El Regreso del Dios del Cultivo Dual - Capítulo 312
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Capítulo 312: Tiempo
Wu Long la dejó calmarse antes de levantarla con cuidado en brazos, como a una princesa, y llevarla hasta el sofá, donde la recostó contra el respaldo.
Él se aseó y se arregló la ropa antes de asearla a ella y arreglar también su aspecto y, cuando terminó, asegurándose de que nada se le escapara, la levantó de nuevo con cuidado y se tumbó en otro sofá con ella en brazos.
El tiempo pasó y la habitación se fue iluminando gradualmente hasta que los primeros rayos de sol que entraban por las ventanas que daban al exterior golpearon el techo y comenzaron a expandirse lentamente y a arrastrarse por las paredes. La distintiva quietud matutina, cuando la vida nocturna se ha retirado a sus moradas y la vida diurna aún no ha empezado a bullir, impregnaba el ambiente.
—Mmm…
El suave cuerpo entre sus brazos se estremeció ligeramente, y entonces ella abrió los ojos, en los que apareció un leve pánico mientras su aturdida consciencia intentaba cerciorarse de que lo de ayer no había sido solo un sueño; un pánico que se disipó de inmediato al sentir un cálido abrazo a su alrededor. Giró la cabeza y alzó la vista, encontrándose con una mirada tierna que le derritió el corazón. La sensación segura y cómoda de sus brazos rodeándola la hizo sentir una felicidad que irradiaba con fuerza, cambiando el mundo a su alrededor, de lúgubre y monótono a vibrante y rebosante de belleza.
Los rayos de sol que entraban por las ventanas eran como una nueva esperanza que llegaba a su vida, un nuevo amanecer que la iluminaba. Sus labios se curvaron en una sonrisa de pura felicidad, y levantó la mano para trazar, con suma delicadeza, el contorno de su apuesto rostro con sus delicados dedos, para luego seguir con su cabello.
Sus miradas se encontraron mientras ella asimilaba lentamente esa sensación, y ninguno de los dos estaba dispuesto a romper aquel pacífico silencio.
Pasado un rato, cuando los rayos del sol incidían en la pared de enfrente en una línea horizontal recta, apareció el murmullo apagado de los empleados que llegaban a trabajar al vestíbulo de abajo, mientras comenzaban su jornada laboral y se saludaban entre ellos.
Ella sonrió con pesar al darse cuenta de que, por mucho que lo deseara, el tiempo seguía avanzando y no le permitía permanecer en aquel dichoso momento para siempre.
«Tiempo».
Al pensar en ello, sintió un amargo arrepentimiento, además de sentirse una necia.
«¿Por qué dudé y no lo acepté antes? ¿Qué sentido ha tenido este año?»
Los años anteriores, cuando gradualmente se convirtió en una parte de la empresa y sus sentimientos se volvían cada vez más apagados, no sentía ningún sufrimiento por el paso del tiempo. Le parecía normal que un día pasara volando, y luego otro que se convertía en una semana y después en un mes. Años enteros pasaban desapercibidos y ella los recorría a toda prisa, ciega y sorda a todo lo que la rodeaba, insensible a cualquier estímulo, inconsciente del paso del tiempo, como si estuviera en trance.
Pero el último año fue diferente. Estaba despierta, dolorosamente despierta. Las primeras semanas se sintió revitalizada, como si hubiera renacido, y también concentrada, pues sabía que su empresa se enfrentaba a un serio desafío.
Unos meses después de que él dejara la capital, Sui Luxiao recibió un aviso de que había visitado una sucursal en el Reino Tingren, yendo más al sur, y se dio cuenta de que podría desaparecer así sin más. Fue a partir de entonces cuando sintió que cada minuto se alargaba, mientras la ansiedad de que nunca volviera a por su respuesta crecía con cada día que pasaba, y también cuando sintió lo fútil que era vivir por vivir o crear una empresa por el mero hecho de tenerla.
Ahora que sentía esta felicidad, se dio cuenta con mayor agudeza de lo mucho que había metido la pata al no aceptarlo entonces, y de que ese año de miseria podría haberse evitado fácilmente.
