El regreso de la estirpe perdida - Capítulo 13
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13: PARTE 13 13: PARTE 13 El dia amanecia en el puerto de Los Tablones una ciudad comercial y portuaria que se encuentra en la desembocadura del río Sangreverde.
Es uno de los puertos más importantes de Dorne y territorio de la familia Martell por generaciones dándoles riquezas y buenas conexiones con naciones fuera del reino.
Ese mismo día un barco desconocido y bastante grande atraco en el puerto llamando la atención de los guardias por su atípica tripulación.
El guardia a cargo de la seguridad se acercó con dos soldados bajo su mando al barco y empezó a llamar al joven navegante.
-Este es el puerto de Los Tablones, territorio de la familia Martell, declare su nombre, negocio y motivos para venir aquí.
El joven hombre de pelo negro bajó del barco y se inclinó mostrando respeto a los guardias.
-Mi nombre es Jon Nieve, soy un bastardo del Norte que salió al mar buscando fortuna y he venido a Dorne a vender mis mercancías.
El guardia mostró una ligera sorpresa pero rápidamente relajó el ceño y siguió el interrogatorio.
-Es mucho viaje para un niño apenas destetado lo haga solo.
-Los bastardos maduramos rapido mi señor, además no estoy solo.
Con un silbido de Jon un enorme lobo saltó del barco y se puso a su lado.
Rápidamente los guardias llevaron sus manos con intención de sacarlas para defenderse pero el guardia veterano los detuvo.
-Vostros par de idiotas, guardad vuestras armas antes de poner en vergüenza a la guardia por un perro grande.
Los guardias bajaron la cabeza en señal de vergüenza y dieron un paso atrás dejando en manos del veterano la conversación.
-Es una extraña compañía la tuya muchacho.
-Es más leal que un mercenario y un elemento disuasorio muy útil.
-No puedo negar eso.
Las reglas del puerto no prohíben la entrada de animales ya que son un bien preciado a Dorne, aunque nadie a traido un lobo desde que estoy aqui.
-Agradezco la comprensión,¿ me podría indicar los trámites a seguir para entrar en la ciudad?
-No es complicado, indique la carga que desea vender y pague la tarifa por amarrar más un diez por ciento del valor de la carga.
-Mi material principal son copas y cristales de gran calidad, con unos rollos de telas y unas pocas joyas.
-Tienes un material de alto valor dentro de tu barco, ¿como conseguiste amasar tanto dinero a tu edad?
-Soy bueno peleando, caze a muchos bandidos en el Norte y le hice un gran favor a un importante comerciante de Puerto Blanco por lo que se portó bien conmigo.
-¿No habría sido más fácil con ese dinero y influencias quedarte en tu tierra natal?-dijo el guardia mayor con tono interrogante.
-Si hubiese sido cualquier otro podría haberlo hecho, pero la esposa de mi padre es una sureña y quería mandarme para la guardia de la noche.
-Sabes que esto es el sur ¿verdad?
-Perdonad si os he ofendido señor, pero me dijeron que Dorne no es tan intolerante con los bastardos.
Un segundo de incomodidad se forma hasta que la alegre risa salió del guardia veterano.
-Tranquilo chico, aquí no somos como esos come flores del Dominio o esas señoritas de manos suaves de las tierras de los ríos.
– Me alivia escuchar eso señor.
-No soy ningún señor, soy Willian Sand, un bastardo que sabe pelear y mandar.
Paga siete dragones de oros por el amarre y luego ve a que te examinen la mercancía para pagar los impuestos.
-Claro Willian, ¿puedo hacer unas preguntas?
-Si las puedo contestar no hay problema.
-Tengo bastante moneda de Westeros, ¿pero se puede pagar con monedas de la ciudades libres?, me gustaría comprar mercancías que solo Dorne puede proporcionar.
-No creo que alla problema, aquí se comercia mucho por lo que fluye mucha moneda extranjera.
-También me gustaría que me recomendaran una posada que acepte a mi lobo, no se cuanto duraran las negociaciones por lo que prefiero quedarme en la ciudad por comodidad.
-Creo que la posada del Dragón Caído tienen establos para los caballos, si pagas un extra no debería haber problemas.
-También me podría recomendar a algún comerciante de confianza dispuesto a comprar mis mercancías, quiero vender rápido ya que es un material delicado.
Esta vez no fue William el que hablo, sino uno de los guardias que estaban bajo su mando.
El soldado era un joven no mucho mayor que Jon con pelo oscuro y tez morena muy propia de Dorne.
-Mi familia es una de las más importantes compañías de la ciudad, puedo garantizar que darán a todo un precio justo.
Jon miró extrañado al joven guardia, si fuese una compañía de tal envergadura no entendía por qué el chico trabajaba de guardia cuando seguramente tendría que ayudar al negocio familiar.
El guardia debió haber entendido las dudas de Jon cuando volvió ha hablar de la nada.
-Entiendo que parezca extraño, pero es una costumbre que los comerciantes ricos apoyen a la guardia de la ciudad para tener una buena relación y recibir el favor de los Martel.
