El Proihibido Amor de un CEO - Capítulo 72
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72: Capítulo 72 72: Capítulo 72 Sophie despertó en el auto con un fuerte dolor de cabeza.
No pudo abrir los ojos de inmediato, por lo que se hizo ovillo en el asiento trasero tratando de soportar el intenso dolor en silencio.
Duncan abrió la puerta del auto para tomarla en brazos y cargarla para que subieran al avión.
Tenía una oportunidad de regresar ahora y debían aprovecharla.
La tormenta había dado tregua y los vientos se habían calmado lo suficiente como para permitir que varios vuelos privados despegarán inmediatamente.
“Sophie, no te muevas más, estás herida.” “Te llevaré a la ciudad para que te curen mejor.” Duncan caminó con cuidado hacía el avión.
Sophie volvió a entrar en la inconsciencia debido al dolor y volvió a tener un sueño tan lúcido con Duncan.
Lo veía feliz vestido de smoking esperando a su novia en un lujoso y hermoso altar.
Duncan extendió su mano y recibió a la novia.
Él le quitó el velo y se trataba de Vivian.
Sophie los veía desde lejos casarse.
Duncan recostó a la chica en los sillones del avión y apresuró al piloto para que despegara, pues estaba muy preocupado por ella.
No había perdido mucha sangre, pero si estaba desmayada por segunda vez era porque algo malo le pasaba.
Tenía que llevarla al hospital con urgencia.
Duncan se sentó en el piso del avión para cuidar de Sophie mientras despegaban.
Las palabras que Sophie había susurrado se repetía en su mente, una y otra vez.
Ella lo amaba, pero no sé lo decía.
Mirándole las heridas ligeramente vendadas y un poco limpias, Duncan comenzó a preguntarse que pasaría cuando ambos regresaran a la ciudad.
Él por supuesto volvería a ser el CEO y ella su empleada en otra empresa.
Le había prometido a Sophie pagar por la operación de su padre para resarcir algo el daño que le había causado.
Pero también estaba el asunto de su inminente boda arreglada con la arrogante y altanera Vivian.
Pero por ahora, lo más urgente era llegar a un hospital.
El celular de Sophie cayó de la bolsa de su sudadera y aún estaba intacto.
Lo encendió y la imagen que vió fue la de Él dormido.
“Cuando me tomó esa foto?” Se preguntó algo sorprendido.
La turbulencia lo hizo tirar sin querer el celular que se deslizó debajo de los asientos.
Lo rescató del piso y lo guardó en su bolsa del pantalón.
Le abrochó a la chica los dos cinturones de los asientos antes de mirar por la ventanilla.
A lo lejos solo se veían las nubes negras y la intensa lluvia.
Duncan desbloqueó su celular, realizó una llamada y ordenó varias cosas.
El avión aterrizó sin problemas en una pista privada en la ciudad.
Duncan se apresuró a bajar del avión a Sophie para llevarla al hospital.
Cuando llegó, un equipo de doctores los esperaban.
“Señor Blank, no se preocupe, la atenderemos bien.” Comentó con respeto el médico encargado.
Todo el equipo médico se apresuró a llevar a Sophie adentro.
Duncan, de pie afuera observó como la camilla con Sophie desaparecía por el pasillo y le ordenó a un asistente.
“Averigua el teléfono de Molly, su hermana y avísale que Sophie está en el hospital siendo atendida.” Duncan entró al auto para ir a su departamento.
Después le enviaría su equipaje a Sophie.
Así, de forma tan abrupta las vacaciones de Duncan habían terminado.
Edward tenía que volver a la realidad dónde para lidiar con problemas corporativos y de índole personal.
Sintiendo la misma opresión de siempre, su semblante volvió a ser duro y distante, tan frío como siempre.
“Regresó.” Oliver comentó hacía Annie, quien estaba leyendo datos de la nueva empresa que ella dirigiría.
“En serio?” Ella respondió sin dejar de ver las hojas que tenía en las manos.
“Podrás con todo, eres muy capaz.” La animó Oliver.
La empresa nueva de ambos sería de bienes inmuebles asequibles en un principio.
Después venderían mansiones y villas exclusivas.
No querían llamar la atención al principio, pero planeaban fusionarse después con varias empresas.
Lo que los llevaría a ser un conglomerado poderoso, capaz de competir y ganar contra las empresas de Duncan.
“Estás seguro que es el mejor ramo en el que podemos empezar?” Annie interrogó a Oliver cuando terminó de leer todas las hojas, dejandolas en su escritorio.
“Si, primero pequeño, para después ser gigante y tomarlo desprevenido no crees?” Oliver respondió mordiendole un poco los labios mientras la besaba.
“Esta bien, será como tú digas mi amor.” Aseveró ella pero ideando otros planes secretos.
Decker y Molly se apresuraron nerviosos al hospital cuando supieron que Sophie habia sufrido un accidente cuando escapaba del huracán.
