Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El Regresor Que Decidió No Salvar Al Mundo - Capítulo 23

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El Regresor Que Decidió No Salvar Al Mundo
  4. Capítulo 23 - 23 La Primera Trampa
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

23: La Primera Trampa 23: La Primera Trampa La arrogancia es una enfermedad que afecta tanto a los dioses como a los hombres, y Kang-Han, a pesar de sus ocho vidas de experiencia, no era inmune a sus efectos.

Al haber desmantelado la infraestructura de Ryuji con tanta facilidad, al haber visto a los demás Campeones dudar y retroceder, Han empezó a creer en su propia narrativa: la del depredador absoluto que camina por un mundo de presas.

Pero Ryuji no era una presa.

Era un pescador.

Y un pescador sabe que, para atrapar al pez más grande, hay que dejar que se trague el anzuelo hasta las entrañas.

◇ ◇ ◇ [Distrito de Chiyoda – Jardines Exteriores del Palacio Imperial] Han caminaba por el puente de piedra que conducía a la puerta principal del palacio.

A su lado, Ha-Neul mantenía una postura rígida, sus sentidos de biomasa vibrando en una frecuencia de alerta máxima.

La ciudad de Tokio, que hace apenas unas horas estaba sumida en el caos de los nodos caídos, parecía haber recuperado una calma artificial.

Los ciudadanos en las cercanías del palacio caminaban con movimientos pausados, casi coreografiados.

—Maestro, el silencio es demasiado perfecto —susurró Ha-Neul—.

El maná ambiental no está fluyendo; está estancado, como si estuviera esperando una orden.

—Ryuji quiere impresionar —respondió Han, aunque sus ojos platino escaneaban cada sombra bajo los cerezos—.

Quiere demostrar que su “Armonía” es más fuerte que mi desorden.

Cree que al invitarme aquí, mantiene el control de la narrativa.

Déjalo soñar un poco más.

Al cruzar el umbral de la Puerta Ote-mon, la atmósfera cambió.

El aire se volvió frío y seco, perdiendo el aroma de la ciudad.

Frente a ellos, en el centro de un patio de arena blanca perfectamente rastrillada, se encontraba Ryuji.

No estaba rodeado de guardias ni de tecnología.

Estaba sentado sobre un cojín de seda, con una mesa baja de té frente a él.

A su lado, clavada en el suelo, reposaba la katana Kusanagi.

—Llegas a tiempo, Soberano —dijo Ryuji, haciendo un gesto hacia el cojín vacío frente a él—.

El té todavía está en su punto exacto de amargor.

Han se acercó y se sentó, manteniendo su brazo de ébano dorado oculto tras su espalda, listo para desplegarse en un milisegundo.

Ha-Neul se quedó de pie a tres metros, como una gárgola de madera negra.

—Tu hospitalidad es sospechosa, Ryuji —dijo Han, observando el líquido humeante en la taza de cerámica—.

En mis vidas anteriores, los hombres como tú solían recibirme con flechas o con veneno.

—El veneno es para los que temen al oponente —Ryuji tomó un sorbo con parsimonia—.

Yo no te temo, Han.

Te respeto.

Por eso, he decidido que no pelearemos por el control de los nodos.

Te ofrezco el Nexo de la Estrella Blanca, el corazón de mi red.

Está justo debajo de nosotros.

Ryuji señaló el suelo de arena blanca.

—Si sincronizas tu biomasa con el Nexo, podremos crear un campo de interferencia que cegará a las Constelaciones por completo.

Seremos los primeros soberanos libres de su mirada.

Han estiró su mano izquierda hacia la taza, pero antes de tocarla, el mundo se detuvo.

◇ ◇ ◇ No hubo un estallido de luz, sino una implosión de gravedad.

La arena blanca del patio no era arena.

Eran Micro-Sellos de Sal Purificada, un material alquímico diseñado específicamente para repeler energías corruptas y biomasa.

En un instante, los granos de arena se elevaron en el aire, formando una esfera perfecta que encerró a Han, Ha-Neul y Ryuji.

Pero Ryuji se desvaneció.

La figura sentada frente a Han era un Eco de Luz, una proyección física sólida alimentada por el Nexo.

—Protocolo de Exorcismo: Prisión de los Diez Mil Espejos.

—La voz de Ryuji resonó desde todas las direcciones, amplificada por las paredes del palacio.

De la arena suspendida brotaron láminas de cristal que reflejaban la imagen de Han millones de veces.

Cada reflejo no era una simple imagen; era un resonador que devolvía la firma de maná de Han contra sí mismo.

—¡Maestro!

—gritó Ha-Neul.

Sus alas de madera negra intentaron expandirse para romper la esfera, pero al tocar los espejos de sal, la biomasa se carbonizó instantáneamente.

Un grito de agonía escapó de sus labios cuando sus alas empezaron a desintegrarse en cenizas grises.

Han intentó activar su Autoridad de la Traición, pero el entorno estaba tan “puro” que su maná no encontraba nada que corromper.

Era como intentar encender un fuego en el vacío.

—Cometiste un error, Han —la voz de Ryuji era ahora gélida, desprovista de toda la falsa amabilidad anterior—.

Creíste que porque podías corromper mis nodos, podías corromper mi centro.

