El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 68
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68: Capítulo 68 68: Capítulo 68 “Donde está?” Preguntó Duncan a un mujer.
“Está ahí…” “Está muy borracho.” Contestó ella antes de darle un beso en la mejilla, el cual Duncan se limpió con un pañuelo.
El pañuelo acabó en la basura.
“Vaya, vaya, pero si es nada menos que mi apreciado amigo que prefiere beber y fornicar en vez de trabajar.” Duncan se refirió a Jackson quien estaba sentado en el suelo, recargado en la cama matrimonial de la suite presidencial.
“Mi amigo!” Jackson gritó alzando los brazos y sonriendo tontamente.
“Que derecho tienes de juzgarme tú, si también estás aquí con tu juguetito?” Cuestionó el joven arrastrando un poco sus palabras debido al efecto del alcohol en su sangre.
“Al menos yo no estoy causando problemas a diestra y siniestra.” Comentó Duncan mientras lo ayudaba a levantarse.
Jackson apestaba a licor barato y cigarro.
Era muy eficiente en su campo, pero parecía joven de quince años cuando algo lo preocupaba.
Debido a eso, Jackson se tomaba “vacaciones” en las cuales siempre se metía en problemas.
Por eso los Black lo controlaban mucho, pues aunque nunca los había delatado, Jackson podría ser de utilidad para los demás bandos que querían eliminarlos.
“Dónde está la mujer con la que estaba yo hace un momentoo?” Preguntó Jackson mirando para todos lados de forma muy graciosa.
“Primero duchate y luego hablaremos…” Ordenó Duncan arrugando la nariz, pues el hedor de su amigo era intenso.
Sin pudor, el joven Jackson se desnudó frente a Duncan.
Abrió torpemente la llave de la ducha.
El agua fría cayó por su cuerpo musculoso con algunas grandes cicatrices por las batallas pasadas, las cuales eran el mayor orgullo de Jackson.
Y eran su mayor atractivo cuando estaba en la cama con una mujer.
Tocaron la puerta y dos hombres de negro recogieron el sobre blanco y le dieron ropa.
Dentro del sobre se encontraban las coordenadas de dónde se encontraba Jackson en ese momento y con quiénes.
Duncan devolvía el sobre con un cheque a sus ayudantes.
“Dónde está ella?” Los interrogó Duncan “Aquí estoy.” Contestó una hermosa mujer.
“Buen trabajo, sabía que podía contar contigo Ámbar.” “Te encargaras de Él?” Cuestionó Duncan a la mujer extendiendo una tarjeta.
La tarjeta era de Jackson.
Ámbar jugaría el papel de amante preocupada.
Ámbar era la mujer del restaurant y al intercambiar tarjetas los dos habían aceptado un trato silencioso.
Ella había atrapado a Jackson en la Ópera y claro que tuvo sexo con Él.
Jackson es un amante muy dedicado y vigoroso, por lo que Ámbar no dejaría pasar esa oportunidad.
Ámbar sabía una que otra cosa de Jackson, pues ella también tenía un lucrativo negocio de drogas finas, en el cual ella era una de las jefas principales.
Duncan la conocía también.
Hay negocios para todos en este mundo y los más lucrativos no siempre son legales.
“Que pasará con la chica?” Preguntó Ámbar.
Ella se refería a la novia.
Jackson había tenido sexo con la novia cuando lo confundió con el novio.
Por lo cual Él pudo “estrenar” a la chica.
“Eso no es asunto mío.” Comentó Duncan de forma fría.
“Cuándo Jackson este despierto que Él decida cómo arreglar su problema.” “Si es que decide arreglarlo.” Duncan escuchó a Jackson cantar en la ducha.
Jackson, como todo buen mujeriego experto, nunca había tenido remordimiento por lo que hacía o de las mujeres que dañaba.
Él era muy liberal y desinhibido, además de que le encantaba demasiado el sexo.
Disfrutaba de hacer lo que quería en sus “vacaciones”, por eso lo tenían muy restringido en sus acciones.
Casi se le escapa a Duncan cuando regresaban a la habitación.
Pero los ayudantes lograron detenerlo y encerrarlo en una suite.
“Me haré cargo de llevarlo a su lugar, pero necesitaré de tus hombres.” “Solo soy una mujer débil después de todo.” Comentó Ámbar coquetamente frente a Duncan.
Jackson salió con una toalla alrededor de su cintura, Él observó a Ámbar.
“Preciosa!” “Dónde habías estado?” En voz alta comentó Jackson extendiendo sus brazos.
Pero al ver muy juntos a Duncan y Ámbar, Jackson se molestó.
“Oye no amigo, ella es mía.” “Tú ya tienes una.” “No puedes tener a todas las mujeres Duncan!” Jackson trató de asestarle un puñetazo a Duncan, pero falló y casi se cae de cara en el piso.
“Vigilalo bien.” “Dale esto para que se le baje la borrachera más rápido y llévatelo a otro lugar.” “No lo quiero en este resort.” Dándose la vuelta dejó a Ámbar a cargo de Jackson y se fue con Sophie.