Ambos escucharon al doctor quien les informó a la pareja que Sophie no tenía daños internos en la cabeza.
Solo la habían tratado de la ligera inflamación que le provocaba mucho dolor.
Cuando despertara podía irse a sus casa con sus familiares, pues los resultados de diversos exámenes médicos indicaban que Sophie no tenía otro problema de salud.
Ambos la observaron con preocupación al pie de la cama.
Se veía pálida y tenía la cabeza vendada.
“Sophie…” Susurró Molly triste.
Ella recordó que Sophie nunca antes había salido con la familia Musen de vacaciones antes porque Lily, su madre nunca quiso llevarla.
Ahora Molly se sentía culpable porque las primeras vacaciones de Sophie habían derivado en una casi tragedia.
Aunque el doctor les había asegurado que no había corrido peligro ambos se sintieron muy mal por ella.
Decker acariciaba la mano de la chica y la notó muy fría.
“Vamos a qué te revise el medico por última vez y regresemos con ella.” Comentó Decker abrazando a Molly “Esta bien, pero no creo que sea necesario ya.” Respondió Molly entre beso y beso.
“Molly..” Murmuró Sophie abriendo los ojos.
“Sophie!” “No te muevas mucho!” Molly habló hacia ella con nerviosismo.
“Tuviste un accidente y la ambulancia te trajo aquí de urgencia!” “Nos avisaron que estabas aquí, por lo que Decker y yo venimos a verte.” Molly se acercó a ella tomándola de la mano.
“Sophie, temí lo peor cuando me llamaron por teléfono hace unos minutos.” Unas lágrimas cayeron por el rostro de Molly.
Decker se acercó a Sophie para decirle.
“Te cuidaremos en nuestro departamento mientras que te recuperas.” “No te niegues por favor, Sophie.” Sophie abrió completamente los ojos y pudo ver a Decker y Molly de pie frente a ella.
Duncan obviamente no estaba a su lado.
Ella entendió todo entonces.
El cuento de hadas que había vivido terminó cuando esas cajas le cayeron encima.
Ella les sonrió torpemente y ambos la dejaron descansar.
Sophie miró por la ventana de su cuarto y el sol brillaba.
Hace unos días estaba tomando el sol al lado de Duncan.
Ahora ella estaba acostada en esa cama de hospital sin Él y herida.
Y no solo por las cajas que la habían lastimado físicamente.
Cuando se sintió con fuerzas para caminar, Decker la ayudó a llegar al auto y los tres se fueron al departamento.
Con toda calma la instalaron en la habitación de huéspedes del enorme y cálido departamento de Decker.
Sophie pudo ver fotos de ellos en pequeños cuadros en un mueble y se sintió conmovida.
Se sintió triste porque ella no tenía nadie con quien podría tomarse fotos y enmarcarlas.
“Sophie, iremos por ropa para ti al departamento de Marie.” Decker le informó, pero Sophie extendió su mano deteniendolo.
“Mi teléfono…estaba en el hospital?” Preguntó ella en un susurró.
“No Sophie, lo siento.” “Solo tenías tus lentes puestos.” Sophie cabizbaja asintió y dejó que ambos se fueran.
“Adiós a mis fotos.” Pensó ella cerrando los ojos para tratar de dormir un poco.
Esta vez no escuchó la voz de Duncan y se quedó en ese lugar oscuro.
Sola, triste y sin ánimos de seguir soñando.
Cuando Decker y Molly regresaron, Sophie les pidió que hablarán con Darla, su jefa en la empresa para que le informaran de su accidente.
Ella pediría una incapacidad de solo dos días.
Cuando Molly habló con la jefa de Sophie quedo sorprendida Su jefe inmediato, Oliver había avisado que Sophie había sufrido un accidente en las vacaciones que la empresa le había dado.
Además de que le habían dado tres días de incapacidad para que se recuperase satisfactoriamente.
“Que considerados.” Comentó Molly hacía Decker.
Marie al enterarse del accidente, fue tan rápido como pudo después del trabajo a ver a Sophie.
Se entristeció al verla pálida y herida.
“Ay Sophie, lamento que tus vacaciones se arruinaran.” Marie acariciaba la mano de su amiga cariñosamente.
“Gracias a todos por preocuparse por mi.” “Prometo recuperarme muy pronto y dejar de ser molestia para ustedes.” Les agradeció Sophie muy conmovida.
“No eres molestia en absoluto nada, Sophie.” Decker declaró.
“Tomatelo con calma, iré a prepararte algo ligero de comer.” Molly besó la frente de su hermana.
Marie observo cuando la pareja abandonó la habitación y entonces puedo observar a Sophie con cuidado.
Tenía un ligero bronceado, unos cuantos raspones y moretones en el rostro que comenzaban a notarse.
Pero lo que más se notaba en la pequeña carita de Sophie era su tristeza profunda.
La vida no era justa con su buena amiga, pues ni siquiera podía tomar unas vacaciones decentes sin que ella saliera lastimada…
***By Liliana Situ***
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