Mi palacio no es un edificio; es una trampa de Rango Trascendental que ha estado acumulando energía desde la Fase 1 solo para este momento.

De los espejos brotaron cadenas de luz sólida que se hundieron en el hombro derecho de Han, precisamente donde el núcleo de Arthur intentaba estabilizarse.

El dolor fue tan agudo que Han cayó de rodillas, escupiendo una sustancia negra y espesa.

—¡ARGH!

Las cadenas empezaron a succionar la energía del núcleo de Arthur.

Ryuji no quería matarlo; quería ordeñarlo.

Estaba extrayendo los recursos que Han había robado en Europa para alimentar la red de Tokio.

—¡SISTEMA!

—rugió Han, intentando forzar una apertura—.

¡SOBRECARGA DE ATRIBUTO!

[¡ADVERTENCIA!] [El entorno tiene una pureza del 99.9%.

Tu biomasa está sufriendo un “Colapso Metabólico”.] [Pérdida de Maná detectada: 15,000 unidades por segundo.] [Recurso Irrecuperable en peligro: Fragmento de Esencia de Arthur.] Han vio, con horror, cómo las vetas doradas de su brazo empezaban a desvanecerse, fluyendo a través de las cadenas de luz hacia el subsuelo del palacio.

Estaba perdiendo la base de su poder de Rango SSS.

Si el núcleo de Arthur se agotaba, su cuerpo no podría contener la biomasa inestable de Pak Du-Sik, y simplemente estallaría desde adentro.

◇ ◇ ◇ —No eres intocable, Kang-Han —dijo la voz de Ryuji, mientras su figura real aparecía en el techo de la galería, observando la agonía de su invitado—.

Eres solo un hombre que recuerda demasiado.

Y hoy, voy a vaciar esa memoria hasta que no quede nada más que una cáscara vacía.

Han miró a Ha-Neul.

Ella estaba en el suelo, sus extremidades de madera rompiéndose como ramas secas bajo la presión de la sal purificada.

Si no hacía algo, ella moriría allí mismo, y él volvería a ser el soberano de la nada.

—¿Crees…

que esto es suficiente?

—gruñó Han, su ojo derecho sangrando maná dorado—.

¿Crees que puedes enjaular la traición con un poco de luz?

Han hizo algo que iba en contra de todo instinto de supervivencia de un Regresor.

En lugar de intentar proteger el núcleo de Arthur, lo apuñaló con sus propios dedos de biomasa.

—Si no puedo tenerlo…

—Han hundió su garra negra en su propio pecho, desgarrando carne y madera—, nadie lo tendrá.

[¡ALERTA!] [Has activado: “Autofagia de Legado”.] [Estás destruyendo un objeto de Grado Divino para generar un estallido de energía negativa.] La explosión no fue de fuego, sino de un vacío absoluto.

Han sacrificó el 40% de la esencia del núcleo de Arthur —un recurso que le había costado una guerra y la vida de un Campeón— para generar una onda de choque de “Antimateria de Maná”.

Los espejos de sal estallaron.

Las cadenas de luz se hicieron añicos y la presión de pureza se rompió por un instante.

Han no perdió el tiempo.

Agarró el cuerpo destrozado de Ha-Neul y, usando lo último de su energía de movimiento, se lanzó hacia la grieta que había abierto en la realidad.

◇ ◇ ◇ [Cinco kilómetros al norte del Palacio Imperial – Un callejón de chatarra] Han colapsó contra una montaña de contenedores oxidados.

Su brazo derecho ya no brillaba con oro; era un muñón negro y marchito que emitía un humo acre.

Sus estadísticas, que antes parecían divinas, habían caído en picado.

[Estado: Herido de Gravedad / Agotamiento de Núcleo] [Pérdida de Recursos:] * Esencia de Arthur: -45% (Irrecuperable) * Integridad de Ha-Neul: 20% (Estado Crítico) * Reserva de Maná: 5% Han intentó ponerse en pie, pero su cuerpo falló.

Se quedó allí, en la oscuridad, rodeado de basura, mientras la lluvia de Tokio empezaba a caer sobre él.

No era la lluvia artificial de Ryuji; era una tormenta fría y real.

Había perdido.

Por primera vez en esta vida, Kang-Han había caído en una trampa que no pudo prever.

No era el dios de la muerte que creía ser; era un hombre herido en un territorio hostil.

—Ryuji…

—susurró Han, mientras la oscuridad empezaba a nublar su visión—.

Me has quitado mi luz.

Me has dejado en la mierda.

Una sonrisa sangrienta apareció en sus labios antes de perder el conocimiento.

—Pero te has olvidado de algo.

Yo siempre he sido más peligroso…

cuando no tengo nada que perder.

En el Palacio Imperial, Ryuji observaba el patio en ruinas.

Tenía el 45% de la esencia de Arthur en sus depósitos, suficiente para alimentar a Tokio por un siglo.

Había ganado.

Había herido al Soberano.

Pero mientras miraba la mancha de sangre negra en la arena blanca, sintió un escalofrío.

Había herido al monstruo, sí, pero también le había quitado las cadenas que lo mantenían atado a la lógica de los Campeones.

[Nivel actual: 101 (Degradado temporalmente)] [Humanidad restante: 28%] [Estado del Mundo: El Soberano ha caído…

pero la Traición no ha muerto.]

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo