El Reino Oscuro - Capítulo 25
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25: ahora estoy aquí contigo 25: ahora estoy aquí contigo No puedo creer lo que ha pasado en 5 años, Fredo es un imbecil junto a Zora que parecen conejos, reproduciéndose sin parar y Yue.
Ugh, prefiero no hablar de ella en este momento.
Yo me encerré en la cueva y para no ser molestada cree un espejo la gente veía la cueva vacía pero yo estaba allí detrás del espejismo, encapsule mi energía para que nadie pudiera sentirme, solo me acosté a dormir y descansar, pero mientras dormía un dolor de cabeza me despertó, me levanté y camine hacia la entrada pero cuando trate de salir de la cueva estaba cerrada, me teletransporte afuera y no podía creer lo que mis ojos veían, el edor de heces de caballo inundaba el aire, sonidos de animales de escuchaban cerca entonces me tope con unas caballerizas grandes que se extendían desde el borde del cañón hasta la orilla del río, camine hacia la cascada y se había reducido considerablemente, el agua que fluía ya no era cristalina, si no con un tono gris y un aspecto aceitosos, decidí caminar al castillo esperando encontrar a alguien, la teletransportacion había aumentado mi dolor de cabeza y ya no podía sentir a ningún de mis súbditos, me sentía mareada y débil por el dolor, mientras caminaba hacia el castillo vi un sendero que no estaba cuando me fuí, curiosa decidí seguirlo, al final había una casa en la que parecía se gestaba una fiesta al acercarme más escuché ruidos de sexo y toque la puerta, la voz de un hombre se escuchó indicando que pasará entonces empuje la puerta y la escena que me encontré fue a Yue entre dos tipos, la escena era asquerosa.
En fin después de mi desagradable encuentro tome camino hacia el castillo con Yue siguiéndome, quería convertirla en un trapo de cocina porque serviría para limpiar toda su mierda, pero debo permanecer tranquila hasta que sepa porque me duele la cabeza, una vez arribe al castillo los sirvientes no me reconocieron ni se inclinaron ni nada, me sentía más irritada de lo que nunca antes estuve.
-Fredoooooo, grite con furia, para mí sorpresa salió del clóset acompañado de una sirvienta, la situación me exasperaba, como todo aqui se fue a la mierda en 5 años, algo estaba mal y pronto lo descubriría.
Punto de vista en tercera persona.
He decidido visitar la tierra, ya que he estado dándole señales a mí amada desde hace un tiempo, ella ya debe saber que voy en camino, me enamoré de ella desde que la vi sola bajo el aro de luz de luna, su mirada como esperando algo, jamás lo admitiría frente a alguien pero yo sé que tiene un corazón bondadoso.
Nosotros en el firmamento estuvimos atentos a los hechos que ocurrieron el día que ella nació, las dos bebés eran el equilibrio del universo, pero cuando esa bruja decidió unirlas rompió el equilibrio y provoco que muchas cosas comenzarán a fallecer lentamente, la oscuridad del universo tono forma de un hoyo negro que absorbe todo asu alrededor, por eso es necesario que el equilibrio sea restablecido.
No obstante el hambre de poder de esa hechicera rompió dos almas y quedaron trazos que se fusionaron en una sola, durante siglos a mí amada la domino la oscuridad pero eso está cambiando, sin embargo como todo en la vida, no puede cambiar sin sufrir y yo he decidido bajar a la tierra para ayudarla a menguar ese sufrimiento, aunque se que las heridas de su alma no sanarán pronto.
Estoy seguro que con paciencia y amor podré ayudarla a encontrar el camino para crecer hacia su mejor versión.
Con eso en mente emprendí mi viaje hacia la tierra.
*Nubu* El dolor de cabeza me consumía, quería pelear con Yue y Fredo pero ni siquiera podía hablar, Yue se acercó a mi y puso su mano en mi frente, yo sudaba y ardía en fiebre.
Baje la cabeza para observar mis manos, ya que todo mi cuerpo temblaba, un pequeño destello comenzó a brillar en mis dedos y ese resplandor se corrió rápidamente por mi cuerpo, bajo la mirada atónita de Yue y Fredo yo brillaba, cuando todo mi cuerpo resplandecía el temblor de mi cuerpo se detuvo y me pide estabilizar un poco, mi cabeza seguía doliendo.
No lejos de donde nos encontrábamos, la sirvienta del clóset, comenzó a llamar a Fredo hacia afuera, gritaba alarmada así que no tuvo más remedio que salir y cuando volvió nos pidió que lo acompañaramos, yo me rehuse pero insistió, sin mucho tiempo para meditar el cielo se tiño de un color naranja rompiendo la oscuridad de la noche, un sonido de algo acercándose desde el cielo reino por el lugar, salimos apresuramente y un cuerpo celeste se aproximaba a nosotros, la luz se hacía más clara y cercana, mi cuerpo destellaba a la par y el golpe fue inminente.
El cuerpo celeste cayó en la poca zona de árboles que había en el cañón arrasando con un incendio los mismos a su alrededor, todos corrimos al lugar para poder observar lo que había caído, al final cuando llegamos solo vimos el fuego y un líquido viscoso en el centro, Yue decidió mover el agua para apagar el fuego, cuando todo estuvo bajo control, yo decidí volver a la cueva y ellos al castillo.
No estaba de humor para hablar con ellos y mi dolor de cabeza aún persistía, Fredo trajo algunos hombres para que despejaran la entrada de la cueva y cuando estuvo lista se retiraron, cuando ingresé me senté en mi lugar preferido durante la noche que es donde se veía la estrella parpadeante, para mí sorpresa no se encontraba en el cielo está noche, cerré los ojos y dije en voz alta -hasta tú cambiaste en 5 años, tú también me has abandonado.
Cuando termine esas palabras escuché la voz de un hombre.
– hermosa Nubu yo nunca te he abandonado y nunca he cambiado, ya no estoy en el cielo porque ahora estoy aquí contigo.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Itz3l ¿Cuál es su idea sobre mi cuento?
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