Casi eran las tres dela mañana cuando Duncan regresó a la habitación.
Sophie dormía profundamente.
Duncan se dió un baño y se acostó a su lado, quedándose dormido rápidamente debido al cansancio.
Cuando despertó Sophie, estiró sus brazos.
Había dormido excelentemente.
Ella pudo ver a Duncan en la cama al lado de ella.
No sé había dado cuenta cuando había regresado pero ella para no quiso molestarlo.
Por lo que se levantó y se puso traje de baño, un vestido de playa, tomó un sombrero y se alistó para salir de la habitación.
Quería ir a la playa a tratar de ver qué había arrojado la noche anterior.
Era temprano aún y no había personas afuera de sus habitaciones.
Mientras bajaba en el ascensor ella se cuestionaba.
“A dónde habrá ido Duncan ayer?” “Porque se escucharon tantas personas corriendo por el hotel?” Revisó que no hubiera nadie en los pasillos y corrió hacía donde ella creyó que habían aventado algo.
La arena se veía roja y pegajosa.
“Parece vino…” Murmuró Sophie.
Había otra cosa a parte de una botella vacía.
Una argolla de matrimonio.
Sophie la recogió pensando entregarla en la recepción.
Una hermosa mujer se le acercó y le dijo.
“Hey, muchas gracias!” “Encontraste mi argolla!” Sophie volteó a verla y creyó reconocerla.
Se parecía a una mujer del restaurante.
Y la chica desaliñada de la ópera ayer.
“Disculpe, no sabía que era suya, planeaba dejarla en recepción.” “Aquí tiene.” Sophie comentó poniendo el anillo en la mano estirada de la mujer.
“Muchas gracias!” “No todas las personas son tan honesta como tú.” Agradeció la mujer en cuestión.
“Preciosa!” “Porque te fuiste y me dejaste solo!” Comentó Jackson trastabillando un poco.
Cuándo se iba a caer, Jackson se aferró de Sophie.
“Hola nena, tu también vendrás con nosotros?” Inquirió Jackson hacía la niña.
“Puedo satisfacerlas a las dos.” “Además te daré un gran cheque si me complaces.” “Que dices?” Aún algo borracho, Jackson veía a la linda chica de lentes y sombrero frente a Él.
Sophie lo alejó y Ámbar lo sostuvo.
“Mi amor, pero que malo eres!” “Cómo puedes pedirle esto a una jovencita como ella?” Comentó ella entre risitas.
Dos hombres lo tomaron de los brazos y comenzaron a jalarlo.
Sophie se dió la vuelta para retirarse del lugar, pero la chica le extendió algo.
“Cuando necesites algo para alegrarte aún más o mantenerte más activa…” “Llámame, tengo sucursales por todo el país.” Comentó la mujer mientras que Sophie tomaba la tarjeta que ella le extendía.
Jackson aún no veía bien pero la chica de le hizo conocida…
“Dónde la he visto antes?” Se preguntó Jackson buscando en su memoria, la cual casi era fotográfica cuando no estaba borracho o drogado…
“Ya me acordaré…” Mascullo Él entre dientes.
Sophie observó la tarjeta en su mano.
Era igual a la de la caja del collar y aretes.
Se olvidó de eso por el momento y fue a la playa a tomarse selfies.
Envío unas cuantas a Molly, a Marie y a Decker.
Todos se alegraron por ella.
Molly le dijo que su padre estaba mucho mejor y que la semana próxima sería programado para la operación.
Sophie se entusiasmo con esa noticia!
Eso significaba que más rápido podría alejarse de Duncan!
Pero tambien pensó que debería pagarle todo ese dinero.
Suspiró pensando eso, pero pronto se dió ánimos al recordar que Decker y Molly podrían ayudar a pagarle.
Ella ya no se sintió tan aprehensiva al respecto.
Sophie se recostó en la suave y fresca arena disfrutando de ese momento en ese paraíso terrenal.
Se sintió libre, feliz, rejuvenecida al pensar que podría retomar su vida.
Sophie tal vez podría darse el lujo de tener un novio que si la quisiera.
Jackson caminaba junto con los hombres y Ámbar, el efecto de la droga para despertarlo funcionó.
“Es ella.” Pensó Jackson.
Con un movimiento noqueó a los hombres.
Ámbar no se alarmó al ver la escena y solo comentó “Camina y no hagas más tonterías.” “Ya causaste suficientes problemas no crees?” “Una inocente plática no lastima a nadie.” Comentó Jackson mientras con su mano rápidamente noqueó a ámbar Subió a los tres al auto que ya los estaba esperando.
Los acomodó de tal forma que las tres personas parecían dormidos debido al efecto del alcohol.
De ese modo nadie los molestaría.
Jackson se alisó su playera, pantalón y se peinó con sus dedos lo mejor que pudo.
Más alerta, El joven Jackson recordó como había llegado a ese lugar.
***By Liliana Situ***
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