Él le sonrió y recorrió el nacimiento de su cabello con los dedos, colocándole con ternura detrás de la oreja un mechón que se había salido de su complicado peinado, ahora despeinado.
Ella cerró los ojos mientras disfrutaba de la agradable sensación, y los abrió de nuevo con un ligero suspiro.
—Será mejor que empiece a arreglarme.
Él simplemente sonrió, asintiendo, y ella se incorporó con mucha reticencia. No quería abandonar su abrazo, pero el clamor del vestíbulo de abajo se hacía cada vez más fuerte a medida que más y más empleados llegaban a trabajar, y sabía que pronto sus asistentes entrarían en la sala de recepción que había tras la puerta del despacho.
Ella se levantó y fue al baño mientras él se sentaba en el sofá, que casualmente era el mismo en el que solía cultivar después de sus sesiones de tratamiento. Caminó despacio, sintiendo la mirada de él en su seductor trasero y un torrente de emoción ante esa sensación nostálgica.
Sui Luxiao llegó al baño y se giró hacia el espejo que había sobre el lavabo, sin apartarse del marco de la puerta. Sonrió ligeramente al ver su aspecto desaliñado en el reflejo y luego se agachó para quitarse los zapatos, y su cuerpo sensual, dentro del vestido ajustado, dibujó una curva turbadora.
Al pisar la alfombrilla del baño, se inclinó un poco hacia delante para levantar la parte trasera de su vestido y agarrar los lados de sus medias rotas y su ropa interior de encaje y, mientras los deslizaba hacia abajo por la curva de su trasero, voluminoso y seductor, se fue agachando lentamente, con la tela pasando por sus largas y elegantes piernas mientras bajaba la lencería hasta los tobillos y, con elegancia, sacaba una pierna tras otra.
Sus mejillas se sonrojaron ligeramente al sentir la mirada desde un lado, y una oleada de excitación la recorrió al percibir con la piel las emociones tácitas de aquella mirada y la alegría que le producían.
En parte, no quería que él le quitara las medias y la ropa interior porque, de algún modo, estaba apegada a esa rutina, una que había comenzado espontáneamente y que, sin embargo, la había cautivado.
Se limpió un poco con toallas húmedas y calientes y luego con otras secas y suaves, y observó con sorpresa que, a pesar de la cantidad de fluidos de ambos que se le habían escapado la noche anterior, ya estaba prácticamente limpia. El rubor de sus mejillas se intensificó al sentir lo minuciosamente que él la había cuidado después de que ella perdiera el conocimiento.
Sacó un par nuevo de bragas de alta gama y el mismo tipo de medias y se las puso una a una, mientras la escena de estas deslizándose por sus piernas y la curva de su culo se reflejaba en los ojos del hombre sentado en el sofá.
Cuando terminó con las medias, se quitó de los hombros los tirantes del vestido que llevaba y este se deslizó hasta su cintura; lo fue bajando lentamente hasta que cayó al suelo, junto a sus pies, dejándola en medias y ropa interior. Sacó un vestido idéntico hasta el último detalle y se lo puso. Para terminar, se soltó el pelo antes de recogerlo en un peinado pulcro y complicado y retocarse el ligero maquillaje.
Entonces se percató de unas ligeras marcas rojas en el cuello y los hombros, y se sonrojó mientras sacaba un chal tipo capa con un cuello alto que se ceñía a su elegante cuello y le cubría los hombros, dejando un espacio triangular por delante, desde el cuello hasta los lados.
Él se rio entre dientes al ver lo preparada que estaba, dándose cuenta de que había estado lista para él todo el tiempo, guardando en su anillo espacial el mismo tipo de vestido y medias que llevaba, junto con un chal a juego, todos los días del último año por si aparecía. Comprendió que podría ver esta escena que tanto le gustaba cuando ella le impidió quitarle las medias, y una luz de apreciación brilló en sus ojos mientras la observaba salir del baño completamente renovada.
Los rayos de sol entraban ahora por las ventanas en un ángulo ligeramente descendente, iluminando su figura al pasar junto a ellas y acercarse a él, pero, a diferencia de las veces anteriores, en lugar de colocar el anillo de él sobre la mesa baja, ella rodeó la mesa y, agachándose, le dio un beso en los labios.
