El Regresor Que Decidió No Salvar Al Mundo - Capítulo 11
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- Capítulo 11 - 11 Hegemonía Y HAMBRE
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11: Hegemonía Y HAMBRE 11: Hegemonía Y HAMBRE El silencio que siguió a la caída de Arthur no fue de paz, sino de un pavor absoluto.
Los miles de ciudadanos que se habían congregado frente a la Torre Lotte no vitorearon; se quedaron petrificados, viendo cómo el “Héroe” enviado para salvarlos se convertía en polvo dorado bajo mis botas.
En mi mano izquierda, el Núcleo de Arthur latía.
Era una esfera de oro líquido contenida por una cáscara de cristal divino que emitía un calor insoportable.
Mi Brazo del Soberano Marchito —esa masa de madera negra y hielo que solía ser mi brazo derecho— reaccionó de inmediato.
Los zarcillos de biomasa dentro de mi carne empezaron a retorcerse, estirándose hacia el núcleo como serpientes hambrientas que han detectado una presa.
—Maestro, su brazo…
—Seo-Yoon aterrizó a mi lado, sus ojos azules fijos en la forma en que la madera negra empezaba a agrietar el guante de mi mano izquierda, tratando de arrebatarme el trofeo.
—Está hambriento —dije, apretando los dientes mientras una punzada de dolor recorría mi columna—.
La Semilla de la Discordia que el General Pak plantó en mí no se conforma con maná de bajo nivel.
Quiere la esencia de una Constelación.
Cerré el puño sobre el núcleo.
No lo consumí de inmediato; hacerlo en medio de la plaza, con mi estabilidad mental al límite, sería un suicidio.
Miré hacia el cielo, donde las pantallas holográficas globales seguían mostrando los rostros de los otros “Pilares” de la Fase 2.
[¡Notificación del Sistema!] [Evento Global: “La Cacería de los Pilares” ha comenzado.] [Objetivo:] Eliminar a los Campeones rivales para ascender en el Ranking de Existencia.
[Recompensa por cada Núcleo:] Evolución de Habilidad de Grado Divino y 5 niveles directos.
[Estado de Kang-Han:] Marcado como “Enemigo Público Número 1” por el Panteón Europeo.
—Ha-Neul —llamé.
La Santa se acercó, cojeando ligeramente—.
Usa el Nexo de la torre.
Quiero que interceptes todas las transmisiones de los otros servidores.
Si los dioses quieren un juego de eliminación, quiero saber quiénes son las piezas que se mueven más rápido.
—Ya lo estoy haciendo —respondió ella, con una mirada sombría—.
Pero Maestro…
algo está mal.
Los otros Campeones no están solo defendiendo sus territorios.
Estados Unidos ha declarado la “Ley de Reclamación Divina”.
Su campeón, un hombre llamado Cyrus, ya ha destruido tres Nexos menores en Canadá para alimentar su propia ascensión.
Esto no es solo una guerra por la supervivencia; es una carrera armamentista de almas.
◆ ◆ ◆ Regresamos al ático del piso 123.
El ambiente estaba cargado.
El aire olía a ozono, madera quemada y el aroma metálico de la sangre divina que aún manchaba mis ropas.
Me senté en mi trono de cristal negro y puse el Núcleo de Arthur sobre la mesa.
La luz dorada iluminaba la habitación, revelando las grietas en las paredes que la biomasa de Pak Du-Sik había dejado.
—Seo-Yoon, ¿cuál es el estado de nuestras fuerzas?
—pregunté, mientras sentía cómo mi brazo derecho palpitaba al unísono con el núcleo.
—Tenemos 500 despertados de Rango B o superior jurando lealtad directa bajo amenaza de muerte —informó ella, revisando una tableta táctil que parpadeaba con errores del sistema—.
El Gremio del Tigre Blanco ha sido absorbido por completo.
Sin embargo, los suministros de maná natural de Corea están disminuyendo.
El Sistema está desviando toda la energía del planeta hacia los puntos donde residen los Pilares.
Si no capturamos otro Nexo principal pronto, la Torre Lotte se quedará sin energía para sus escudos en menos de una semana.
—Tokio —dije sin dudarlo—.
Es el Nexo más cercano y el que tiene la mayor densidad de población después de Seúl.
Si el Campeón de Japón está recolectando núcleos, ya debe tener al menos dos de las regiones periféricas.
De repente, el Núcleo de Arthur brilló con una intensidad cegadora.
Una voz resonó desde el interior de la esfera, una voz que no era de Arthur, sino de la Constelación que lo respaldaba: El Rey de los Héroes.
—Mortal…
—la voz era como el choque de mil espadas—.
Has osado profanar la carne de mi elegido.
Has robado la luz de Europa.
