El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 51
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51: Capítulo 51 51: Capítulo 51 “Black Hawk, soy Black Cobra…” “Te necesitamos en reunión a las 5 pm mismo lugar de siempre.” Habló por línea segura Jackson.
“Es urgente?” Preguntó Duncan.
“Temo que si…hay alguien más dando problemas.” Comentó Jackson.
“Esta bien, iré…” “Ya hablaste con los demás Black?” Cuestionó Duncan.
“Aún no, eres el primero por ser el líder.” Respondió Jackson.
“Avísales, llegaré pronto.” Duncan terminó la llamada.
Jackson aún tenía tiempo y se dirigió a su habitación.
“Hola guapo.” “Hola delicia.” Mindy le sonrió coquetamente desnuda en la cama.
Jackson se preparó para disfrutar del cuerpo de está joven entusiasta.
Duncan volvió a romper otro celular del coraje al haber regresado a la cafetería donde había visto a Sophie junto con Joshua muy abrazados…
Y no los encontró por ningún lado.
Enojado, se dirigió a su departamento secreto.
Se dirigió al gimnasio para entrenar y sacar toda su frustración.
“Señor Duncan, aquí tiene su celular nuevo.” Dijo el mayordomo.
“Configuralo y déjalo en la mesa.” Ordenó Duncan.
Sin prestar más atención al sirviente, se dedicó a golpear a los maniquíes de práctica.
No podía golpear a Joshua.
No quería golpear a Sophie.
Por eso desquitaba su furia golpeando eso.
El instructor de Tae-Bo ingresó al gimnasio y comenzaron a entrenar.
“Estás muy distraído, concéntrate!” Gritó el entrenador.
Duncan no habló.
Solo recordaba la escena de Joshua abrazando a Sophie.
Su irá se encendió y trató de derribar al instructor, que divertido lo inmovilizó en el suelo.
“La irá te domina…” Comentó el Instructor.
“Si estás en un pelea debes de tener la cabeza fría, la irá solo te vuelve vulnerable.” Duncan le hizo reverencia después de que ambos se levantaran.
Caminó más tranquilo para ducharse.
Envío un mensaje en el nuevo celular y luego checó los que ya tenía.
Escuchó el mensaje de voz de Vivian.
“Duncan, eres un cabrón!” “Me dejaste en la tienda de autos y te fuiste, eres un…” Duncan detuvo el audio en ese momento.
No le interesaba seguir escuchándola.
Volvió a revisar sus mensajes y otro audio llegó.
“Porque?” La voz femenina temblaba de miedo al hablar.
Duncan sonrió porque esa era la reacción que esperaba por parte de ella.
Mandó otro mensaje de voz corto.
“Porque yo lo digo.” Y feliz se fue a bañar.
Salió de la vigorizante ducha y se dió prisa para cambiarse de ropa.
Subió a su lujoso maybach negro.
“Ya llegaron todos?” Cuestionó Black Hawk.
“Si.” Respondió Black Cobra.
“Entremos.” Los líderes Black entraron.
Tomaron asiento en las sillas de lujo frente a una mesa negra.
“Estamos a 60% de operatividad ahora, pero tenemos otro enemigo a la vista.” “Mercenario del Inframundo apareció otra vez en escena.” Jackson habló mientras repartía las carpetas con información a todos.
Los tres leyeron el contenido de las carpetas y voltearon a ver a Duncan.
“Es muy misterioso ese tal Mercenario del inframundo.” “Por lo cual debemos protegernos más.” “Refuercen sus defensas.” Comentó Duncan mirándola sus amigos.
“Mantengamos vista y oído alertas en todo momento.” “Joshua está en la ciudad ahora y puede ser que Él lo sepa.” Declaró firmemente Duncan.
“Cómo vamos con las entregas?” Cuestionó Duncan a Jackson.
“Al 70 %, algunos clientes nos volvieron a contactar porque la competencia no pudo igualarnos.” Respondió Jackson.
“Eso es bueno.” “Darryl, necesito de tu servicios hoy.” Comentó Duncan.
“Está bien, dime qué necesitas?” Inquirió Darryl.
“Suero de la verdad y un afrodisíaco potente.” Comentó Duncan desenfadadamente.
“Duncan…tanto quieres olvidar a Annie?” Cuestionó intrigado Darryl.
“Limitate a darme lo que quiero.” “No me hagas preguntas personales.” Cerro el tema Duncan.
Los cuatro siguieron hablando de transacciones y pagos.
Próximos contratos y ventas.
Todos hablaban y participaban animadamente mientras bebían el más caro vino.
Las 8 pm separó a los Black, quienes tomaron sus Maybachs negros y desaparecieron sigilosamente Duncan en su auto se detuvo un momento para pensar bien su plan.
El auto de su guardaespaldas apareció a su lado.
Duncan con actitud vigilante en todo momento bajó la ventana.
“Jefe, mi informe está incompleto…” “Las personas se cubren muy bien, fue difícil obtener esto.” Informó el guardaespaldas.
“Gracias, tu recompensa.” Duncan le dió el afrodisíaco.
Ambos se quedaron en silencio por breves instantes.
“Averiguaré más, espero instrucciones.” Dijo el guardaespaldas.
“Cambiaré tu status a espía un tiempo.” “Ella es tu objetivo, investiga todo de ella.” Duncan le dió un sobre con una foto y breve información dentro.
