El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 48
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48: Capítulo 48 48: Capítulo 48 De pie, Sophie observaba la cinta amarilla de “Prohibido el Paso.” Con esa cinta la policía había acordonado el cubículo dónde habían encontrado el cuerpo sin vida de Dorian.
Los recuerdos, como flashazos de lo sucedido esa noche, pasaron por la mente de Sophie.
Pudo verse a ella, a Dorian, la fuerte bofetada que le dió…
Pudo escuchar de nuevo el sonido que hizo su disfraz al ser desgarrado por las manos de Dorian con mucha rudeza.
También recordó como Duncan había forcejeaba con Él y después cuando le disparó a Dorian.
Aunque no fue alto el ruido al tener silenciador el arma, si la estremecío.
Poco a poco se fue poniendo de cuclillas mientras una de sus manos tocaba su mejilla derecha como si le doliera aún el golpe.
Sophie sollozó muy bajo.
“Sophie!” La voz de Darla, su jefa la regresó a la realidad.
La niña alzó un poco la cara mojada por las lágrimas que inundaban sus ojos.
“Sophie, no te atormentes, ven, levántate.” “Quien te dejó subir?” Cuando Sophie regresó a la sucursal de Diseño, se le había informado a todo el personal de la triste noticia.
De lo trágico que sería para Sophie ver por sus propios ojos la escena.
Por lo que se les pidió a todos que NO la dejarán subir.
Ella se había escabullído en un descuido de su compañera asignada a vigilarla por una semana y había tomado el ascensor al segundo piso.
Cuando caminó hacia el cubículo se sintió pesada y rara.
Pudo sentir el toque de Dorian, escuchar sus palabras amorosas…
Esa noche era la niña más feliz del mundo.
Sentía que tenía un novio guapo, considerado, amable, que la amaba y respetaba.
Un novio que la ayudaría e impulsaría ser mejor diseñadora.
En sus fantasías más locas y uno que otro sueño mientras estuvieron juntos, ella había imaginado su vida al lado de Dorian.
Tal vez casarse con Él, tener hijos, casa, un auto, uno o dos gatos, plantas….
Nada de eso pasaría nunca.
Darla, su jefa había recibido la llamada informándole que Sophie había desaparecido.
Por lo que se apresuró al cubículo y en efecto, ella estaba ahí.
Agazapada y llorando.
Ambas salieron del edificio y fueron a una cafetería cercana.
Darla ordenó bebidas calientes para ambas y tomó las manos de Sophie entre las suyas.
“Se que ahora debes estar devastada al enterarte del asesinato de Dorian.” “Pero todos te apoyaremos y ayudaremos lo mas posible.” La tranquilizó su jefa.
“Fue terrible que le pasara eso…” “Pero todos confiamos que pronto el culpable sea encarcelado y pague por su crimen.” Declaró confiada Darla.
Sophie sintió escalofríos cuando escuchó las palabras “culpable” y “encarcelado” en la misma frase.
“Sophie, el señor Oliver me pidió que te diera horario flexible debido a lo que pasó.” “Me indicó que te encargará trabajos más…relajados.” Mirando a su jefa, Sophie negó con la cabeza y pronunció muy lentamente.
“Jefa, de verdad aprecio la amabilidad de ambos y su preocupación por mi.” “Pero me gustaría que me tratarán igual que siempre.” “Quiero retos para poder olvidar todo esto.” “Si trabajo más olvídaré lo que pasó.” La jefa Darla sonrió con tristeza.
En la cara de Sophie se dibujaba la tristeza.
Pobre niña.
Ambas bebieron y salieron de la cafetería.
Al principio la jefa de Sophie había sentido envidia de ella por ser buena dibujando.
Después por preparar tan buen té y después por su guapo novio, Dorian.
Ahora, al ver lo preciosa de la vida y lo fácil que era perderla en cualquier momento, ella dejó atrás esos sentimientos.
Ella quiso ayudar a Sophie a superar su sufrimiento genuinamente.
Ambas entraron a una farmacia pues Darla necesitaba comprar una prueba de embarazo.
Darla, temía estar embarazada ya que tenía unos días de retraso.
Un hombre desde la ventana de fuera las observaba cuidadosamente Cuando ambas salieron de la farmacia, el hombre jaló del brazo a la jefa y ella jaló a Sophie, pues ambas iban agarradas del brazo.
Sin saber qué pasaba, la jefa Darla forcejeó con el hombre.
Cuando le quitó la gorra que le tapaba la cara y el cubrebocas descubrió que era su ex-esposo.
“Max, suéltame, que demonios te pasa?” Le gritó la jefa muy molesta.
“Porque compraste una prueba de embarazo?” “De quién es el bebé?” Cuestionó el hombre.
Sophie había quedado de pie al lado de ellos y quería irse.
Pero al ver lo enojado que estaba el hombre, ella no quiso dejar sola a su jefa.
“Porque te fuiste de la casa?” “Acaso tienes un amante?” La cuestionó duramente el hombre.
