El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 46
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46: Capítulo 46 46: Capítulo 46 Las piernas de una dulce mujer se enredan alrededor de la cintura un hombre mientras hacen el amor en una suave cama.
Oliver disfruta tanto de Annie y ella se dejaba complacer.
Había tenido sexo la noche anterior con Duncan y recordó por lo extrañaba tanto.
Annie recordaba las caricias de Duncan.
Sus fuertes manos, su agarre algo agresivo en su cuerpo y su fuerte posesión en la cama le fascinaban a ella.
En la cama, Duncan era el que mandaba.
Él decidía las posiciones.
El tiempo que permanecía dentro de ella mientras le susurraba cosas sucias que la excitaban más y más.
Sus fuertes embestidas la habían hecho gritar de placer.
Mientras sus manos y dedos la recorrían con apremio y sensualidad.
Eso le agradaba muchísimo a Annie.
Oliver la tocaba delicadamente.
La acariciaba con ternura y ella sentía que le faltaba esa pasión fuerte y atrevida.
Aunque estaba enamorado de Annie, Oliver no confiaba del todo en ella.
Él sabía perfectamente que en cualquier momento ella podría traicionarlo por su primo Duncan.
Por eso mantenía planes ocultos que solo Él conocía.
Así como cuentas bancarias que solo Él manejaba.
Annie también le guardaba secretos a Oliver.
Lentamente había comenzado a estudiar a los Black para hacerse de otros aliados.
Hasta ahora solo uno de ellos le había respondido y eso la alegraba mucho.
Oliver aumentó la velocidad y fuerza en sus penetraciones.
Él miraba a la hermosa mujer enterrada gemir debajo de Él.
Ambos tuvieron un electrizante orgasmo sudoroso y delirante.
Cansados y felices sus lenguas eran las únicas que se movían.
Oliver aún no salía del cálido interior palpitante de Annie.
Molly por fin había sido dada alta del hospital.
Ella, junto con Decker y Sophie viajaban en auto rumbo al departamento de Decker.
Molly se mudaría con Él y comenzarían a vivir felices juntos.
Sophie, emocionada fue al departamento de Molly a recoger sus pertenencias.
Colocó el letrero de “Se Renta” en la puerta con el número de Molly.
De ese modo ella misma gestionaría la renta del departamento.
El dinero de la renta ayudaria a sufragar gastos de su padre en el hospital.
Cuando Sophie regresó al departamento de Decker, los encontró besándose.
Verlos la detuvo un segundo…
Cómo se sintió apenada, Sophie solo dejó las cosas de Molly en la entrada en silencio para no interrumpirlos.
Cerró con cuidado la puerta y se dirigió de nuevo al hospital para visitar a su padre.
“Papá, como haz estado?” “Lamento no haberte podido visitar antes.” Sophie pronunció sus palabras mientras le daba beso en la mejilla a David, su padre.
“Sophie, me alegro de verte hoy hija!” “Decker me visitó hace poco junto con Molly.” “Pero no los he visto recientemente…
hija todo está bien?” Preguntó David mirando a Sophie.
“Si papá, no te preocupes.” “Todo está bien con ellos dos.” “Es solo que todos estamos un poco ocupados en el trabajo.” Mentirle a su padre para tranquilizarlo no era tarea sencilla para Sophie.
Pero, debido al delicado estado de su padre, cualquier emoción negativa sería muy perjudicial.
“Pero ya está todo mucho mejor.” “Dime, como te encuentras tú?” Le preguntó la chica.
“Sophie, el médico especializado vendrá en unos días!” “Por fin mi corazón volverá a ser tan fuerte como el de un chico de 30 años!” Dijo David palmeandose el pecho mientras lucía una hermosa sonrisa.
Sophie no pudo más que reír de felicidad.
Las enfermeras confirmaron lo que su padre le había dicho.
Sophie pasó un buen rato platicando con su padre antes de que terminara su hora de visita.
Mucho más alegre, Sophie se despidió de su padre.
David se quedó repasando lo que había estado pensando para poder recuperar o abrir otra empresa.
David necesitaba volver al juego de los negocios lo antes posible.
Quería hundir a ese bastardo que había violado y humillado a su niña.
Sophie, la más dulce de sus dos hijas había sido usada para los fines de venganza sádica contra su familia.
David no dejaría en paz a ese imbecil después de salir, recuperado del hospital.
Con ese fin en mente, David se mantenía sereno y pensaba en todo cuidadosamente.
Sophie, después de salir del hospital, se dirigió al departamento de Duncan.
Cómo condición para dejarla pasar tiempo con su hermana Molly al salir del hospital, Duncan le había dicho que tenía que ir a prepararle el baño.
Además de una comida especial ya que se había sentido un poco débil últimamente.
Y por si fuera poco, también le ordenó que le preparara una infusión mas poderosa para aliviarle cualquier malestar.
