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El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 66

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66: Capítulo 66 66: Capítulo 66 Un espectáculo de ópera se presentaría en el carnaval ese año.

Duncan reservó dos boletos para que juntos fueran a verla.

Sophie esperaba ansiosa, pues nunca antes había asistido a una función de opera.

De pronto un pensamiento preocupó a Sophie.

Ella no sabía nada de opera ni como debía vestirse.

Afortunadamente, Duncan consiguió una tienda de ropa formal para damas dónde la niña pudo comprar un elegante vestido de noche.

Ambos caminaban de la mano entre las calles del pueblo.

Los dos admiraban las artesanías, las fachadas de los edificios, los adornos, los diferentes restaurantes y galerías que mostraban lo mejor de ellas.

Sentados en el malecón de un bello restaurante, el teléfono de Sophie vibró.

Marie le mandó un mensaje preguntándole si todo iba bien y si ella estaba bien.

Sophie le contestó que ella estaba bien.

Que todo estaba bien.

Sophie no quitó la vista de Duncan quien tomaba su bebida despreocupadamente mientras las demás chicas del restaurant lo miraban embobadas.

Duncan atraía mucho la atención por ser tan guapo.

Además tenía un aire elegante y refinado así vistiera playera informal, bermudas y sandalias de hombre.

De repente ella se dió cuenta de que también lo están viendo embobada y desvío la mirada hacia la pantalla de su celular.

Sophie envío una foto del lugar donde estaba ahora, Marie contestó que tenía algo de envidia.

Un mensaje después entristeció a Sophie.

Marie había terminado con su novio.

“Duncan, debo usar al baño, regresaré pronto.” Comentó la niña levantándose de su asiento.

“Está bien Sophie, aquí te espero.” Duncan contestó quitándose los lentes oscuros.

Un ligero suspiró se escuchó en el ambiente del lugar.

Sophie se sintió de repente orgullosa de poder estar al lado de Duncan.

Sophie entró en el baño y rápidamente marcó el número de Marie.

“Marie, que sucedió ?” “Estás bien?” Preguntó Sophie afligida por ella.

“Sophie…” “Perdona, no quieres arruinarte tu día de vacaciones pero…” Contestó Marie entre sollozos.

“Sophie, Brian se puso demasiado celoso y posesivo debido al pintor Joshua.” “Discutimos y peleamos fuertemente.” “Sophie, no le digas a nadie por favor, pero.” Marie emitió un sollozó lastimoso.

“Brian intentó golpearme.” Sophie dijo un fuerte “oohhh!” por la impresión.

Brian, el ex novio de Marie parecía tan lindo con ella.

Dorian también había parecido así.

“Marie, pero te golpeó?” Preguntó aterrada Sophie.

“Afortunadamente no, Joshua lo mando al hospital.” “Sophie, Joshua estaba conmigo ese día.” Contestó Marie.

“Marie, estás saliendo con Joshua?” Preguntó Sophie.

“No, Sophie.” “Joshua es un buen amigo, solamente.” “Aunque tal vez…” Marie echó a llorar.

Se escuchó un ruido seguido de una voz de hombre a lo lejos dijo.

“Marie, llegué!” “Marie, no llores más…” Comprendiendo que alguien había llegado a consolar a Marie, Sophie terminó la llamada.

“Marie, debo irme, prometo llamarte después.” “Cuídate, te quiero.” Ambas colgaron y ella reflexionó.

“Sería Joshua el que entró en el departamento?

Duncan esperó hasta que Sophie desapareciera en el restaurante y marcó un número.

“Cómo va todo?” Cuestionó por celular a Darryl.

“Estamos al 89% de operación, Duncan, tenemos más pedidos.” “Los químicos perdidos?” Duncan tenía fija la mirada en la puerta del baño de damas mientras hablaba.

“Tuve que volver a reescribir algunas formulas, las mejoré.” “Entre ellas los afrodisíacos y el suero de la verdad.” Contestó Darryl.

“Algo más?” Preguntó Duncan en voz baja.

“Jackson se fue de vacaciones.” Declaró con desgano Darryl.

Maldita sea!

Jackson se tomaba sus meses de “vacaciones” y dejaba el trabajo para después.

“Dile a John que lo rastree…en silencio.” “Quiero tomarlo desprevenido.” Ordenó Duncan.

“Ok.” Contestó Darryl para después colgar.

Duncan volteó a ver a la guapa y elegante chica que se salía del restaurante.

Ella se sentó un momento en la mesa de Duncan y ambos intercambiaron tarjetas.

Con gracia ella se levantó y se fue.

Duncan sonrió al verla marcharse.

Sophie apareció en la mesa cuándo Duncan pedía la cuenta.

El gerente salió personalmente a despedirlos y le dió una cesta de frutas y bocadillos para que disfrutarán.

Todo era cortesía de la casa.

“Wow!

Cómprate esto?” Cuestionó Sophie maravillada.

“No, es un regalo para ti.” Respondió Duncan.

“Ah!” “Que lindo detalle!” “Muchas gracias!” Contestó emocionada Sophie.

Cuando regresaron a la habitación de hotel, un vestido de gala blanco y un traje de tela ligera y fresca los esperaba colgados en bolsas de protección en el perchero.