Cuando sus bocas se separaron, él le sonrió y ambos se rieron entre dientes.
Luego se acercó al escritorio, pero al ver que no había nada que limpiar, simplemente abrió las puertas y desactivó las formaciones de aislamiento.
Después de asegurarse de que no quedaban señales de lo ocurrido anoche, se acercó al sofá y se sentó a su lado, ya que todavía quedaba algo de tiempo. Pero, al mirarlo, sus ojos se abrieron de par en par al darse cuenta de que estaba a las puertas del Reino del Qi Giratorio, a pesar de que la noche anterior, cuando se encontraron, estaba en el Reino de Manifestación de Qi.
Sui Luxiao miró a Wu Long con asombro.
—¿Cómo…?
—Jaja, parece que no te has aliviado apropiadamente en el último año que hemos estado separados, así que has acumulado bastante Qi Yin y, como el tuyo es muy potente, me ha permitido cruzar el umbral del Reino del Qi Giratorio. También está relacionado con que tu cultivo subió del quinto al octavo nivel del Reino del Qi Giratorio en el tiempo que no nos hemos visto.
Mientras él reía entre dientes y explicaba su aumento de cultivo, ella se sonrojó ligeramente y miró a un lado, evitando sus ojos.
—Eh, mi aumento de cultivo se debe a la meditación con la técnica de cultivo que usé…
La técnica de cultivo que ella practicaba era la que recibió en el Palacio del Jardín Congelado cuando fue discípula allí y era eficaz para calmar la mente. El aumento de su base de cultivo estaba en realidad relacionado con el hecho de que meditaba para reducir su ansiedad, lo que por supuesto no mencionó.
—… en cuanto a aliviarme, primero pensé en intentarlo, pero…
—¿No sentiste que fuera lo correcto?
—Sí… aunque probablemente podría producir una sensación placentera, si bien no tan intensa…
Le costaba encontrar las palabras y él sonrió.
—Entonces te has topado con lo que el Cultivo Dual significa realmente.
—¿Ah? ¿No es lo contrario? Si fuera una Cultivadora Dual, habría sido lo suficientemente diestra como para aliviarme sin mucho problema.
—Mmm, mucha gente malinterpreta el Cultivo Dual como un camino de puro placer carnal, cuando en realidad no lo es. El «Dual» es la clave.
Hay un Yin y un Yang que se conectan y resuenan, y cuanto más profunda es la conexión, mayores son los beneficios. El Cultivo Dual puede mantenerse con puro placer físico, pero la conexión más íntima entre los compañeros, el vínculo emocional, es lo que lo convierte en una disciplina verdaderamente profunda.
Wu Long rio entre dientes mientras negaba con la cabeza. Esta idea errónea y común era lo que en parte había provocado el desprecio de tantos.
—Pero ¿no estás perfeccionando la forma de estimular el placer físico?
—Así es, ya que un mayor placer físico puede usarse para mejorar el cultivo, pero al mismo tiempo, sigue sin ser algo que pueda reemplazar por completo una conexión entre los practicantes. De hecho, te darás cuenta de que todas las técnicas que uso están orientadas a dar mayor placer a mi pareja y no a mí, pues yo obtengo placer al darlo. Y una pareja de Cultivo Dual que sea un Cultivador Dual se centraría en darme placer a mí, completando así el ciclo. Es el placer mutuo lo que da los resultados más satisfactorios en el Cultivo Dual.
Te diré más, hay una rama del Cultivo Dual que reduce al mínimo las técnicas de placer físico y las habilidades en la cama, dejando que la conexión emocional y los movimientos naturales del cuerpo tomen el papel principal, y es muy eficaz.
Él sonrió mientras Sui Luxiao abría los ojos como platos, sorprendida al oír esta verdad relativamente desconocida sobre el Cultivo Dual.
El deseo de obtener los mismos resultados sin construir una conexión emocional fue, en parte, el origen de los Cultivadores de Lujuria. Querían practicar el Cultivo Dual con la misma eficiencia, pero sin desarrollar confianza y afecto, basándose en el puro placer carnal, ya que era casi imposible con el Cultivo Dual que requería algo más que la unión de la carne.
