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El regreso de la estirpe perdida - Capítulo 35

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35: Parte 35 35: Parte 35 Cuando la luz del sol rompió la mañana Parlax abría los ojos como si los propios cielos hubieran mandado un mensaje.

Respiro lentamente el aire frío de la mañana hasta llenar los pulmones y lo expulsó con lentitud.

-¿Quien iba a decir que después de tantos años volvería a tener estos sentimientos?-dijo al aire.

Nervios, felicidad, temor y alegría todo ello tan impropio de alguien de mi edad.

Dentro de su cabeza la voz conocida y tranquilizadora de su compañero sonó como si quisiera contestar a su pregunta.

-Todavía tenemos tiempo, puedo controlar el estado de Shapira un tiempo mas, no necesitamos hacer esto ahora.

Una sonrisa acompañada de una mirada triste se mostró en la cara de Parlax ante la declaración de Glaegar, podía sentir la enorme preocupación y tristeza que acompañaban sus palabras.

-No puedes evitar cogerles cariño, eres más blando de lo que pareces.

-Jum, si pasas suficiente tiempo con un animal, al final lo verás como una linda mascota, son bastante adorables.

Parlax sabía nunca lo diría, pero entre los dos Glaegar era el que mas disfrutaba enseñando y guiando a los jovenes, podría interpretar el papel de viejo dragón gruñón todo lo que quisiera, pero siempre era él primero en proteger a los niños y crías de dragón mas débiles.

-¿Te acuerdas de la última vez que volamos por los cielos más allá de estas tierras escondidas?

-Jum, fue poco antes del gran cataclismo, nos adentramos en las tierras más allá de Yi-Ti, con unos novatos mientras les enseñábamos a navegar con las estrellas.

-Fue hace mucho tiempo, no puedo recordar con claridad los detalles, pero todavía puedo evocar esa sensación de volar bajo el cielo estrellado con total libertad, el viento el la piel, el sabor salado del mar en mis labios…., no hay mejor sensación.

Parlax se quedó un momento con los ojos cerrados intentando rememorar sus viejas travesías y aventuras, por un momento, solo por un momento, volvió a sentir la verdadera esencia de un jinete de dragón, volvió a sentir la verdadera libertad.

-Gracias Glaegar, ni con mil vidas podré pagarte el haberme escogido como tu jinete.

La fuerte gratitud de Parlax llegó hasta Glaegar y lo dejo sin palabras por un instante.

-Solo podías haber sido tú Parlax, no habría podido escoger jinete más digno que tú, siempre fuiste la personificación de todas las cualidades que llevan a la grandeza, eras el más digno.

-En ese entonces solo era un niño con una década a mi espalda, no podrías saberlo.

-Lo sabía, nunca dudes del instinto de un archi-dragón.

Solo tu eras digno de formar parte de mi alma.

-Ha sido el mayor honor de mi vida ser tu jinete.

-Ha sido el mayor honor de la mía ser tu dragón.

-Entonces vayamos a por esos dos y culminemos nuestro último trabajo juntos mi dorado amigo.

-Si, mi pequeño ratón.

……..

Parlax y Glaegar se reunieron con con y Shapira en el viejo centro de entrenamiento donde les habían estado entrenando todo el tiempo, al llegar no pudieron evitar notar el aire caliente y las zonas quemadas donde todavía ardía un fuego azul.

Con la misma expresión de un niño que ha sido pillado haciendo una travesura Jon se puso nervioso y empezó a dar una explicación apresurada.

-Veréis maestros, Shapira estaba tan emocionada por la emoción de haber evolucionado su aliento que no podía parar de experimentar con ello, al final quería probar si podía infundir su fuego de forma temporal en Hermana Oscura y Garra, que conste que yo me negué por miedo a que las dañe y desde entonces no ha parado de perseguirme.

-Rata, solo era un pequeño experimento, tienes demasiado cariño por esos palos de metal antiguos, además tienes dos, experimentar con uno no haría daño.

-¡ES ACEROS VALYRIO!, CADA UNA VALE LO SUFICIENTE PARA COMPRAR UN TÍTULO DE NOBLEZA CON TIERRA Y CASTILLO INCLUIDO.

-Para estar apunto de ser un Vanir te sigues preocupando como un simple humano, que vergüenza.

-Tengo planes para el futuro, y con estas espadas todo ello….

Jon entonces recordó que estaba delante de sus maestros ignorándolos, ya podía sentir en su huesos la paliza que iba a recibir como castigo, con miedo se giró para encontrarse con la cara molesta de Parlax.

-Maestro yo..

No pudo seguir hablando al ver la cara de Parlax, no tenía una cara de enfado o de cansancio, no, tenía una sonrisa en su cara que haría caer a sus pies a cualquier persona, era entendible ya que los Valyrios eran mayormente mestizos Vanir, su belleza provenía de la raza a la que pertenecía, pero para Jon esa expresión que conocía a Parlax muy bien le hacía doler el corazón, podía sentir la tristeza que emanaba de él.

-¿Ha sucedió algo Maestro?.

-Nada importante, solo me has hecho recordar viejos recuerdos.

Es hora de empezar el inicio de tu nueva vida.

Subidos en Shapira y Glaegar emprendieron el vuelo hacia los cielos haciendo rugir los suelos bajos sus pies.

-Guaaaarrrrrrrrrrrr.-rugio Shapira escupiendo su llamarada azul.

-Estás muy orgullosa por tu nuevo aliento de fuego.

dijo Jon con alegría.

-Tu también puedes sentirlo, me siento más fuerte y poderosa, mis sentido son mas agudos que antes, siento que podría incinerar cualquier cosa que se ponga en nuestro camino.

-Creo que me sentiré igual después del ritual, ahora mismo solo soy un muñeco para Parlax, cuando entrenamos me deja medio muerto a base golpes sin que él rompa a sudar, y siendo sincero no creo que cambien mucho la cosas nada más acabar, pero sé que se reducirá la brecha, por lo menos quiero darle un golpe por cada veinte que el me de.

-Tendrías que ser un poco más ambicioso, para ser mi jinete eres muy pesimista.

-Soy realista, en comparación con Parlax soy deficiente en todo, aunque lo igualara en fuerza y velocidad su experiencia luchando me supera, el tiene siglos luchando contra criaturas y otros jinetes de dragón, en cambio yo solo he luchado contra bandidos y algunos piratas, la diferencia es insalvable.

-Que poca autoestima tienes, por esa razón eres una pequeña doncella con miedo a las mujeres, ha este paso nunca tendrás crías.

-Eso no tiene nada que ver, de verdad crees que podrás enfrentarte a Glaegar solo por tener dos piernas extras, deja de soñar despierta.

-Claro que lo haré, es más, pienso someterlo y aparearme con él, lo tengo todo pensado, normalmente una dragona pone de tres a seis huevos por nidada, de esos huevos solo uno o dos están fertilizados, por lo que necesitaremos aparearnos mucho para repoblar nuestra especie, espero tener diez crías en unos quince años, veinte con suerte.

Jon se quedó en silencio ante la inesperada confesión de Shapira, no esperaba que la pequeña cría que había visto salir del cascarón ya pensara en ser madre.

-Lo has pensado mucho.

-Por supuesto, he tenido mucho suerte al haber encontrado un macho tan espectacular, puede que no lo entiendas al no ser un dragón, pero Glaegar es espectacular, es grande y fuerte, sus escamas brillan como un montaña de oro puro, sus alas hacen rugir el viento como una tormenta devastadora y su aliento parece un sol en miniatura.

-Te gusta mucho el cuerpo de Glaegar, no sabía que fueras tan lasciva.

-¡NO ES SOLO ESO!, es amable, pero estricto, se preocupa mucho por que no sobrepase mis límites, pero me ayuda a mejorar, además es muy sabio, a viajado tanto y sabe de todo, solo una tonta no lo querría como pareja.