Disfruta tu victoria efímera, pues mi furia no conocerá fronteras.
He puesto una recompensa sobre tu alma que hará que incluso los demonios del abismo suban a la superficie para reclamarla.
—Hablas demasiado para ser solo un espectador en una pantalla —respondí, agarrando el núcleo con mi mano de madera petrificada—.
¿Quieres ver qué hago con tu luz?
Observa.
Activé la Perversión de la Ley: Canibalismo de Esencia.
No me tragué el núcleo.
En su lugar, obligué a las raíces de mi brazo derecho a perforar la esfera dorada.
La biomasa del General Pak soltó un alarido de éxtasis mientras succionaba el oro líquido directamente hacia mi torrente sanguíneo.
[¡ADVERTENCIA!] [Estás asimilando energía incompatible.] [El Poder del Orden (Divino) está colisionando con el Poder de la Traición (Regresor).] [Riesgo de colapso celular: 88%.] —¡Aaaaaagh!
—mi grito sacudió los cimientos de la torre.
Sentí como si estuvieran vertiendo sol derretido dentro de mis venas.
La madera negra de mi brazo empezó a brillar con vetas doradas.
El hielo negro se evaporó, convirtiéndose en un vapor púrpura que llenó la habitación.
Mi cuerpo se arqueó, levitando sobre el trono mientras mi ADN era reescrito por la fuerza.
En mi mente, vi las siete vidas anteriores.
Vi mis siete muertes.
En cada una de ellas, Arthur o alguien como él me había juzgado.
En cada una de ellas, el “Bien” había triunfado sobre mi “Mal”.
—No más…
—pensé, mi consciencia ardiendo—.
En esta vida, el Mal no muere.
El Mal devora al Bien y se viste con su piel.
Las venas de mi cuello se hincharon.
Mis ojos, antes negros, se tornaron de un color platino inestable.
De repente, la presión cesó.
Caí al suelo de rodillas, respirando con dificultad, mientras un vapor denso salía de mis poros.
Mi brazo derecho ya no era solo madera y hielo.
Ahora era una extremidad de Ébano Dorado, una amalgama perfecta de la biomasa del Dios Muerto y la luz del Rey de los Héroes.
Podía sentir cada célula de esa mano; era más fuerte, más rápida y capaz de cortar la realidad sin siquiera usar una hoja física.
> [¡NOTIFICACIÓN DE SISTEMA!] > [Evolución Completada: Brazo del Soberano del Alba Negra.] > [Nivel actual: 100 (Límite de Fase 1 superado).] > [Has obtenido el Título: “Aquel que devora Mitos”.] > [Habilidad Desbloqueada: Autoridad de la Traición (Permite anular habilidades divinas de rango inferior).] Me puse de pie.
Me sentía ligero, casi etéreo, pero con una densidad de poder que hacía que el aire a mi alrededor crujiera.
—Maestro…
su nivel —susurró Seo-Yoon, retrocediendo un paso.
El frío que ella emitía naturalmente era ahora absorbido por mi sola presencia.
—El nivel ya no importa —dije, mirando mi mano de ébano dorado—.
He cruzado el umbral.
Ya no soy un “jugador” del sistema.
Soy un error que el sistema ahora tiene que procesar como una prioridad de nivel de extinción.
Caminé hacia la pantalla del mapa holográfico.
El punto rojo que representaba al Campeón de Japón, un hombre llamado Ryuji, estaba moviéndose.
No hacia Seúl, sino hacia el mar.
Estaba huyendo o preparando una trampa.
—Ha-Neul, Seo-Yoon, preparen la unidad de asalto —ordené, mi voz ahora resonando con un eco dual, humano y divino—.
No vamos a esperar a que el próximo “héroe” venga a nuestra puerta.
Vamos a cruzar el mar y vamos a hundir esa isla si es necesario para conseguir el próximo núcleo.
—¿Y los civiles de Seúl?
—preguntó Ha-Neul—.
Sin el Nexo al 100%, quedarán expuestos a los monstruos de la Fase 2 que están empezando a desovar.
—Que luchen —respondí con frialdad—.
Les di armas, les di niveles y les quité a sus falsos dioses.
Si no pueden sobrevivir a una semana sin que yo les sostenga la mano, entonces no merecen vivir en el mundo que estoy construyendo.
Me giré hacia el ventanal.
El cielo de Seúl estaba teñido de un rojo sangre mientras los engranajes dorados seguían girando, marcando la cuenta atrás para la purga.
El Arco 2 había comenzado, y yo ya no estaba jugando bajo sus reglas.
Estaba jugando para romper el tablero.
[Nivel actual: 100 (Rango Trascendental)] [Estado del Brazo: Estable (Poder Híbrido)] [Siguiente Objetivo: El Nexo de Tokio – Campeón Ryuji.]
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