“Max, estamos casi divorciados.” “Me mudé porque no quería que me siguieras golpeando!” “No soportaba más tus gritos y reproches como ahora, déjame en paz!” “Sophie vámonos.” La jefa quiso irse, por lo que tomó la mano de Sophie.
Max la jaló tan fuerte que Sophie se tropezó con Darla.
Max empujó a Sophie al piso y ella se golpeó las rodillas y un brazo.
“Lárgate de aquí niña si no quieres que te golpee a ti también!” “Este problema es solo de ella y mío, anda vete!” Max gritó amenazando a Sophie.
El hombre sujetó con odio a Darla por el cuello.
“Te voy a hacer un aborto ahora mismo gratis maldita puta!” Gritó enloquecido Max por la ira.
Sophie quiso levantarse pero el dolor le hizo arrodillarse.
Al ver la cara casi morada de su jefa debido al agarre del hombre, Sophie se lanzó hacia Él en un esfuerzo para que la soltara.
“Sueltala idiota, la vas a matar!” Gritó Sophie.
“No te metas en lo que no te importa estúpida!” “Lárgate, esto es entre ella y yo.” “Ahora voy a matarla por haberme engañado!” Max quiso volver tirar al piso a Sophie.
Ella al ser empujada esperó el golpe pero en cambio sintió que alguien la atrapó.
“Así que te gusta golpear y empujar mujeres cobarde?” “Espero que seas tan bueno peleando con un hombre desgraciado!” Habló fuertemente un hombre…
Sophie no tuvo tiempo de ver quién había hablado.
Ella vagamente reconoció su voz.
Sophie corrió hacía su jefa cuando la vió caer al suelo golpeándose la cabeza y quedando inconsciente.
Nerviosa, marcó el número de emergencias y pidió una ambulancia.
Y a la policía.
Entonces ella, agachada junto a su jefa veía pelear a ambos hombres.
“Joshua!” Gritó Sophie al reconocerlo.
Él no le prestó atención, pues quería seguir golpeando a la basura humana que tenía en el suelo ya.
“Joshua, déjalo ya!” “La policía vendrá y lo encarcelará.” Pidió Sophie.
Joshua no se detuvo, Max ya estaba muy golpeado y no se defendía ya.
Sophie se levantó despacio y con dolor, pues no quería que Joshua fuera acusado de matar a alguien.
Si eso pasaba, Joshua perdiera su reputación por ese hombre.
Poniéndose frente a Max en el suelo, Sophie gritó lo más fuerte que pudo.
“Joshua, BASTA!” “Déjalo ya, no te comprometas!” Joshua estaba por tirar otro puñetazo cuando la escena frente a sus ojos lo asustó.
Se parecía a otra escena años atrás.
Respirando, Joshua se tranquilizó y ayudó a Sophie a levantarse del suelo.
La abrazó diciéndole suavemente.
“Perdona, no quise asustarte.” “Odio que los hombres golpeen a las mujeres indefensas.” “Simplemente no puedo soportarlo.” Joshua jadeaban para recuperar el aliento.
“Gracia Joshua, te debemos mucho por ayudarnos.” “Nos habría matado a ambas.” Sophie le agradeció.
La policía llegó al lugar y tomó declaración de lo ocurrido.
Los testigos confirmaron que Joshua solo había actuado para defender a las chicas.
Esposaron en la ambulancia a Max.
Darla, la jefa fue al hospital para qué la revisaran de urgencia cuando recuperó la consciencia.
Le dijo a Sophie que se tomará el día libre.
Ella después hablaría con Oliver acerca de lo ocurrido Joshua sostenía a Sophie en brazos mientras le preguntaba.
“Sophie, no te duelen los raspones?” “Un poco Joshua, pero no te preocupes, me curaré.” Joshua la llevó a una pequeña farmacia con servicio de médico para que los curara a ambos.
“Joshua, puedo agradecerte invitandote a comer o tomar algo?” Le preguntó la niña.
“Gracias Sophie, pero no estoy de humor para comer en este momento.” “Podemos ir a una cafetería?” Pidió Joshua.
Ambos caminaron lento a la cafetería más lejana del lugar donde estaban.
Joshua se sentó cerca de Sophie.
Ella ordenó infusiones de varias hierbas especiales buenas para los sustos y la recuperación del cuerpo.
Joshua, distraído solo cerró los ojos para poder descansar tranquilo.
“Joshua, algo te molesta?” Cuestionó preocupada Sophie.
“Sophie…alguna vez te has sentido atrapada en una situación que no puedes controlar?” Sophie sabía de que estaba hablando.
“Si supieras Joshua…” “Duncan, mi padre, mi vida no es mía ahora.” Pensó Sophie tristemente.
Joshua continuó.
“Necesito una amiga en este momento .” “Tu podrías escucharme Sophie?” “Aunque sea solo por unos minutos, por favor?” Rogó James ansioso.
“Por supuesto que si Joshua.” Joshua estaba muy perturbado aún por lo que había pasado anoche en su habitación.
En su baño específicamente.
Él no quería estar en casa de la abuela Blank esa mañana..
***By Liliana Situ***
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