—El Cultivo Dual es, de hecho, un camino de empatía y conexión, así como de placer resultante de esa conexión, y su esencia reside primero en el placer del corazón y el de la mente, y solo entonces en el placer físico.
Wu Long resumió y ella sonrió, sintiéndose aún más feliz al saber que su aumento de cultivo no era, en realidad, un simple resultado del cultivo de su Qi Yin, sino el producto de la conexión más profunda entre ellos.
Ella le hizo algunas preguntas más que él respondió con calma, una por una, tras lo cual él le preguntó por el tiempo que no había estado, y ella le narró brevemente su estancia aquí.
—… y ahora se siente aún más fútil, ya que no fui capaz de resolver los problemas y estoy a punto de dejarlo. Aunque no he podido encontrar un reemplazo, y mis hijos, aunque están aprendiendo y creciendo, todavía no son capaces de…
—¿Por qué necesitas marcharte y encontrar un reemplazo?
Wu Long preguntó mientras ella lamentaba el destino de la Compañía Comercial Pluma Elevada una vez que se hubiera ido.
En realidad, le resultaba bastante curioso que algo que había considerado tan importante e integral para ella misma, ahora no le importara en absoluto.
—¿Ah? Bueno, tendría que marcharme para estar contigo…
Wu Long rio entre dientes mientras ella respondía con una expresión ligeramente perpleja, un poco sorprendida por su pregunta.
—¿Quién te ha dicho que tienes que dejar la compañía para estar conmigo?
—Am… ¿No tengo que hacerlo?
—Bueno, puedes si quieres, pero no es necesario. Lo principal es que es algo que amas hacer, y no tiene absolutamente ningún sentido sacrificar una parte de ti para estar conmigo.
Ya te lo dije antes, tanto la mujer de negocios como la mujer sensual son dos partes de ti, no una u otra. Es la esencia misma de quién eres. Y cuando dije que te quiero para mí, no me refería solo a una parte, sino al todo que te convierte en la persona que eres.
Si dejas atrás tu compañía, llegará un momento en que empezarás a anhelar el trabajo, y no quiero que te sientas desdichada sin tu estilo de vida. Así que, inevitablemente, acabarías empezando algo diferente. Solo digo que puedes ahorrarte el problema usando lo que ya tienes y no pasar por ese período de no saber qué hacer con el deseo de hacer algo.
Explicó él, sonriendo.
—¿Estás diciendo que te quedarás en la capital?
—Por supuesto que no. Lo que quiero decir es que esta compañía puede estar donde tú quieras que esté. Dondequiera que estés, la compañía te seguirá.
Él sonrió y ella lo miró con los ojos muy abiertos.
—Una compañía, al igual que una secta o un país, es su gente y sus principios, no un lugar o un edificio. Además, aunque no es muy popular aquí, existe la práctica de que las sectas gestionen negocios, lo que incluye compañías comerciales. Y hay muchas sectas itinerantes. Por supuesto, necesitaría algunos ajustes serios, así como crear una estrategia completamente nueva, pero no creo que con tu brillantez intelectual vayas a tener problemas con eso.
—¿Existe tal cosa? Nunca he oído hablar de esas prácticas.
Se sonrojó ligeramente por sus palabras, reprendiéndolo internamente por elogiarla en exceso por el hecho de que ahora era su mujer, pero aun así preguntó, ya que la forma en que él hablaba de estos conceptos extraños para ella como si fueran hechos triviales le provocaba una extraña sensación.
—Es porque no existen en estos tres continentes, sino en un mundo más amplio.
Él sonrió y ella se quedó helada mientras lo miraba, y él le explicó brevemente su identidad sin ahondar mucho en los detalles, pero lo suficiente para que entendiera el concepto tan vago de los Siete Mundos Sin Límites.
Mientras escuchaba la explicación, todas las inconsistencias sobre él que antes no había podido comprender, gradualmente comenzaron a tener sentido para ella.
Finalmente, lo miró con ojos brillantes mientras él sonreía, complacido de ver el entusiasmo y la alegría en ellos, así como el deseo de asumir un nuevo desafío.
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