“Quiero resultados en una semana.” Ordenó Duncan.
“Las tendrá jefe.” Contestó el guardaespaldas.
El auto aceleró para dirigirse a su destino.
Duncan activó un botón y una puerta corrediza se abrió.
El auto entró y se perdió en un túnel oscuro iluminado por pequeñas lámparas.
Un sirviente ya lo esperaba.
Cuando Duncan bajó del auto, el sirviente le dió un recado.
El sirviente condujo el auto hasta el garage.
“Bien, todo va bien.” Pensó Duncan.
Todos los Black regresaron con bien a casa e informaron a los demás miembros.
John llegó a tiempo para dormir a su pequeña en casa.
Darryl regresó con Lara.
Jackson se fue a un bar para poder cazar alguna mujer guapa para llevarla a su casa.
Duncan regresó a Golden Osmanthus con ella.
El aroma de la comida y té fragante se podía percibir por toda la planta del departamento.
Todo el edificio de departamentos caro y exclusivos era de Duncan.
Pero esa planta en especifico, casi la última del edificio, era solo suya.
Duncan abrió la puerta con su llave.
Sophie lo recibió nerviosa y apenada.
Duncan la admiró de pies a cabeza y le gustó demasiado lo que veían sus ojos.
Sophie vestía un sexy uniforme blanco y negro de sirvienta.
Tenía mallas blancas hasta los muslos con ligueros blancos coquetamente decorados con pequeños moñitos blancos.
Y zapatos de tacón negros.
Estaba maquillada ligeramente y sus labios rojos resaltaban más.
Traía pupilentes verdes que se apreciaban a pesar de sus grandes lentes.
Su cabello estaba recogido en una coleta apretada.
“Wow…este si es un buen recibimiento.” Comentó Duncan feliz.
Le entregó su saco a su sexi sirvienta.
“Porque debo usar esto Duncan?” “Hice algo malo?” Cuestionó Sophie incómoda por el mini vestido.
A ella no le había hecho nada de gracia que Duncan le ordenara usar ese “uniforme” para atenderlo esa noche.
Ella no comprendía porque no podía usar su ropa de siempre.
Por eso es que se atrevió a preguntarle a su torturador personal si ella se había equivocado en algo.
“Sirveme de comer.” Fue toda respuesta que Duncan le dió.
Sophie obedeció sin más remedio.
Caminó a la cocina intentando que su sexy disfraz no se moviera tan sugestivamente.
Duncan se puso cómodo y se sentó en la mesa.
“Provecho.” Sophie trató de huir para esconderse en la cocina.
“Dame de comer en la boca.” Ordenó toscamente Duncan.
“Porque?” Murmuró de nuevo temerosa Sophie.
“Obedece.” Sophie molesta tomó los cubiertos.
Comenzó a alimentar a Duncan como si fuera un gran bebé.
Se sentó frente a Él.
Duncan aprovechó la oportunidad para abrirle las piernas y acariciarle los muslos.
Se sentían tan suaves y se veían tan apetecibles con esas mallas blancas.
Y que decir de los ligueros…
Lentamente sus manos subieron más y más hasta rozar la tela de la ropa interior de la niña.
Sophie intentó ignorar lo que me hacia.
Pero no pudo evitar que su corazón latiera de prisa cuando los dedos de Duncan se aventuraron a acariciar su zona íntima por encima de su ropa interior Duncan observaba sin reservas sus expresiones.
Que hermosa se veía.
Definitivamente estos disfraces le quedaban muy bien.
“Ojalá siempre pudiera usarlos…” “Encantado me quedaría con ella y no saldría para nada de aquí.” Pensó Duncan mirando a la bella niña que estaba cada vez más nerviosa.
Duncan volvió a acariciarla de forma íntima…
Sophie no pudo contener el pequeño gemido que salió de su boca.
Satisfecho por lo que había logrado, Duncan sonrió de lado.
“Hablé con Oliver hoy, te ha dado una semana de receso.” Dijo Duncan limpiandose la boca con su servilleta.
“Dijo que puedes usar tu viaje que ganaste en la fiesta de disfraces para vacacionar donde tú quieras…” Mencionó Duncan después de terminar su té.
“Ahora ven.” “Hablaremos de adónde iremos después de que me digas algo importante.” Antes de que Sophie pudiera protestar, la atrajo con fuerza hacia Él.
La sentó en sus piernas, una aguja penetró la piel de su pierna.
“Aayyy!” Sophie se quejó por pinchazo.
Duncan la cargó feliz de tenerla por fin en sus brazos.
En su poder.
Lejos de los brazos de Joshua.
La admiró por completo.
El mini vestido tapaba solo lo justo y necesario de su cuerpo.
“Debo comprar más vestidos y disfraces de este estilo para que me recibas.” Con el suero de la verdad ya actuando en sus sistema, Sophie respondió molesta.
“Eres un degenerado Duncan.” “Me encanta como te ves…” Duncan le acariciaba el cuerpo entero con sus manos.
“Eres para mí placer y goce personal.” Duncan besó a Sophie sin reparos.
“Quiero preguntarte algo…” Duncan la miró como un depredador ve a su presa antes de devorarla.
“Y se que me dirás la verdad.” Sin dejarla hablar la besó profundamente.
Caminó sin prisas hacía su dormitorio.
***By Liliana Situ***
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