-Pensándolo así tienes razón, sería muy divertido estar rodeados de bebés dragón.

-¿Tu no has pensado en eso?.

-La verdad es que no, abandone la idea de tener hijos hace mucho tiempo por el estigma del apellido nieve, no es algo en lo que piense como prioridad.

-No puedes seguir así, necesitas compañía.

-Te tengo a ti.- dijo con una sonrisa.

-Hablo de otro tipo de compañía, que tal la chica de que viste en Dorne, ¿Denarys?,¿Daenurys?, no recuerdo su nombre.

– Es Daenerys, además es mi tía y una princesa Targaryen, demasiados problemas juntos.

-Ya, pero nunca te había visto disfrutar tanto de la belleza de alguien, además al otro tú no pareció importarle tanto es acostarse con ella.

-Eran otras circunstancias.

-Eres muy exasperante, no puedes vivir como un monje toda la vida.

-Ya veremos, mi vida será muy larga, pensaré en ello más adelante cuando haya estabilizado mis circunstancias actuales.

-Ratón miedoso.

-Puede ser, pero este ratón miedoso es tu jinete.

La charla continuó un poco más hasta que Parlax los llamó dándole indicaciones donde aterrizar.

-Aterrizaremos en la costa pasando los Acantilados Cantantes, allí se encuentra la que una vez fue la ciudad marina Veluza, fue la primera ciudad creada por los Melfoks cuando se forjó la paz, con el pasar de los años gente de todas las razas empezaron a vivir juntos expandiéndola continuamente, en su apogeo se consideró en centro cultural y artístico mas importante de nuestra tierra.

-Suena impresionante Maestro.-dijo Jon siendo invadido por la energía vibrante que Parlax compartía al hablar de la ciudad.

-Las palabras se quedan cortas al describirla, los días calurosos podías ver como los dragones se refrescaban en las aguas mientras sus crías aprendían a nadar, los niños se lanzaban al agua con la esperanza de poder subirse a los dragones para que estos los pasearán debajo del agua.

-Me habría gustado verla en todo su esplendor, Shapira era adorable cuando era una cría recién salida del cascarón, verla jugar con otros cachorros de dragón no habría tenido precio.-dijo Jon con una sonrisa en la boca imaginado esa escena.

-Tu también lo habrías disfrutado, durante este tiempo he intensificado tu entrenamiento al máximo para reducir décadas de enseñanzas en tan poco tiempo, normalmente estarías aprendiendo con otros jovenes jinetes estableciendo lazos tras años de duros entrenamientos, decidiendo que campos dominar en las próximas décadas, volando hasta los confines del mundo conocidos acompañados de jinetes mayores para coger practica y expandir tus horizontes.

Me mata el alma tener que dar a dos jovenes talentosos como tu y Shapira estas enseñanzas apresuradas.-dijo Parlax mientras apretaba los puños con fuerza hasta que sus nudillos se pusieron blancos.

-Si sirve para algo, tengo que decirte que he adorado todo el tiempo que he pasado contigo, me he vuelto mas fuerte y mejor, más de lo que nunca podría haber llegado yo solo, pero también me has enseñado a pensar por mi mismo, lo reconozco, cuando llegue aquí y créeme si te digo que solo pensar en ello me da vergüenza, estaba ciego…, ciego, sordo y seamos sinceros mudo.

Podía ver el mundo que me rodeaba, pero no lo comprendía, podía oír las palabras de la gente, pero no las escuchaba, o mejor dicho no quería hacerlo, cuando hablaba solo recitaba palabras destinadas a complacer a otras personas, en especial a Ned Stark, todas mis acciones eran para ganar un poco del cariño de mi “padre”, pero entonces llegué aquí y lo cambiaste todo…

en toda mi vida solo le estoy agradecido a dos personas, el otro Jon que me permitió decidir lo que hacer con mi vida y a usted maestro, no miento al decir que volví a nacer a conoceros a usted y a Glaegar, aclaro que tambien le estoy agradecido a usted tambien pero no eres un hombre, eres una dragón, un gran y poderoso dragón.

-dijo Jon mientras cada vez más nervioso y hablando sin saber parar por lo que decidió zanjar su discurso.

– Lo que trato de decir es que no cambiaría este tiempo contigo, con vosotros ni aunque pudiera volver en el tiempo a los buenos tiempos de los jinetes.

Parlax miró a Jon con una extraña mezcla de felicidad y tristeza con una pequeña de incredulidad en sus ojos.

-Si de verdad llegarás a rechazar esa oportunidad serias un gran idiota, y tu maestro habría fracasado al enseñarte.

-GUARRRRRRRRR.-RUGIÓ Glaegar en señal de acuerdo.

Jon sonrió y miro con una sonrisa a sus dos maestros.

-Puede que lo sea, pero es mi decisión, y para mi es la mejor.

-GUIARRRRRRRRR.- RUGIÓ esta vez Shapira apoyando a Jon.

-Esas palabras valen más que cualquier tesoros para unos viejos maestros como nosotros…..

Gracias mis idiotas alumnos.

Jon y Glaegar siguieron el vuelo de Parlax y Glaegar hasta llegar a la zona costera más apartada de la ciudad hasta un enorme astilleros que se mantenía en buen estado salvo algunas ventanas rotas y pequeños desperfectos repartidos por la estructura.

-Lo que estáis apunto de ver es una de las mayores obras maestras creadas a por los mejores magos y artesanos de todas las razas.

Con un gesto de su manos las grandes puertas por las que incluso Glaegar podía pasar de forma cómoda se abrieron con unos pequeños chirridos.

-Contemplad el barco controla los cielos, creado por Godric, Virsna, Alayax, Turnax, y yo, el señor de todos los Vanir Parlax, templado por las llamas de los dragones más sabios, Alayot, Cirsna, Vurnor y mi compañero Glaegar.

Esta es la obra suprema del encantamiento y conocimiento mágico, su nombre está acorde con su voluntad, Impulso Celestial.

Ante los ojos de Jon y Shapira se alzaba un único barco de inmensas dimensiones, el largo debía llegar fácilmente a unos 300 metros de largo y el pilar más grande los tres que había para poner las velas pasaba de los 100.

-Es impresionante -dijo Jon asombrado.-¿De verdad puede volar por los cielos?

-Si que puede pequeño ratón.-dijo Glaegar en su cabeza.

Esta nave se creó para poder surcar los cielos con nosotros y llevar grandes cargas valiosas de forma rápida.

-Es increíble, pero ¿Como?

-Los detalles te los diré luego, pero básicamente cada parte del barco está encantado con runas y palabras inscritas en la primera lengua, crearlo fue un trabajo arduo y costoso, con el dinero que costó hacerlo podrías construir un pequeño país.

-Tengo muchas preguntas metidas en la cabeza, pero la más importante ¿Por que me has traído a ver este barco?, se supone que realizaríamos el ritual para volverme un Vanir y esas cosas.

-Lo sabrás luego, pero tienes razón el ritual es lo primero.

Sin mediar más palabra Parlax y Glaegar avanzaron hacia el barco para subirse a él.

Como si esperara una respuesta Jon miro a Shapira.

-¿Tu sabes algo de todo esto?

-No, Glaegar a estado muy callado todo el rato, he intentado comunicarme con el durante el vuelo y no me ha contestado.

– Cada vez que creo entender a esos dos maestros gruñones van y hacen algo extraño.

-Por lo menos no nos aburrimos, ¿tienes miedo?.

-Mucho, por lo que sé, sentiré romperse cada parte de mi cuerpo mientras se cura y reconstruye una y otra vez.

-Si quieres podemos para esto unos días más, podemos descansar y prepararnos mejor.

-Tranquila Shapira, me da mucho miedo, pero siento más emoción por realizar el ritual, quiero ser como él.

– Pues no perdamos mas el tiempo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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