Los jovenes como yo ayudan con las cuentas y a identificar las mercancías que los guardias no pueden manejar, a cambio recibimos formación con armas y defensa personal y ganamos conexiones con otros comerciantes y la guardia permanente de la ciudad.
Al pensarlo un momento Jon entendió la simbiótica relación formada entre los comerciantes y los guardias, para saber manejar armas uno debería contratar a un caballero o mercenario lo cual era una suma nada despreciable, pero claro, un comerciante adinerado no emplearía tanto dinero solo para que uno de sus hijos el cual en el futuro sería una confiable mano de trabajo se convirtiera en un simple guerrero, pero si lo vemos como explicó el guardia, uno sería formado por veteranos guerreros con un nivel decente de destreza, además de conocer a todos los comerciantes y guardias destacados, por no hablar de recomendar a sus familias a los recién llegados como Jon.
-Es un buen sistema, tomaré vuestra palabra señor.
-La tienda de mi familia se llama Balsif, está en la tercera pasando el mercado del puerto.
….
Después de darles una propina a los guardias Jon se fue directo a la tienda familiar del guardia donde vendió toda la mercancía llenando 5 cofres de tamaño medio de dragones de oro y venados de plata después de pagar los impuestos.
Normalmente uno tendría que tener cuidado llevando tanta riqueza, pero gracias a la magia enseñada por Parlax Jon pudo lanzar dos hechizos que le darían seguridad.
El primer hechizo era uno que pertenecía a la rama perteneciente a la magia de sellado, con este uno podía sellar el interior de un objeto y solo liberarlo con un comando o objeto específico.
Este hechizo era de nivel aprendiz ya que solo funciona con objetos sin magia y la duración era de apenas un mes, como los cofres eran de madera reforzada con hierro también eran fáciles de romper por lo que hay entra en juego el segundo hechizo, al contrario que el hechizo de sellado este era de nivel medio de la rama de magia mental, como alguien con las habilidades de wargo Jon tienen una predisposición a esta rama por sus vínculos mentales con sus pieles.
El efecto es simple y poderoso, cualquiera que mire estos cofres sentirá la sed de sangre de una bestia que el invocador haya escogido, y que mejor disuasor que una dragona azul capaz de reducir a un hombre a cenizas.
-“Has terminado de perder el tiempo.” Una melodiosa voz resonó en la cabeza de Jon mientras guardaba los cofres en el barco.
-Necesito hacer las cosas bien para no destacar demasiado, con esto están al tanto de mi existencia pero no resultó extraño, además esto es un puerto comercial pasán gente nueva todos los días.
-“Por lo menos sacaste bastante oro para ir a la Torre de la Alegría” – Primero necesito reunir información, no se la zona donde se encuentra, y buscar desde el cielo sobre una zona tan amplia llevaría meses.
-Argggggg, odio tener que esconderme y dejarte solo y desprotegido.
-Puedo cuidarme solo unos dias, ¿no sera que no te gustas estar sola?.
-¿quieres saber lo que es caer desde las nubes ?
-Me rescatarías antes de tocar el suelo, me quieres demasiado.
-Te has vuelto muy valiente para ser un pequeño conejo.
-He mejorado, tu y Glaegar me llamabais ratón antes.
La pequeña conversación duró un rato más hasta llegar a una taberna de 5 pisos que también servía de posada, el sitio era lo bastante elegante como para que la baja nobleza se hospedará en ella y lo suficiente popular para estar siempre llena.
Al entrar el ruidoso ambiente se tornó en silencio al ver como un hombre joven entraba con un lobo blanco enorme, un hombre normal se habría sentido intimidado por las duras miradas dadas por la gente, pero Jon no era normal, él había sido entrenado por Parlax, un maestro tan duro como justo y Glaegar un archi-dragón tan poderoso para incinerar un reino.
Con paso firme y una presencia digna de un jinete Jon se fue directo a la barra y antes de que el tabernero hablase puso una bolsa dragones de oro sobre la mesa.
-Las rondas corren por mi cuenta esta noche.
El silencio se rompió en gritos de júbilo en solo unos segundos, el tabernero ni siquiera dijo una palabra sobre Fantasma y se dirigió a él con tono alegre al ver una bolsa con dinero que igualaba sus ganancias de varios meses.
-¿Que puedo hacer por un cliente tan generoso como tú?
-Para empezar un plato lleno de carne para mi acompañante, y para mí un vino dorniense, he oído hablar de ellos en las ciudades libres.
-Enseguida, le pediré a mi hija que prepare un plato para tu bestia y yo os traeré el mejor vino de mi establecimiento.
El cantinero marchó raudo para atender los pedidos dejando en la barra a Jon mientras el resto de la gente bebía sin parar.
Esperando a que el tabernero volviese Jon se concentró en la joya de su espada intentando almacenar su energía.
Fueron solo unos minutos hasta que un muchacho de baja estatura y complexión robusta con un rostro común le habló..
-Sabes cómo alegrar el ambiente.
-El dinero lo hace todo más fácil.