Las habilidades de Sophie para preparar infusiones medicinales iban incrementando.
Duncan le exigía que le preparara más y más infusiones diferentes y complicadas.
Habiendo comprado todos los ingredientes que necesitaba en la tienda especializada, Sophie se subió a un taxi.
Mientras viajaba en el, ella observó atentamente la preparación de una infusión especial.
Era complicada y laboriosa…
Pero afirmaban en los comentarios del vídeo que era muy efectivo en hombres para potenciar su salud y vigor.
Sophie también había comprado en secreto otras hierbas que planeaba usar y probar con Él.
Ella necesitaba de vez en cuando un descanso de sus deseos sexuales.
“Que me preparaste?” Cuestionó Duncan cuando llegó al departamento de Luxury Life.
Él le dió su saco a Sophie y su portafolio de piel.
Ella guardó todo en su lugar de inmediato.
“Es algo especial y ligero para tu estómago.” “Ya que no es nada bueno que comas tan tarde y este platillo es ideal.” La comida presentada por Sophie era fragante y se veía apetitosa.
“A partir de hoy, dejaré preparada tu desayuno para que lo lleves contigo.” “Tu secretaria puede calentarlo por ti y así no sufrirás malestares.” Sophie le explicó cómo le explicaría a un niño pequeño.
“Tu infusión es especial y debe beberse a cierta temperatura.” “Por ello, escribiré una nota para tu secretaria explicándole esto.” “De esa forma podrás recuperarte pronto.” Sophie sonrió después de terminar sus palabras.
Duncan la escuchó atónito.
Ella…
Se estaba preocupando genuinamente por Él?
No, eso no sería posible.
Ella ahora estaba parada frente a Él sirviéndole amablemente como una empleada modelo.
O como una mamá preocupada.
“Hum…esto es muy sospechoso.” Pensó Duncan.
Él se sentó a comer algo desconfiado, pero primero le dijo a Sophie.
“Ven, siéntate conmigo.” “Quiero que pruebes la comida que preparaste primero.” Ordenó Duncan.
“Porque?” “Crees que quiero envenenarte?” Sophie se sintió ofendida.
“Tienes toda la razón, por eso abre la boca de inmediato y prueba.” Duncan tomó un bocado con sus cubiertos y lo acercó a los labios de Sophie.
Ella, molesta y ofendida se sentó en la silla al lado de Duncan.
De mala forma abrió la boca y comió lo que Él le daba.
Sophie masticó la comida, e incluso se felicitó a ella misma por su buen sazón.
Duncan satisfecho con la prueba, le quitó el cubierto de la mano.
Él comió con suma elegancia y clase lo que quedaba del platillo.
Sophie lo observaba maldiciendolo en silencio.
A Duncan le divirtió el evidente enfadó de la .
“Si no confía en mí este bastardo, porque me pide que cocine para Él?” Pensó Sophie.
“Que tanto me miras?” “No te daré más de mi comida.” “Si tienes hambre, puedes cocinarte para ti misma, esto es mío.” Pronunció despectivamente Duncan..
Sophie asintió, pero en su mente rodaron imágenes de ella asfixiandolo con sus manos.
Incapaz de realizar sus más locas fantasías, Sophie se dispuso a servirle su infusión.
Duncan la observaba y sintió que está vida podría ser la vida de casados que había anhelado vivir con Annie.
Su adorada Annie trabajaba junto con Él en la empresa y por las noches los dos solían cenar juntos.
Ella lo atendía tal como Sophie lo hacía en este momento.
El recuerdo de Annie lo entristeció e hizo que se molestará de nuevo con Sophie.
Al terminar de beber su té, Duncan fue directamente al baño para ducharse.
Sophie limpió la mesa, lavó los platos sucios y dejó limpia la cocina.
Ella después le preparó la ropa para dormir a Duncan y su cama.
Sophie se había duchado antes, pero Duncan desde el baño la llamó.
“Frota mi espalda.” Ordenó asperamente Duncan.
Sophie sin muchas ganas obedeció resoplando.
Los ojos de ella no pudieron contener su curiosidad.
Ella apreció el duro y redondo trasero de Duncan.
Y su fuerte y marcada espalda mojada.
Sophie no sabía si era por el vapor caliente de la ducha encerrado en ese baño…
O si eran sus hormonas, pero sentía un ardor creciente dentro de ella que lentamente se esparcía desde su entrepierna hasta sus pies…
Y a su cara y cuerpo entero.
Las manos de Sophie temblaron rozando la espalda de Duncan.
Él aprovechó la duda de la chica para darse vuelta y meterla con Él en la ducha.
“Te gusta lo que ves Sophie?” La cuestionó gloriosamente desnudo.
Una de sus grandes manos comenzaron a quitarle la ropa mojada a la chica.
La otra enorme la pegó a su esculpido y fornido cuerpo mojado…
***By Liliana Situ***
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