El regreso de la estirpe perdida - Capítulo 29
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29: capitulo 29 29: capitulo 29 Como princesa de la casa Targaryen , Daenerys había estado rodeada de joyas desde su nacimiento, desde las colocadas como adorno en su cuna, hasta los collares y anillos que le regalaban los comerciantes mas ricos con la pretensión de llamar la atención de su hermano y los jovenes señores que acompañaban estos regalos con palabras dulces como la miel con la esperanza de que se abriese de piernas.
Con todo ello sus conocimientos sobre lo valiosa que es una joya eran bastante prominentes, por eso ella sabía que la joya que Jon tenía en la mano era autentica, era del tamaño de la punta del dedo de un niño y un color azul profundo, esto de por si era normal en un zafiro de buena calidad, pero lo que llamaba la atención fue su forma.
Normalmente a las piedras preciosas solo se pulían y se cortaban para resaltar su belleza aunque siempre quedaba de forma algo irregular, por ello lo mas común era poner la joya en un adorno para cubrir sus desperfectos, pero el zafiro de Jon era diferente, tenía un corte perfecto como si un cuchillo le hubiese dado forma.
Daenerys con toda la tranquilidad del mundo le sonrió y intento imitar las mismas formas que su madre usaba en la corte.
-Es una joya muy bonita Lord Jon, pero no veo como eso me va a convencer.
Aunque la interpretación de Daenerys fue perfecta Jon le sonrió como si hubiese visto a través de ella.
-Princesa Daenerys, ¿Sabéis por que la gente considera estas piedras como objetos valiosos que representan el poder?, ¿Por qué los reyes y reinas, los nobles o cualquier persona desea tenerlos?
Daenerys miro desconcertada a Jon y le respondió con sus mejores pensamientos.
-Por que son hermosas y escasas, por eso tenerlas hace una muestra del poder esa persona, una persona común como mucho podría tener un trozo burdo de gema ya que no podría pagar un orfebre para pulirla.
-Eso puede ser ahora.
Jon miro al zafiro de su mano y lo levanto al cielo.
-Antiguamente estas piedras tenían un uso muy especial, su color, tamaño y corte podía hacerlas muy importantes ya que su finalidad era usarlas en la magia.
-¿Dices que con ellas se pueden hacer hechizos y conjuros?
-No es tan simple, piensa en esta piedra como un cofre para guardar oro, dependiendo del mismo se puede acumular mas oro, esto es algo parecido, cuando alguien como yo coge una joya puede almacenar magía para usarla luego o darsela a alguien para que esta persona pueda usarla en caso de emergencia, no estoy lo suficiente loco como para darte un obejeto que podría usarse como un arma en la corte, lo que te ofrezco es que yo te deba un favor, encantare esta joya para puedas pedirme ayuda una vez.
-¿Podre pedirte cualquier cosa?
-No, tengo que dejarlo claro, no podre ser tu sirviente, ni causar una masacre para hacerte reina, no quiero poner ningún pie en el mudo de las intrigas y juegos de poder, para serte sincero una vez que empiezas un viaje como el mío no puedes evitar ver con molestia esas cosas, a mis ojos esas familias nobles son como niños peleando por un juguete, si miro las cosas con perspectiva considero a la mayoría como seres incapaces de ver las cosas con perspectiva.
Daenerys se sintió asombrada con el descaro que hablaba Jon, desde siempre a los señores se les hablaba con temor y respeto ya que ellos tenían el poder de decidir sobre la vida de la gente común, muchos nobles ni siquiera consideraban a los plebeyos como humanos y no los consideraba muy diferentes del ganado, pero Jon era diferente no hablaba con arrogancia ni odio, era parecido a como los maestres hablaban sobre la conducta y comportamiento de los animales, para Jon los señores debían seres intrascendentes que no le importaban si vivían o morían.
-¿Que es lo que podre pedirte?.-pregunto con un poco de terror.
-Depende de tu imaginación, no puedo traer a nadie de la muerte, pero mientras este vivo puedo curar cualquier dolencia y enfermedad, puedo darte riquezas para vivir cómodamente el resto de tu vida, puedo hacer que tu belleza nunca se marchite hasta el día de tu muerte o alargar tu esperanza de vida para ver a los nietos de tus nietos pero no hacerte inmortal.
La sorpresa acongojo a Daenerys, no sabía que esperar del favor que podría pedirle a Jon pero la respuesta de este la dejo sin palabras, si de verdad podía hacer todas esas cosas no era exagerado decir que tenía un poder similar a un dios.
-¿Tengo que contestar ahora?
-No, se que es una decisión difícil por lo que te daré esta gema que te mantendrá protegida hasta ese día, además de ser símbolo de mi promesa que me atara a ella pero deja que te advierta, no me traiciones, lo bueno de que un hechizo de promesa es que funciona para ambos sentidos, mientras te deba un favor no podre hacerte daño mientras no hagas nada para detenerme, es decir intenta jugar conmigo y perderás esta oportunidad única en la vida.
-Como princesa de la casa Targaryen juro mantener mi palabra.
-Bien, entonces princesa Daenerys me despido de usted hasta que nuestros caminos vuelvan a unirse.
-Le deseo salud y fortuna lord Jon, se que nos volveremos a ver.
-Por supuesto, le debo un favor princesa Daenerys, además no se refiera a mi por Lord, por mucho poder que llegue a tener mi posición en los sietes reinos no va a cambiar, si alguien como usted se refiere a mi de ese modo y por desgracia llega a oídos indeseables puede que me vea forzado a hacer cosas que no quiero hacer, o mejor dicho que preferiría evitar hacer.
-Entiendo, que tengas buen viaje Jon .
-Adiós princesa.
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