa.

Ella no estaba dispuesta a renunciar a Él.

Intuía que había otra mujer de por medio y se decidió a separarlos.

A como diera lugar y así retenerlo para tener beneficios de Él.

Molly, por otro lado se dirigía al súper mercado para comprar comida y prepararle la cena a Decker.

Se sentía en las nubes.

Estaba completamente enamorada de Él.

Unos pasos atrás de ella la alertaron y creyendo que era Decker, volteó a mirar.

Pero solo vió otro hombre que se le acercaba rápidamente.

La tomó por el brazo ante su sorpresa y la arrinconó en una pared.

“Porque estás saliendo con alguien más?” Preguntó el hombre.

“Porque ya no estás en la recepción de esa empresa?” “Porque no aprecias mis regalos?” El hombre de veía muy molesto.

Molly no entendía nada!

Quien era ese hombre y porque le reclamaba algo que ella no comprendía?

“Usted quien es y porque me está reclamando algo?” Dijo ella tratando de apartarse de Él.

“CALLATE!” “Pensé que apreciarías mis regalos, mis flores.” “Pero ahora veo que no.” “Además, te vi llegar con ese hombre por la noche y Él salió hoy.” “Tuviste sexo con Él?” Preguntó el hombre reteniendola.

“Eso no es de su incumbencia” “Suelteme!” “Déjeme ir!” “Ayuda por favor!” “Alguien ayúdeme por favor!” Gritaba Molly.

Ella intentaba zafarse del agarre del hombre.

El hombre sacó un pañuelo y lo puso en la boca de Molly.

Ella poco a poco fue debilitándose hasta desmayarse.

Él hombre la cargó y la metió en la parte trasera de su auto.

Una chica de un departamento vecino veía todo y llamó a la policía.

Apuntó las placas del auto y bajó corriendo por las escaleras para ver hacia donde se había ido el auto…

Pero ya no pudo ver nada.

“Secuestraron a esa chica…” Fue lo que la niña dijo.

Ella corrió a avisarle a su madre.

***By Liliana Situ****

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo