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El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 58

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58: Capítulo 58 58: Capítulo 58 Duncan se levantó de madrugada para poder checar varios datos de sus variadas empresas en su laptop.

Sophie dormía exhausta en la cama.

Ella soñaba con algo debido a que movía un poco sus manos y sus pies.

Duncan se acercó a ella para arroparla con la ligera sábana.

Realmente Duncan se sentía más relajado al estar con Sophie.

En especial después de todo lo que había pasado unos días antes.

Estar en ese paraíso escondido con ella era un placer.

El sol comenzaba a salir por el horizonte pintando de amarillo débil el azul verdoso del mar.

Duncan salió al balcón a fumar sentandose mientras disfrutaba de la suave brisa marina.

Unos blancos veleros se alejaban de la costa para adentrarse en aguas azules profundas.

“Tengo ganas de navegar, hace mucho que no lo hago.” Reflexionó Duncan.

Consideró si sería una buena opción llevar un capitán o tal vez Él mismo navegaría solo con Sophie.

Se acomodó la laptop en las piernas para trabajar mejor.

Sacudió las cenizas de su cigarro del teclado para mandar un mail importante.

No tardó ni 5 segundos cuando su celular sonó.

Él contestó de inmediato, pues ya sabía quién lo llamaba.

“Señor Blank, buenos días.” La directora de rentas de veleros de lujo habló de forma elegante.

“Claro que tenemos el mejor velero a su disposición inmediato.” “Así como un capitán muy capaz para llevarlo a dónde usted guste.” Le informó solicita la directora.

“Le recomiendo que visite una isla cercana.” “Las aguas son más cristalinas, los peces y los corales se pueden apreciar a simple vista.” “Un pequeño y lujoso restaurante está a su exclusiva disposición por el día de hoy o el tiempo que usted guste.” Duncan lo pensó un momento decidiendo que sería mejor.

“Solo será por hoy directora.” “Llevaré al capitán.” “Quiero vino y frutas en mi velero.” “Hay algún platillo especial que puedan prepararnos?” Preguntó Duncan.

“Irá acompañado señor Blank?” Cuestionó la directora.

“Así es.” Respondió Duncan.

“Por supuesto que los esperaremos encantados.” “Prepararemos el especial para atenderlos a usted y su acompañante de la mejor manera, señor Blank.” “Su velero llegará al embarcadero de su hotel a las 11 am.” “Y regresará a su hotel a las 6 pm, está de acuerdo?” Cuestionó amablemente la directora.

“Muy bien.” Duncan colgó.

Dejó la laptop en la mesita de cristal del balcón y se estiró.

En momentos como esos, Duncan agradecía ser millonario.

Aunque tuviera que trabajar de sol a sol para ello y tuviera que resolver demasiados problemas de vez en cuando.

“Despierta Sophie, debemos apurarnos.” “Tu y yo iremos a un lugar.” Moviéndole el hombro con suavidad, Duncan trató de despertar a Sophie.

Varias marcas moradas y algunas rojas se podían ver en su cuello, clavícula y arriba de sus senos.

Le gustaba ver esas marcas en la hermosa piel nivea de ella.

Pero disfrutaba aún más hacerlas.

“A donde iremos?” Preguntó Sophie bostezando.

Se frotó los ojos con sus manos para ponerse los lentes.

La sábana resbaló por su cuerpo y sus senos desnudos se asomaron.

Duncan se quedó mirándolos.

Se acercó a ella y le puso la bata encima.

“Báñate primero y arréglate.” “Regresaré en unos minutos.” Comentó Duncan.

“Está bien.” Emily lo observó irse de la habitación.

Ella se levantó de la cama estirandose.

Se observó en el espejo y pudo ver un ligero bronceado en sus mejillas.

Además de que pudo ver una hilera de pequeños chupetones que también debería de cubrir con más maquillaje.

“Edward va a agotar mis reservas de maquillaje de un año.” “Tal vez deba pedirle que me preste dinero para comprar más.” “Él es el responsable de gaste más…” Mientras se lavaba el cabello se dió cuenta de algo.

Había comenzado a tratarlo como si fuera su novio o algo por el estilo.

Ella se baño rápidamente.

Eligió un vestido rosa pálido casi al tobillo, sandalias blancas y comenzó el proceso de maquillarse y arreglarse.

Terminaba de cepillarse el cabello cuando recordó que no había mandado mensaje en dos días a su hermana Molly.

O a Marie.

Ella tomó su celular para mandar dos mensajes iguales.

Su tono de llamada la sorprendió y algo temerosa contestó.

“Porque no me dijiste que te irías de vacaciones sola?” “Yo quería ir contigo mala amiga!” La voz de Marie sonaba decepcionada.

“Marie, perdóname!” “Fue un viaje de la empresa.” “Solo me dieron un boleto y una reservación.” Se disculpó Sophie con ella.

Marie estaba algo molesta con Sophie.

Pero también sentía un poco de envidia de ella.

“Y bien?” “Cuantos chicos gu’ ya conociste?” “Oh Sophie, prométeme que iremos juntas después de vacaciones eh?” Sonriendo, Sophie se sentó en el pequeño taburete frente al tocador.

“Por supuesto!” Respondió Sophie feliz.

“Vendremos muy pronto juntas a esta playa.” “Y no, no quiero ligar con ningún chico.” “Marie puedes guardar un secreto?” Preguntó Sophie pegando más el celular a su boca pues había bajado el tono de su voz.

“Alguien quiso propasarse contigo?” Inquirió Marie.

“Si…” Contestó Sophie tristemente “Sophie, lo siento mucho!” “Si hubiera estado ahí…” “Le habría dado una fuerte patada en su entrepierna al bastardo para que nunca pudiera tener familia!” Respondió Marie enojada.

“Lo sé Marie!” “Debo irme!” “Quiero desayunar ya Marie, tengo mucha hambre!” “Tráeme un recuerdo y no te asolees demasiado Sophie!” Ambas colgaron riendo.

Duncan llegó cuando ella estaba acomodando un poco la habitación.

Colgaba la toalla mojada en una silla del balcón.

Sophie tomó con su mano el cenicero para sacudirlo en el bote de basura.

“Fumar es demasiado malo para tu salud, porque no intentas dejarlo Duncan?” Duncan abrió la puerta completamente sin hacerle caso a las palabras de la niña.

Varios carritos blancos empujados por personas entraron en la habitación.

Duncan se acercó a Sophie, le quitó el cenicero de la mesa para dejarlo en la mesita de centro.

“Te ves bien, deja que el personal haga su trabajo.” Le dijo mientras la abrazaba por la cintura para llevarla al balcón.

Un enorme yate se veía en el horizonte.

Sophie, apoyada en la barandilla del balcón, suspiró.

Animada por lo bien que se habían llevado Duncan y ella en esos días, Sophie le confesó algo.

“Sabes?” “Te agradezco mucho este viaje.” “También por haberme salvado antes.” Sin ser capaz de seguir mirando a los ojos a Duncan, Sophie bajó la cabeza apenada.

Ella se acercó para abrazarlo tiernamente recargando su cabeza en el duro pecho de Duncan.

Quería estar de esa forma, porque lo que a continuación le diría podría hacer que Él le tuviera lástima.

O tal vez no…

“Yo jamás había salido de vacaciones a ningún lugar.” “Gracias por darme tan fabulosas primeras vacaciones.” Duncan se quedó atónito ante lo que escuchó.

Nunca había tenido vacaciones en su vida?

Pero no era hija de la familia Musen, que fue rica en algún momento?

Duncan se quedó perdido en sus reflexiones.

Sophie notó que Él se había quedado algo confundido.

“Soy adoptada.” “Debido a eso, yo jamás iba a las vacaciones familiares.” Declaró Sophie con gran tristeza.

“No lo sabía.” Comentó Duncan.

“Vamos a desayunar Sophie.” El personal ya había terminado de armar una mesa especial para ellos dos.

Duncan la llevó de la mano para sentarla en la silla.

Siguiendo los consejos nutricionales de Sophie, había frutas picadas, yogurth, jugos naturales de frutas, hot cakes, varias clases de huevo, té y leche.

“Se ve delicioso!” “Pero podríamos comer algo de mariscos?” Preguntó Emily.

Duncan solo le pasó un plato de fruta que Él le había servido.

“Gracias”.

Agradeció Sophie.

Ambos disfrutaron de un desayuno delicioso y tranquilo con el fondo del murmullo de las olas rompiendo en la arena.

Cuando terminaron, Duncan y Sophie caminaron descalzos por la playa.

Llegaron hasta el embarcadero dónde un enorme y blanco velero estaba atado.

Sophie lo contempló.

Era enorme y lujoso!

“Wow!” “Nunca había visto un velero de cerca.” Emocionada, Sophie corrió a verlo más de cerca.

Duncan caminó sin prisas hasta llegar al velero.

Subió al embarcadero extendiéndole la mano para ayudarla a subir.

“Podemos subir a el?” Preguntó inocentemente Sophie.

“Navegaremos este día en este velero.” “Después, podremos ver qué otra actividad hacer.” Duncan comentó.

Se alejó de Sophie para saludar al capitán del velero.

El capitán Mark saludó amablemente a Sophie tambien.

Todos subieron y el velero zarpó del muelle.

Sophie se acomodó en uno de los sillones a los costados del velero y estiro una mano para sentir el agua del mar pasar entre sus dedos.

Duncan descendió la pequeña escalera del velero para revisar si todo lo que había pedido estaba en orden.

Subió a la cubierta del velero con una caja para Sophie.

Antes de acercarse la observó.

Nunca había conocido a alguien como ella.

Sophie podía estar feliz con poco.

Parecía que todo era nuevo para ella.

No exigía nada como otras mujeres.

Sophie era muy sencilla y alegre.

Duncan comparó a Sophie con la malcriada y arrogante Vivian.

Eran totalmente diferentes, como el día y la noche.

A Duncan le gustaba más estar al lado de Sophie.

Además de que ella parecía preocuparse genuinamente por Él…

***By Liliana Situ***

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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