El pueblo perdido del rosario - Capítulo 47
- Inicio
- Todas las novelas
- El pueblo perdido del rosario
- Capítulo 47 - 47 Capitulo 47 Interior y exterior
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
47: Capitulo: 47 Interior y exterior 47: Capitulo: 47 Interior y exterior Llegamos a Inglaterra poco antes del mediodía.
Eran aproximadamente las 11:30 am cuando el avión aterrizó en el aeropuerto de Birmingham-West Midlands, y lo que vi al salir me dejó en silencio.
No por sorpresa, sino por la confirmación de que esto ya había trascendido todo límite imaginable.
Había soldados por todas partes.
No hay soldados comunes.
Eran los UKSF, las fuerzas especiales británicas, y junto a ellos, altos mandos del ejército y agentes de seguridad armados hasta los dientes.
Todos estaban posicionados como si esperaran a una figura clave, como si yo fuera una pieza valiosa en medio de una guerra invisible.
Me escoltaron en silencio, sin intercambiar una sola palabra, hacia una camioneta blindada negra, con cristales polarizados y el rugido de un motor que no buscaba atención, sino potencia y rapidez.
Dentro del vehículo, sentado con una puerta pesada y los ojos más cansados que recordaba, estaba el presidente Frédéric.
—Bueno, John —dijo con voz seca, sin rodeos—.
Dime, ¿por qué has venido solo?
Respire profundamente antes de responder.
No porque me costara hablar, sino porque no quería que notara lo quebrado que estaba por dentro.
—Mis amigos fueron a visitar a sus familias… por si algo sucede, algo irreversible.
Frédéric ascendió.
No cuestionó más.
Sabía que no había muchas alternativas.
O tal vez también había aprendido a esperar lo peor.
—Entiendo, John… —su voz se tornó más grave, como si arrastrara el peso del mundo con cada palabra—.
La verdad es que ya no sé si este mundo va a sobrevivir.
No sé si serán los monstruos que nos nacen, o si simplemente dejaremos de existir cuando la realidad termine de romperse.
El futuro es incierto, más que nunca… Guardó silencio por unos segundos, y luego se inclinó hacia el conductor.
—Llévanos a la Base de Operaciones de Armamentística y Estrategias Kamish.
—Sí, señor presidente —respondió el hombre al volante, sin desviar la mirada del camino.
En sus ojos se leía algo más profundo que profesionalismo.
Una obediencia nacida del conocimiento de lo innombrable.
Aquel hombre había visto demasiado, igual que yo.
— Una hora después Habíamos llegado.
—Por aquí, señor John —dijo uno de los escoltas mientras bajábamos por un pasillo metálico.
El eco de nuestras pisadas resonaba en las entrañas de la base subterránea.
Luces blancas frías iluminaban las paredes estériles del laboratorio.
Era como entrar en el corazón de una instalación que jamás debió existir, un lugar creado para estudiar aquello que jamás debió ser observado.
Descendimos por un ascensor sin botones visibles.
Solo una identificación biométrica en la pared marcaba el nivel.
Tres pitidos, una voz automatizada que decía “Nivel 7-A”, y las puertas se abrieron con un susurro de gas comprimido.
Adentro, cientos de tubos de contención verticales, pantallas llenas de códigos, fragmentos biológicos conservados en vitrinas de acero reforzado… Todo irradiaba una sola cosa: prohibición.
No era tecnología para curar.
Era para entender lo inhumano.
—Aquí es donde investigamos la morfología de esas criaturas que emergen del mar —explicó Frédéric—.
Como puede ver, casi todas tienen algo en común…
Se acercó a uno de los cilindros donde flotaba algo que no podía describir del todo: parecía un tiburón sin mandíbula, cubierto por zarcillos negros y con un ojo vertical en el torso.
—Los tentáculos.
Es como si todas hubieran sido modeladas a partir de un patrón, como si una mente superior las hubiera diseñado a su imagen.
—¿Una mente…
o algo peor?
—murmuré.
El presidente prosiguió sin inmutarse, como si esa posibilidad fuera ya parte de los documentos oficiales.
—Su código genético no coincide con ninguna especie marina conocida.
Pero en sus estómagos encontramos restos de tiburones, ballenas, tortugas…
—hizo una pausa—.
Y huesos humanos.
Mis labios no se movieron, pero mi mente comenzó a trazar con claridad una línea: estas criaturas no eran visitantes, sino producto de algo mucho más antiguo y presente.
—Todo lo que ve aquí es información clasificada, John.
Si esto se hace público…
el caos será incontrolable.
Asentí.
—Por cierto —dijo el presidente—.
Te mandé llamar por el vidente, ¿cierto?
—Así es, señor Frédéric —respondí con calma, aunque por dentro sentí que ya nada podía sorprenderme.
Y justo en ese momento…
el mundo se volvió negro.
— En el otro lado No fue un desmayo.
No fue sueño.
Fue una transición, como si mi mente fuera arrancada de mi cuerpo y lanzada a un abismo de oscuridad palpitante.
Allí estaba de nuevo.
Él.
Una figura sin forma concreta, una voz que quirúrgica desde adentro de mí mismo.
Una masa fluctuante con ojos imposibles que parpadeaban donde no debía haber rostro.
—Hola, Jhoooooon…
—dijo, con una entonación burlona que se deslizaba como aceite hirviendo—.
¿Qué haces aquí?
—Nada que te interese —respondí con una frialdad que no sabía que tenía.
El miedo ya no era una emoción.
Era una sombra antigua que había aprendido a ignorar.
—Te perdiendo estás, Jhoooon…
Tu humanidad…
tus emociones…
tu miedoooo…
—Y qué si ya no tengo miedo?
Déjame en paz.
La criatura se disolvió lentamente.
No se desvaneció.
Se hundió en la oscuridad, como si nunca hubiera estado allí, como si hubiera sido parte del tejido mismo de ese plano.
— De vuelta al mundo —…como decía, John, el vidente está bajo custodia —la voz del presidente volvió a entrar en mi cabeza como un zumbido que recuperaba claridad.
Solo habían pasado unos segundos en el laboratorio, pero yo había sentido diez minutos de aquel otro plano.
Volví a asentir, esta vez con los ojos más abiertos que antes.
Porque entendí algo.
No estoy solo en mi mente ahora ay otra conciencia y no es humano quizá sea un dios primigenio,…
como decía dijo Frédéric.
Mira bien lose expedientes, (Expedientes) Raza: monstruos marinos recién descubiertos Afiliación: primigenios Rasgos: amorfos y tentáculos Tipo de sangre u ADN: no identificados no pertenece a estés mundo Riesgo de infección: aún no verificado Conclusión: seres no identificados por ninguna era conocida en la humanidad asta el 17/04/2015 se espera que se encuentre un patógeno para su aniquilación total….
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com