-No voy a negar eso, soy Quentyn.
-Jon, he llegado esta mañana para vender mis mercancías de las ciudades libres.
-No tienes pinta de comerciante, y menos de haber nacido en Essos.
-Bueno, usted es de la alta nobleza y está en un lugar así.
-Se que mi porte es grandioso, pero llamarme de la nobleza es exagerado.
-Claro, un consejo falso noble, si quieres pasar desapercibido es mejor que tus guardias se disfracen mejor, el de la esquina parece un halcón acechando a su presa, además el tipo sentado contigo oculta mal su emblema, solo lo he visto parcialmente pero parece de calidad.
No muchas casas ponen esa calidad a sus guardias.
-Jajaj, me rindo.
Tienes razón, soy de la alta nobleza, pero tú pareces demasiado informado para ser alguien común, has analizado la situación nada más entrar en la taberna.
-Tengo un buen maestro, si no supiese hacer eso me haría entrenar dos dias sin dormir para afinar mis sentidos.
-jajaaja, suena duro.
-Lo es, pero vale la pena.
El tabernero volvió con una jarra de vino y un vaso.
-¿Quieres una copa?
– No me negaré a un vino gratis.
-Dale una taza a este hombre.
El vino fluyó en las dos tazas soltando un olor dulce hasta las narices de los hombres, el sabor del vino era lo suficientemente dulce como para no notar como uno se emborrachaba.
-Es un sabor bastante único.-reconoció Jon.
-El vino Dorniense es el mejor del Mundo mi amigo Jon.
-Prefiero la hidromiel o la cerveza fría.
-Entonces con esos gustos, tu acento y apariencia deduzco que eres del Norte.
-Es mucho suponer.
-No he aprestado nada, pero creo que no me equivoco, además llevas un lobo huargo contigo.
Una pequeña risa escapó de Jon ante eso comentarios.
-Solo soy un bastardo del Norte buscando su propia fortuna.
-Entonces te llamas Jon Nieve, por alguna razón se me hace conocido.
-Sería raro que no te sonase, soy conocido como el bastardo de Winterfell.
-¡Eres el hijo de Ned Stark y Ashara Dayne!
-Hijo bastardo, pero si, lo has reconocido muy rápido.
-En Dorne la historia de Ashara es muy famosa, además la casa Dayne es muy conocida en estos tiempos por Sir Arthur Dayne, el legendario espadachín que mató al rebelde Robert.
-Parece que a la casa Dayne le va bien.
-Es normal que las casas suban y bajen con el tiempo, ¿has venido a conectar con tu sangre Dorniense y la casa Dayne?.
– No tengo mucho con que conectar, soy un hijo que mató a su madre al nacer y mi padre la abandonó a su suerte aquí, solo vine a ver los lugares más destacados de Dorne y hacer negocios.
-Es una forma pésima de verlo.
-Los bastardos crecemos rápido, la edad de soñar con mi madre, ser legitimado y esas cosas acabo hace mucho tiempo.
-Entiendo la parte de hacer negocios, pero lo otro no.
– La gente con riqueza gasta mejor si los objetos tienen una bonita historia, no es lo mismo vender una copa normal, a vender una hecha en una ciudad importante o de una gran casa, la historia sube el precio.
-Sabes, desde el momento en que te vi me pareciste más un mercenario que comerciante, pero hablas como uno en verdad.
-Bueno en parte lo soy, mate a bandidos, piratas y mercenarios a los que parecía una presa fácil, también he trabajado de escolta para comerciantes, es peligroso pero gracias a ello conseguí una fortuna bastante respetable.
-Has tenido una vida muy interesante, a tu lado la mía a sido muy aburrida.
-Cada uno tiene su propio camino.
-Dime mi extraordinario amigo, ¿tendrías alguna mercancía interesante para apaciguar a un padre enfadado y joyas dignas de la nobleza?.
-Vendí una buena parte antes, pero conservo algunas cosas de las que podría deshacerme por un precio.
-El dinero no es problema.
-No es dinero lo que quiero, como dije antes quiero visitar los sitios más emblemáticos de Dorne pero no tengo mucho tiempo, no es que los quiero visitar todos de una vez, pero saber mas o menos la posición me valdría.
-Lo que quieres es un mapa.
– No quiero uno detallado ya que esos son secretos militares para el reino su sus señores, pero uno que me indique la división de los territorios para no tener problemas con los señores y saber las rutas me valdría.
-Si es uno simple creo que se podría, todo dependerá de lo que vendas.
UN NUEVO CAPÍTULO A LLEGADO, ESTE ARCO EN DORNE TENDRÁ MUCHA TENSIÓN Y SENTIMIENTOS A FLOR DE PIEL, OS RECUERDO DEJAR VUESTRO COMENTARIO Y DARLE ME GUSTA A LA HISTORIA.
UN SALUDO PARA JOSELIN-10, GRACIAS POR SU APOYO E INTERÉS.
YA TENGO GANAS DE LEER VUESTRO COMENTARIOS, UN SALUDO.
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