El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 7
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
7: Capítulo 7 7: Capítulo 7 Tan rápido como pudo, Sophie se dirigió a la salida del edificio.
Mientras bajaba en el elevador para encontrarse con Decker, Sophie maldecía una y otra vez en su mente a Duncan.
Sophie se mordía los labios y respiraba para tranquilizarse y no llorar.
Movía las manos para poder calmarse por completo de su fuerte enfado.
No quería que Decker la viera llorar.
No quería preocuparlo de algún modo.
No quería que la compadeciera su buen amigo.
Cuando salió por las puertas principales de cristal de la empresa, se encontró con un sonriente y guapo Decker.
“Sophie, realmente tu jefe es tan malo para que tenga a sus empleados trabajando hasta altas horas de la noche?” Preguntó Decker visiblemente preocupado porque Sophie salía a una hora tan tarde por la noche.
Decker se acercó a la bella niña y la saludó emotivamente con un beso en su mejilla.
Sophie lo saludó con fingida naturalidad, pero Decker pudo notar otras cosas en ella.
Las marcas de dientes en sus labios eran recientes?
Porque sus ojos de Sophie se veían tristes y algo húmedos?
Porque se veía algo temblorosa y reacia a verlo a los ojos?
Decker era muy observador con Sophie porque la quería mucho.
“No, no Decker, tuvimos un inconveniente de último minuto…” “Por eso tuve que ayudar a resolverlo, pero cuéntame, cómo estás?” Sophie le preguntó a Decker para desviar la conversación a otro tema.
“He estado muy atareado en la empresa Sophie pues es el momento crucial para que pueda consolidarla.” “Por eso debo trabajar más duro Sophie…” “Pero mis obligaciones no me impide tenerte en mi pensamientos constantes.” “Me preocupo por ti y tu padre quien aún está recuperandose en el hospital día y noche.” “Sophie, porque no haz aceptado mis invitaciones a cenar?” “Hice algo malo para que me evites?” “Decker, disculpame por favor pero tu mismo acabas de comprobar lo ocupada que estoy.” “Y creo que estaré todavía más ocupada en estos días.
Sophie debería decirle que Duncan había amenazado con hacerle daño a Él y a su recién establecida empresa si aceptaba verlo frecuentemente?
Decker la había ayudado mucho en ese último tiempo y Sophie no había podido pagarle nada de sus honorarios.
Aunque Decker le aseguró que no le debía nada, Sophie no quería ser malagradecida con Él.
Además Decker le había dejado muy claro sus intenciones de cortejarla hasta que fuera su novia por eso todos los días la invitaba a comer.
La invitaba a cenar, a salir de fin de semana.
Pero debía rechazarlo por su bien.
No quería que nada malo le pasará por culpa de su nuevo jefe y CEO Duncan Asher Blank.
“Decker no te molestes conmigo, trataré de hacerme tiempo para vernos.” “Solo he podido visitar a mi padre al hospital en pequeños ratos.” Sophie dijo casi susurrando y con la cabeza baja para disimular las lágrimas que estaban a punto de salirle de sus pequeños ojos.
“Comprendo que estés ocupada en este tiempo Sophie.” “No te preocupes, no iré a ningún lado pronto.” “Realmente solo quiero pasar mi tiempo contigo, aunque sea yendo juntos a visitar a tu padre al hospital…” “Decker…” “Porque eres tan lindo conmigo?” Preguntó Sophie abatida y mirándolo a sus hermosos ojos.
Sus ojos sonreían y resplandecian con amor.
“Ya sabes la respuesta Sophie.” “Me gustas mucho y quiero estar contigo.” “Dime qué aún estás considerando mi propuesta.” Sophie dirigió una mirada hacía la ventana en los pisos superiores donde sabía que estaba el CEO.
Asustada pudo distinguir una figura observandolos mientras fumaba.
Duncan los había estado observando todo ese tiempo!
Al no obtener respuesta por parte de Sophie, Duncan le abrió la puerta del pasajero de su Masserati negro última edición.
Una nerviosa Sophie entró a toda prisa para poder marcharse lo antes posible dejando atrás a Duncan.
“Pasa un memorándum urgente al departamento de diseño.” “A partir de mañana trabajarán horas extras durante tres meses.” “Si alguien se niega o se queja por esta medida, avisa que será despedido sin finiquito.” Decker hablaba con frialdad sin ver a la cara a a Oliver Blank.
Oliver había recién llegado esa misma noche.
Oliver, quien es el primo más joven de Duncan le extraño su petición.
Oliver, quien es alto, delgado y guapo, aunque no tanto como Duncan dudó un segundo…
“Primo, de verdad quieres hacer que los a empleados se molesten por trabajar jornadas extras?” Oliver consultaba los informes y estadísticas de ese departamento.
El departamento de diseño era el más productivo y con menos tasa de errores y perdidas de toda la empresa.
“No discutas mis órdenes Oliver.” Contestó cortante Duncan sin ver a su primo a la cara.
Duncan había visto como Sophie había corrido a los brazos de ese maldito de Decker.
También como Sophie se mostraba sumisa ante Decker.
Duncan interpretó esa acción como una señal de timidez ante Decker.
Duncan estaba sumamente enfadado!
Él le había advertido que se mantuviera alejada de su nuevo amante.
Sin embargo esa necia mujer lo había desafiado.
Incluso se había atrevido a dejar que la recogiera cuando salía del trabajo.
“Creo que es hora de que le haga una advertencia más fuerte.” Pensó Duncan mientras terminaba su cigarro.
Al siguiente día ninguno de los empleados podía creer lo que escuchaba.
Todo el departamento se reunió frente a Oliver quien, con voz firme y hermosa les comunicó que el CEO había ordenado que todos debían trabajar horas extras por 3 meses.
Las empleadas de diseño no sabían que noticia las había dejado más impresionadas.
Trabajar horas extras por 3 meses.
O que guapísimo nuevo Asistente del CEO.
“Escuché que es primo del CEO…” “Es tan guapo y varonil…” “Pero no es tan como nuestro CEO, aunque si se ve más gentil que el CEO”…
“Porque tenemos que trabajar horas extras?” “Me esforzaré por venir mejor arreglada al trabajo.” “Ojalá pudiera atraer la atención del joven asistente Oliver!” Sophie escuchaba en silencio a sus compañeras cuchichear.
Ella cerró los ojos ante tan mala noticia y una migraña comenzó en su cabeza.
Estaría castigando a todo el departamento por su culpa?
Ahora ya no podía renunciar.
Duncan le había rebajado la mitad de salario.
La había obligado a quedarse en la empresa.
Cuando todos regresaron a sus puestos, Oliver de pie revisaba unos diseños.
Divisó a Sophie que estaba sentada en un escritorio garabateando algo sin prestar atencion a nada.
Se acercó a ella y vió lo que estaba dibujando.
“En qué estás trabajando?” Preguntó Oliver y Sophie brincó de en su silla muy asustada.
“Tranquila!” “No quería asustarte.” La consoló Oliver levantando las manos y alejándose un poco de la asustada Sophie.
Observándola de cerca, Oliver la encontro algo hermosa.
Delgada, con cabello hermoso castaño claro largo, piel blanca sin imperfecciones.
Labios rojos tentadores, ojos hermosos escondidos detrás de esas gafas de armazón oscuro…
Tal vez eso sería lo único que Oliver habría querido cambiarle a Sophie A Oliver le había gustado su actitud tímida y al parecer se había ruborizado frente a Él.
Eso hacía que se viera aún más hermosa y tierna.
“Discúlpeme señor Oliver, no lo escuché llegar.” Sophie comentó apresurada mientras recogía sus bocetos y lapices del escritorio para irse del lugar.
“Eres Sophie Musen?” Oliver le preguntó mientras la miraba con una sonrisa.
“Si señor Oliver, soy Sophie Musen.” Sophie había rogado de que Oliver no la hubiera reconocido por sus escándalo sexual reciente con Duncan.
Pero había sido en vano.
Oliver ya la había reconocido.
El joven Oliver al tenerla cerca podía entender porque su primo se había enredado con ella en ese hotel.
Aunque las consecuencias habían sido muy desfavorables para la Familia Musen gracias a Duncan.
“Sigue con tu trabajo Sophie.” “No te preocupes, me encargaré de persuadir a mi primo para que solo sean unas semanas de este tiempo extra.” “Hoy les traeré la comida, cena y postres para que el ánimo no decaiga.” “Te gusta la idea Sophie?” Oliver se dirigió a Sophie con una sonrisa franca antes de salir del departamento de diseño.
“3 meses ..tiempo extra…” “Papá como podré ir a verte al hospital ahora?” “Gracias maldito Duncan por arruinarme la vida todavía más.” Sophie maldijo a Duncan una vez más antes de volver a sus bocetos.
Sobra decir que los empleados también estaban muy molestos.
En especial, Darla, la jefa de departamento, quien no entendía esta medida extrema.
“Porque en este momento nos habrán castigado?” “Debemos de ser más cuidadoso con todo.” Pensó la jefa Darla y se fue a su oficina a revisar si ealgo malo ella había pasado por alto.
La hora del almuerzo llegó y Sophie, avergonzada por no tener nada de dinero permaneció dentro de la empresa.
Ella no salió a comer como todos los demás empleados.
Solo se limitó a comer galletas baratas que había encontrado en la alacena común de la pequeña cocina del departamento de diseño.
También se preparó mucho té para poder engañar al hambre.
Mucho té y galletas que mal nutrian el delgado y frágil cuerpecito de la pobre niña solitaria.
******By Liliana Situ*****
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com