Unos zapatos de tacón alto blancos hacían juego con el vestido.

“Pruébatelo, ya casi es hora de ir a la ópera.” Pidió Duncan hacía la niña, mientras tomaba su traje y comenzaba a cambiarse.

Sophie se dió una ducha rápida y se arregló lo mejor que pudo.

Duncan la observó un momento, pero después comentó.

“Esto complementará tu atuendo.” De un cajón, sacó un juego de collar y pendientes hermosos.

Se los puso y sonrió encantado.

“Ahora sí, estás lista.” Sophie se miró con atención en el espejo y su reflejo brilló.

No usaron el Jeep esa tarde.

Una limosina los recogió.

El teatro pequeño estaba decorado y tenía una alfombra roja en el pasillo.

Sophie se sintió nerviosa un momento, pero Duncan le dió su brazo y su seguridad la contagió.

Se acomodaron en el mejor palco y esperaron un poco a qué dieran la primera llamada.

Molly en el departamento de Decker por fin pudo quitarse el collarín.

Estaba harta de usarlo y dormir tan incómoda.

“Por fin me libero de este maldito aparato de tortura medieval.” Dijo ella muy feliz y enojada a la vez.

“Pero era necesario Molly.” “Como te sientes?” Preguntó Decker masajenadole un poco el cuello y los hombros.

“Mucho mejor sin eso.” “Decker, dime, tengo muchas cicatrices aún?” Las cicatrices de su cuerpo fueron tratadas por los mejores médicos gracias a Decker.

No se notaban casi nada ya.

“No se ven nada, ven déjame ponerte la pomada para desvanecerlas.” Decker abrió el bote de pomada y comenzó a frotarse las manos para calentarselas.

Molly lo miró divertida, tomó sus dos manos con las suyas.

Eran mucho más grandes y blancas.

“Y su mejor hacemos otra cosa más divertida?” Comentó ella de forma coqueta.

No había podido tener contacto físico por el collarín y el tratamiento de sus cicatrices.

“De esa forma puedes revisar a conciencia si de verdad mis cicatrices no se notan…” Una pequeña sonrisa juguetona se asomó en la esquina de la boca de Decker al entender sus palabras.

“Pero…y si te vuelves a lastimar?” Preguntó Decker abrazandola suavemente.

“Puedes ser gentil, no crees?” Rogó Molly.

“Lo intentaré.” “No ha sido fácil para mí soportar por tanto tiempo.” Comentó Decker mientras comenzaba a desabrocharle los botones de su suave blusa.

Molly buscó la boca de Decker.

Él le respondió tomándola del cuello y nuca con ambas manos para no lastimarla con el beso.

Las manos de Molly a acariciaron el pecho de Decker y comenzó a desabrocharle el cinturón.

Decker la apartó al ver que ella no lograba quitárselo.

Con un movimiento cuidadoso, Decker la recostó en la cama y comenzó a besarla en su cuello, bajó por sus hombros haciéndola suspirar y jadear.

Cuando le quitó el sujetador, Molly respiró de forma agitada.

Molly no quería moverse mucho pero después de mucho tiempo sin contacto físico, cada ligero roce se potenciaba en demasía.

Decker observó su cuerpo con ropa interior todavía y no pudo distinguir ninguna cicatriz.

“Ya no se notan nada…” Comentó Decker deslizando sus dedos por la suave piel de Molly.

“Ahora veremos que tan bien está tu cuello.” Comentó Decker mientras le besaba su vientre y le quitaba el pequeño trozo de tela que la cubría en su parte más íntima.

Molly jadeaba cuando lo vió colocar su cabeza entre sus piernas abiertas.

“Déjame revisarte a profundidad.” Decker susurró antes de hundirse en los delicados pliegues rosas de Molly.

Molly retorció las sábanas con sus manos, alborotó el cabello de Decker con sus dedos mientras sentía que llegaba a la gloria.

“Decker!” “Por dios….” “hummm…si…” Molly estalló en un orgasmo delicioso, pulsante y demasiado esperado.

Decker se puso encima de ella.

“Ahora, señorita enferma.” “Permita que el doctor le tome la temperatura…” Comentó Decker divertido.

“Jajaja…” “Decker eres tan…” “Tan….aaahhh…” “mmmhhh…

Decker…” “mmhh…” Los jadeos y gemidos de ellos se entrelazaban como sus cuerpos.

El cuello de Molly estaba completamente recuperado.

Una y otra vez, Decker embistió de forma suave dentro de Molly sin dejar de besarla.

Primero de forma suave y acompasada.

Pero después, lo hizo de forma dura, teniendo cuidado que de que Molly no se golpeara en la cabeza.

Ambos llegaron a un orgasmo conjunto, delicioso, sudoroso y vigorizante.

Sally en su departamento no estaba para nada feliz observando la foto de estado de Decker.

Una radiante Molly y un sonriente Decker posaban muy juntos.

Decker la había relegado a ella al recepcionista y ahora no tenía nada de contacto con ella.

De hecho había terminado con ella en una discusión épica en su oficina.

Pero aún iba a trabajar porque teníadinero que ganar.

Trabajando para Decker o contra Él.

***By Liliana Situ***

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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